…pero… cuidado. Si la calma no tiene ritmo nos podemos aburrir y lo peor: podemos aburrir al distinguido público.
El desarrollo de cualquier presentación implica un esfuerzo especial en la preparación.
A las personas les encanta que les digan las cosas en orden: primero, segundo, tercero, cuarto… eso implica, como lo dije al principio, que preparemos muy bien lo que vamos a decir. Aquà nos damos cuenta de la importancia que adquiere hacer un proceso coherente de redacción de los textos.
A las personas les gusta orden cronológico: pasado, presente, futuro…
Si tenemos un problema, es mejor primero, contar la causa y después la solución.
Si vamos a refutar: primero los pro y después los contra.
Cuando razonemos, primero la premisa mayor, después la premisa menor y por último la conclusión.
Además, debe ser entretenido. Ritmo y volumen en la voz, sorpresas en el camino y movimientos que inviten a permanecer atentos a los invitados.
VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.13_1145]

Enviando notificación...