Y vos… ¿hasta donde estarías dispuesto a aceptar?
Vale la pena leer la entrevista de “Semana” a Joaquín Villalobos, ex jefe del salvadoreño Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y actual académico de la Universidad de Oxford
Son varias los puntos interesantes que remarca. El primero es el de la derrota de las FARC como consecuencia de la capacidad del gobierno de quebrar “[…] la voluntad de combate del contrario […]” venciéndolo en el terreno de la moral. El segundo “[…] aunque las FARC están derrotadas, el gobierno debe hacerles una oferta política para vencerlas del todo […]”, vaticinando que el conflicto colombiano no tendrá un final formal sino uno diluido.
¿Por qué? Los motivos que plantea son dos: uno es la incapacidad de los altos mandos de la guerrilla de “Coordinar las decenas de frentes que dicen tener […] bajo el acoso que están sufriendo […]”, el otro es que “[…] darles tregua para que se puedan coordinar sería una terrible ingenuidad […]” por parte del gobierno.
Entonces ¿Cómo terminar el conflicto? “[…] la forma efectiva de acelerar el deterioro moral de las FARC es con ofertas políticas generosas. Para reducir la pérdida de sangre de colombianos hay que aumentar la dosis de perdón”. Básicamente el planteo es que la estrategia militar fue, y aun continúa siendo, exitosa, sin embargo, habiendo cumplido gran parte de sus objetivos comienza a agotarse. Por lo tanto, es necesario generar otro tipo de incentivos para la desmovilización ¿Cuál es el mejor? Un cierto grado de impunidad.
Sintetizando, la secuencia lógica del razonamiento es la siguiente: ningún actor en un conflicto armado se desmovilizará voluntariamente para pagar la peor condena posible; para hacerlo resistirá hasta la derrota total (que en los casos de guerras de guerrillas es siempre incierta). Sin embargo, la derrota total no es alcanzable por la vía militar, en consecuencia, para lograr la desmovilización hay que negociar garantizando impunidad.
El dilema es entonces: no hay paz sin impunidad.
Sin embargo, en este punto surge otra pregunta ¿hasta donde uno está dispuesto a aceptar impunidad? Ahí importan dos cuestiones:
1. la primera de índole moral ¿quiero permitir la impunidad? ¿Evitar más derramamiento de sangre justifica el olvido de los que la derramaron en el pasado?
2. la segunda de índole práctico: al garantizar impunidad ¿no genero incentivos para que otros jugadores se comporten como las FARC?
Esta serie de razonamientos también puede aplicarse a Paras y ELN.
Y vos… ¿hasta donde estarías dispuesto a aceptar?
Yo estoy de acuerdo con el entrevistado…pero, ¿qué se pude hacer para que el país (especialmente las víctimas del conflicto), acepten impunidad?, y, teniendo en cuenta que los opositores no faltarán, ¿como puede el gobierno “legitimarla” (no sé si esté bien dicho)?
…Un saluto per il cane!!…
Está bien dicho. Es un muy buen punto, y creo desde mi punto de vista que el juego de suma cero es inevitable, unos ganan y otros pierden. La cuestión acá sería ver experiencias previas de intentos de “reconciliación social”, casos no faltan (aunque claramente con distintas características): España, El Salvador, Argentina, Uruguay, Chile. Los invito a buscar información.
Anche il cane ti saluta!!!!
Digamos que si las farc en realidad estan acabadas como nos muestran los medios de comunicacion estoy de acuerdo con el entrevistado, aun asi, se abririra un debate muy complicado respecto a las decisiones sobre el que y el como se iniciaria el proceso de impunidad, como dijo mi compañera, sobre todo con los opositores y victimas del conflicto armado.( aunque la verdad las victimas nunca han sido tenidas en cuenta por quienes imparten justicia en este pais).
Me place de manera profunda y me alegra saber que el conflicto armado en colombia puede terminar, pero quedaria dentro de personas como yo la insatisfaccion de aceptar que este mandatario que tenemos quede inmortalizado como quien termino el conflicto, ademas el problema de colombia no es solo las farc, no nos digamos mentiras pero esa impunidad ya se la han dado a algunos personajes y grupos con la ley de justicia y paz.
Aunque creo que quiza quienes han muerto tratando de defender la verdadera democracia ni siquiera son nombrados o conocidos, este periodo politico en caso de presentarse el fin del conflicto no me sorprenderia recordarlo como otro de tantos periodos en que ” nuestra democracia triunfo y se le impartio justicia a todos absolutamente todos los culpables”….
saludos profe
Por mi parte, estaría dispuesto a perdonar, por que creo que es necesario. Para encontrar una salida definitiva, debemos realizar acciones individuales tales que conlleven a crear la paz, pero con tolerancia, reconocimiento, perdón. Creo que el concepto de Perdón, esta intrínseco en el de Paz, para este caso en particular. No olvidemos que los guerrilleros, también son nuestros “hermanos”.
Pero no puedo dejar a un lado otra apreciación. La guerra en Colombia no acabara si las FARC son derrotadas o se desmovilizan o llegan a acuerdos con el Gobierno, en fin. Como se puede observar, las FARC no tienen nada de revolucionarias, nada de un ideal social, no son fuerzas armadas con fines que recaigan en mejoras sociales. Pudo haberlo tenido en algún remoto tiempo, pero ahora, se presenta ante mí como un grupo armado que se mantiene a costa del narcotráfico, y este se ha convertido en su fin principal. Y son eso, ejércitos que cuidan los cultivos de coca, las rutas, laboratorios de procesamiento, comercialización. Entonces creo que es tan difícil como eso, que se acabe la demanda de tan codiciado polvo blanco, ese será el día en que Colombia estará en paz, no antes. Lo que deberían hacer los guerrilleros es regresar a los secuestrados a la libertad, sin ningún acuerdo, unilateralmente, quitarse el camuflado y las botas de caucho, para intercambiarlo con camisas Lacoste y zapatos Polo Ralph Lauren, y dedicarse al narcotráfico, no más estandarte fastuoso de guerrilla.
libertà per il cane!!!
Un saluto da terre lontane.
Ciao.
Il cane está bien no se preocupen. Sus comentarios lo salvaron