Demasiados partidos

En las pasadas elecciones al Concejo se presentaron en Cali ¡dieciséis listas:!: Tras una primera mirada uno tendería a pensar que esto es sano para la democracia, pues permite expresar un gran número de preferencias. Sin embargo, Milanese no piensa de esa manera.

¿Por qué? Por los siguientes motivos:

1. La mayor parte de esos partidos son irrelevantes.

Si se suma a los partidos que se ubicaron en los siete últimos lugares se sumarían 24.322 votos, suficientes para superar el umbral (que fue de 12.680) pero insuficientes para conseguir una curul. Para hacerlo deberían haber alcanzado por lo menos 30.028 superando al Alianza Social Indígena (último partido en conseguir uno).
Ninguno de estos partidos alcanzó siquiera el 0,75% de los votos, por lo que si su expectativa era entrar en el Concejo sus cálculos fueron bastante malos. De hecho es más probable que, en a mayor parte de los casos (naturalmente no en todos), sean un espacio de expresión de vanidad de los candidatos (o para cobrar el reembolso de los votos que otorga el Estado) que la posibilidad de expresar preferencias alternativas.
Solo se “salvan” de este panorama desolador, entre los que no consiguieron curules, Cali Puede y Mira que superaron el umbral con relativa comodidad mostrándose como potenciales alternativas para el futuro.

2. Hay demasiados partidos en el Concejo.

Alcanzaron escaños en el Concejo siete partidos:

Partido N° curules
PARTIDO CONSERVADOR COLOMBIANO 6
PARTIDO LIBERAL COLOMBIANO 3
PARTIDO SOCIAL DE UNIDAD NACIONAL “U” 3
PARTIDO CONVERGENCIA CIUDADANA 3
PARTIDO CAMBIO RADICAL 3
POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO 2
MOVIMIENTO ALIANZA SOCIAL INDÍGENA 1

El alto grado de fragmentación significaría, en principio, escasos niveles de gobernabilidad. La capacidad que tienen los partidos, si se comportan disciplinadamente, de bloquear las propuestas del gobierno es enorme, esto puede significar un peligroso inmovilismo político durante los próximos años.
Nos enfrentamos, casi con total seguridad, a un período de gobierno dividido que hará muy costoso el proceso de toma de decisiones.
La gran incógnita es si los partidos se comportarán como tales o simplemente son una etiqueta que permitió el acceso a un cargo de poder y desde ahora los concejales actuaran de forma autónoma. Esto podría en algunos casos evitar bloqueos pero las negociaciones serán lentas, costosas y tortuosas.
No planteo alcanzar el “ideal” de un bipartidismo, que además en Colombia suena “a mala palabra” o de un sistema de tres partidos (centroizquierda, centroderecha y una fuerza en el medio que “juegue de pivot”), pero por lo menos reducirlo a un esquema más funcional donde los roles de oficialismo y oposición puedan jugarse con mayor claridad.
Además un sistema con menos partidos es más controlable por parte de la ciudadanía.

3. La mayor parte de los partidos no expresan posiciones irreconciliables

Analizando los programas y propuestas de la mayor parte de las listas rápidamente se puede concluir en más de un caso podrían ir juntas. Esto no solo dejaría un escenario más claro para los votantes, sino que, posiblemente, podría convertirlas con mayor facilidad en opción de poder.
¿Cómo ser opción de poder? Cumpliendo con las funciones propias de los partidos, es decir: reclutando de líderes, representando a la ciudadanía y determinando las políticas de los gobiernos. Hoy, por lo menos siete de los dieciséis que se presentaron en las elecciones en Cali no lo está haciendo (y dos se puede discutir).

¿Cómo se soluciona lo anterior? Para Milanese la solución es institucional (pero se resuelve desde el Congreso): hay que endurecer más las reglas de formación de partidos y de acceso a curules, por ejemplo (entre otras) subiendo los umbrales. De esta manera se genera un incentivo para que muchas de las fuerzas existentes (e insignificantes individualmente hablando) se unan y de esa manera se reduzca el número de partidos. Es decir, la propuesta es robustecer la Reforma Política de 2003, que va en buen camino, pero es insuficiente.

Si les interesa después va un capítulo de Cámara y Senado.

2 Comments so far

  1. Juan Camilo on Noviembre 7th, 2007

    lo mas curioso de la problematica de la politica colombiana, es que se ve reflejada en todos los ambitos que involucran la sociedad y por ende en la formacion de los partidos y en su accionar. La pluralidad, caracteristica de las democracias, ha dejado de ser un recurso para la creacion de buenas politicas, y se ha convertido en el escudo de muchos para generar oposicion, pero no con animo de participar positivamente,sino que, en ocasiones, se muestra como estorbo para el buen accionar de muchas otras entidades politicas. En mi opinion la mayoria de nuevos partidos, que a su vez reflejan la amplia fragmentacion de nuestra politica, deberian apostarle a la unidad, por lo menos entre partidos que se acercan teniendo en cuenta los objetivos y/o ideales, generando por este camino ( el de la busqueda de unidad), un espejo que ayude a la sociedad a dejarse de tanta disputa infundada y se concentre en lo unico que nos puede sacar de esta situacion tan caotica que nos afecta por esta epoca:exterminar la fragmentacion negativa.

  2. Diego Maradona on Diciembre 13th, 2007

    Che, eso es puro positivismo. Deja el verso produzca ciencia de verdad.

You must be logged in to post a comment.