Efectos del sistema electoral
En un momento en que en Colombia se habla de reforma política, umbrales, etc., es interesante tener en cuenta lo sucedido en las elecciones recientemente celebradas en Italia. Muy a pesar de mis preferencias (que aunque Botero no me crea se inclinaban por Veltroni) Buerlusconi volvió a ganar. Como prefiero no opinar demasiado sobre el tema me encargaré de revisar los efectos del nuevo sistema electoral italiano que si me parece muy interesante.Si se comparan los datos de las elecciones de 2006 con las de 2008 puede observarse cómo el nuevo sistema electoral logró el efecto reductor deseado.
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Elecciones |
Cámara | Senado |
| 2006 | 14 partidos | 16 partidos |
| 2008 | 8 partidos | 9 partidos |
Incluso este efecto también pude notarse si tenemos en cuenta el número de partidos que ingresaron en la coalición para conseguir la mayoría. Por ejemplo, mientras que el Gobierno Prodi necesitó una alianza de nueve partidos en la Cámara y once en el Senado para alcanzar el voto de confianza (y nunca logró un razonable grado de estabilidad) Berlusconi tiene, en principio, un horizonte un poco más claro con una coalición de tres partidos en cada cámara. Si bien menos partidos no son, necesariamente, sinónimo de mayor gobernabilidad, sin duda, simplifican la posibilidad efectiva de alcanzarla.¿Cómo se llegó a esta situación? Básicamente a través del establecimiento de una serie de umbrales y de la construcción de circunscripciones relativamente pequeñas.Los umbrales se establecieron con una lógica diferencial:- Para la Cámara:
Solamente pueden competir por escaños aquellos partidos que obtengan más del 4% del total de los votos emitidos a nivel nacional y las coaliciones que obtengan más del 2% .
El objetivo de esta medida es reducir el número de partidos incentivándolos a que se agrupen en coaliciones.
Paralelamente, los partidos que dentro de una coalición no alcancen el 10% de los votos de la misma no serán tenidos en cuenta en la repartición de curules. De esta manera se pretende evitar que las alianzas incluyan grandes cantidades de partidos que, con pocos escaños, generen un fuerte chantaje al gobierno, o incluso, como ocurrió con Dini en el senado, lo hagan caer.
- Para el Senado:
No se tendrán en cuenta las coaliciones que no alcancen el 20% de los votos en cada región (existe igual número de regiones, veinte, que de circunscripciones electorales) y los partidos que al interior de las mismas no alcancen el 3%. En este caso, al ser más pequeñas las circunscripciones difícilmente podrán conseguir representación los partidos pequeños de forma individual, y con un umbral para las alianzas de un 20% se quita del juego con relativa facilidad a aquellas más pequeñas.
Por otro lado los partidos que no alcancen el 8% de los votos en la circunscripción tampoco podrán competir con los escaños. Teniendo en cuenta el tamaño de las circunscripciones son marginales aquellos que pueden alcanzarlo (en esta elección solo cuatro).
La respuesta a la pregunta si esto generará más gobernabilidad en un sistema político, tradicionalmente inestable, es incierta. Sin embargo es indudable que produce incentivos para reducir el número de partidos en búsqueda de algo más de estabilidad.