LA COLONIZACIÓN ANTIOQUEÑA, EL EMPRENDIMIENTO Y SU APORTE A LA COMPETITIVIDAD REGIONAL Y NACIONAL1

JUAN CARLOS SANCLEMENTE TÉLLEZ

Doctorando en Administración, EAFIT-HEC, Colombia-Canadá. Especialista en Economía Aplicada y gestión y MBA, Université Catholique de Louvain, Bélgica. Profesor, Departamento de Mercadeo, Universidad EAFIT, Colombia. Miembro del Grupo de Estudios en Mercadeo (GEM) reconocido por Colciencias, Universidad EAFIT, Colombia. Dirigir correspondencia a: Carrera 49 N° 7 Sur-50, Medellín, Colombia. jsanclem@eafit.edu.co

Fecha de recepción: 24-09-2008 Fecha de corrección: 18-06-2009 Fecha de aceptación: 18-01-2010


RESUMEN

Se analizan elementos característicos de los antioqueños dentro de la denominada "colonización antioqueña", utilizando para ello el método histórico, colocando esas características en interacción con ciertos elementos contemporáneos de la competitividad y efectuando planteamientos críticos en cuanto a su originalidad y diferencia como grupo cultural en Colombia. Se hace referencia a los distintos indicadores contemporáneos de la competitividad y la forma en que el emprendimiento es considerado. Finalmente, se advierte la ausencia de ciertos elementos en el desempeño de los emprendedores regionales para afrontar los retos económicos actuales, por lo que se sugiere su rescate, destacando en este proceso el papel de la educación y la interacción de los actores involucrados en el tema de la competitividad.

PALABRAS CLAVE

Colonización antioqueña, competitividad, emprendimiento regional, raza antioqueña, método histórico.

Clasificación JEL: E60, L26, N96

ABSTRACT

The antioquian colonization, entrepreneurship and its contribution to regional and national competitiveness

This article is aimed at analyzing certain typical features of people from Antioquia, Colombia, in what has been called the "Antioquian colonization". This analysis is done using the historical method, placing these characteristics in interaction with contemporary competitive factors and raising critical approaches in terms of their uniqueness and distinction as a cultural group in this country. It provides reference to various contemporary indicators of national competitiveness and describes how entrepreneurship is viewed. Finally, it points out the absence of certain elements in the performance of regional entrepreneurs in addressing current economic challenges. Therefore, a suggestion is made to rescue it, stressing in this process the role of education and interaction of stakeholders involved in the issue of competitiveness.

KEYWORDS

Antioquian colonization, competitiveness, regional entrepreneurship, Antioquian race, historical method.

RESUMO

A colonização antioquense, o empreendedorismo e sua contribuição para a competitividade regional e nacional

O artigo tem por objetivo analizar determinados elementos característicos dos Antioquenses dentro da denominada "colonização de Antióquia". Essa análise é feita usando o método histórico, colocando essas características em interação com elementos contemporâneos da competitividade e fazendo abordagens críticas em termos de sua originalidade e distinção como grupo cultural na Colômbia. Se faz referência aos vários indicadores contemporâneos de competitividade de um país e a forma como o empreendimento é considerado. Finalmente, mostra a ausência de certos elementos no desempenho dos empresários regionais para enfrentar os desafios económicos atuais pelo que se sugere a sua recuperação, destacando-se neste processo o papel da educação e a interação dos atores na sociedade que estão envolvidos na questão da competitividade.

PALAVRAS CHAVE

Colonização antioquense, competitividade, empreendimento regional, raça antioquense, método histórico.


"Ya en el siglo XIX, los antioqueños empezaban a preguntarse acerca de algo sobre lo que todavía hoy no hemos logrado un acuerdo: la propia identidad (…) Los antioqueños participamos en la historia de Colombia con una visión triunfalista: nosotros hicimos la industria y el desarrollo, somos el motor del país".

ÁLVARO TIRADO MEJÍA (2004, p. 14)

"The further backward you can look the farther forward you are likely to see".

WINSTON CHURCHILL (Citado en Wilkinson, 2001, p. 23)

"Histories serve many functions. They reveal our origins, celebrate our successes, and remind us of our debts to our intellectual ancestors. A history also helps interpret the past by identifying the reasons for important transitions".

GEORGE S. DAY (1996, p.14)

INTRODUCCIÓN

En el presente artículo se pretende tratar de una manera muy particular el proceso de lo que en Colombia se ha denominado "la colonización antioqueña"2 como tal vez el hecho económico y social más importante de su desarrollo.

Se menciona particular puesto que se tratará desde una perspectiva distinta a la de los historiadores o geógrafos que tan suficientemente lo han ilustrado. Por otra parte, se hace indispensable manejar este importante tema desde un punto de vista original y que de todas maneras incluya ciertos elementos fundamentales que caracterizaron tal proceso y que influyeron posteriormente en la industrialización de la región y del país.

Es de destacar que el caso antioqueño ha sido objeto de estudio por parte de diversos autores (López, 2003) que se han interesado en la historiografía colombiana de los siglos XIX y XX y más concretamente en este aspecto regional que aquí se aborda. Su estudio ha sido realizado, por otra parte, desde distintos enfoques y con una profusión de detalles que caracterizan ampliamente tal proceso.

En este orden de ideas y desde el punto de vista de los autores como Administradores de Negocios se ha querido enfatizar en un aspecto clave de la mencionada colonización cual es el de la personalidad, la actitud y el comportamiento empresarial de los antioqueños. Por tal motivo, serán objeto de estudio los valores que los impulsaron a llevar a cabo esta empresa, la manera como enfrentaron los distintos obstáculos, las distintas formas en que se asociaron con los demás coterráneos para acometer emprendimientos en las zonas que abarcó la colonización e igualmente cuáles fueron esas características primordiales que identificaron su proceder, de tal suerte que aún hoy se les considere como un grupo cultural diferente en Colombia.

En cuanto a este último aspecto, se tratarán ciertos componentes genéticos y culturales que pueden brindar luz para aclarar algunos conceptos ampliamente difundidos de manera popular en Colombia, dichos componentes explicarían la inexistencia de la mencionada diferencia cultural y genética de este grupo.

Dicha particularidad, en el artículo, también está relacionada con la interacción que de manera breve se realizará de los elementos tratados con un tema de vigorosa actualidad, cual es el de la competitividad3 y la forma en que el elemento humano juega un papel de importancia en la obtención de la misma, no sólo desde el punto de vista de su iniciativa personal, sino igualmente desde las distintas formas de asociación con otros individuos que debe llevar a cabo para ser productivo, eficiente y lograr los resultados propuestos.

Para manejar el tema que se menciona, se utilizará el análisis o método histórico puesto que presenta mucha utilidad pragmática en la obtención de conocimiento y adicionalmente proporciona ideas estimulantes y reflexivas en la actual práctica de la administración (Lamond, 2005).4 Muchos son los autores que han utilizado este método de investigación para analizar variados aspectos de la administración, tales como distintas formas de propiedad de los negocios, el desarrollo conceptual del pensamiento en emprendimiento, los estilos de dirección, la satisfacción en el trabajo, etc. (Lamond, 2006). Seguidamente se explicará dicha metodología con su correspondiente justificación.

1. METODOLOGÍA

Se asume el método histórico como la forma de método científico específico de la historia como ciencia social. Incluye ciertas metodologías, técnicas y directrices mediante las cuales los historiadores usan fuentes primarias y otras evidencias históricas en su investigación y luego escriben la historia. Distintos historiadores y profesionales de otras disciplinas destacan los principales pasos a seguir en la utilización del método, a la vez que su aplicación universal en variados campos de estudio (Golder, 2000; Kieser, 1994; Mason, McKenney y Copeland, 1997; Nevett, 1991; Smith y Lux, 1993). Dichos pasos podrían resumirse en: 1) seleccionar un tópico de estudio y recolectar evidencia, 2) evaluar críticamente las fuentes de la evidencia, 3) evaluar críticamente la evidencia, 4) analizar e interpretar la evidencia, y 5) presentar la evidencia y las conclusiones.5

La importancia de los análisis históricos en la teoría de la administración y más concretamente en el campo de las organizaciones, es puesta de relieve por parte de Kieser (1994), cuando afirma que al menos existen cuatro razones por las cuales dichos análisis deben ser revitalizados dentro del campo de la investigación en organizaciones y utilizados de manera práctica en ciertos temas específicos de las mismas (Mason et al., 1997): 1) las estructuras y los comportamientos actuales en las organizaciones reflejan la cultura y las circunstancias desde las cuales ellos se desarrollaron a través del tiempo, 2) la identificación de los problemas actuales de las organizaciones y sus remedios apropiados no están normalmente exentos de ideología o de la perspectiva con que se investigan, 3) los análisis históricos enseñan a interpretar las estructuras organizacionales actuales no como determinadas por leyes sino como el resultado de decisiones pasadas y, 4) al confrontar las teorías del cambio organizacional con desarrollos históricos, estas teorías pueden ser sometidas a una prueba más radical que la que pasarían si únicamente fueran confrontadas con los datos de los cambios en el corto plazo.

La investigación histórica,

Su aplicación puede llegar incluso a complementar el método científico tradicional en disciplinas como el mercadeo, ayudando a los investigadores a plantear soluciones más efectivas a los problemas de investigación planteados y propiciando la generación de nuevo conocimiento (Golder, 2000; Nevett, 1991). De igual manera, es importante reconocer el papel de la historia como sujeto y como metodología, constituyéndose en una herramienta para entender mejor la disciplina del mercadeo, entre muchas otras (Witkowski y Jones, 2008).6

Más concretamente, en el campo del emprendimiento, se encuentra que,

teniendo de presente que,

El anterior planteamiento metodológico justifica el análisis histórico que en este escrito se emprende acerca de un fenómeno socio-económico de tanta relevancia para Colombia.

2. ¿QUÉ FUE LA COLONIZACIÓN ANTIOQUEÑA?

El occidente de Colombia y más particularmente el departamento de Antioquia, que durante la Colonia llamaba la atención por su aislamiento y pobreza –hasta el punto de que los viajeros que la visitaban la comparaban con las colonias africanas– después de la colonización superó lo anterior y llegó a ser la región más desarrollada del país, asiento de una porción elevada de la industria nacional. A este respecto se pronuncia de manera muy clara y resumida Tirado (1983)8 cuando habla de la fundación de ciudades, del café y su influencia en el comercio y la industria, al igual que de la gran fecundidad y la energía genética del pueblo antioqueño. Al comentar el mismo proceso, se refiere igualmente al surgimiento de una sociedad más fluida y democrática en donde el latifundio era la excepción.

Si bien muchos autores coinciden en considerar este proceso de la colonización como el más decisivo y significativo en la historia contemporánea de Colombia (Jaramillo, 1988; Palacios, 1983) al igual que el más estudiado hasta el presente (Jaramillo, 1988), ellos mismos se oponen en algunos aspectos a lo manifestado por Tirado (1983), puesto que consideran que la "ocupación de las tierras bajas, en las vegas de los ríos, tomó el inevitable carácter de acaparamiento para formar latifundios ganaderos" (Palacios, 1983, p.295) y que esta empresa fue en esencia emprendida por negociantes de tierras que "hicieron el recorrido de la ‘selvatenencia’ a la terratenencia, sin mucho esfuerzo" (Jaramillo, 1988, p.179). La violencia cotidiana y determinados métodos administrativos que favorecían el gamonalismo,9 también estuvieron presentes en el acaparamiento de tierras (Palacios, 1983).

De igual manera, el mencionado igualitarismo pregonado por Tirado (1983) se ve refutado cuando se afirma que la sociedad de la época no la conformaban precisamente pequeños propietarios siendo igualitaria: "patricios y plebeyos, trasplantados a las nuevas tierras, lograron reproducir las condiciones de sus lugares de origen" (Jaramillo, 1988, p.194). Dichas diferencias, de acuerdo con este autor, también se presentaban por lo tanto, en lo referente a la composición social y racial. Ciertos patrones de querella y componendas en la época fueron reproducidos durante la colonización (Palacios, 2003), sobre todo en lo relacionado con la intervención de gamonales y párrocos en la apropiación de baldíos.

Al asumirla como una empresa de caminos, otro autor considera, por el contrario, que la colonización fue un evento rodeado de espíritu comunitario y de grupo, el cual era característico de los colonizadores de entonces (Santa, 1993) y que conformaban un conglomerado social homogéneo y unido por la sangre, por la tradición y las costumbres (Santa, 1993).

Las principales fuerzas de empuje o atractivos de dicha colonización son muy bien expuestos por Ocampo (1990) al referirse al cultivo de tierras baldías, la construcción de vías de comunicación y a la formación de nuevos propietarios, adicional a la búsqueda de caucho y a la guaquería de tumbas indígenas quimbayas.

Estos atractivos para emprender la colonización son compartidos por Jaramillo (1988) ratificando, de acuerdo con su concepto, los expuestos por James Parsons: "explotación de caucho, guacas, engorde de cerdos y refugio para perseguidos políticos" (1997, p. 198) y adicionando otros como el contrabando, no sin dejar de agregar que el éxito antioqueño en dicha empresa era en esencia debido a una práctica muy particular de la agricultura que los distinguía esencialmente de los caucanos, sobre todo en su manera de ser distinta y a la utilización de ciertas herramientas propias de su tecnología y que les permitía trabajar a un ritmo paisa.10

Santa (1993) por su parte, considera que "los grupos migratorios de la época tenían variadas y complejas causas: espíritu aventurero, pobreza del suelo, crecimiento desmedido de la familia, afán por hacer riqueza y el fenómeno del contagio social". (p.18)

Refiriéndose a los aspectos socioeconómicos que motivaron dichos desplazamientos y movilizaciones, en esencia hacia el sur, Ocampo (1990) destaca la,

En relación con la fundación de pueblos o ciudades en busca de vías de comunicación y nuevas actividades debido a la decadencia de ocupaciones principales, el mismo Ocampo (1990) hace referencia al movimiento demográfico de esa época, a la vez que propone ciertas etapas para estas oleadas migratorias: una primera etapa corresponde a las dos primeras décadas del siglo XIX, una segunda realizada en la primera mitad del siglo XIX, una tercera etapa en la segunda mitad del mismo siglo y, una cuarta etapa en los finales del siglo XIX, si bien el proceso de colonización continuaría en el siglo XX hacia el Golfo de Urabá y los Llanos Orientales.11

Otro historiador más especializado en la región y, dado que la colonización hacia el sur ha sido considerada como "clásica por algunos estudiosos y como única por el común de los colombianos" (Jaramillo, 1988, p.194), ha propuesto otras etapas o períodos para este movimiento:12 "Temprano, Medio y Moderno" (Jaramillo, 1988, p.179) en los que abarca los siglos XVIII, XIX e incluso el XX, en los cuales se ha evidenciado el movimiento migratorio antioqueño hacia todas las direcciones y primordialmente influenciado por los asentamientos indígenas, por la espontaneidad de los actores y por la colonización del occidente, respectivamente. Este mismo autor (Jaramillo, 1988), propone que la ocupación de tierras por parte de los antioqueños fue un proceso diferente al que la mayoría de las personas se imaginan y que las motivaciones fueron bien distintas según que la colonización se efectuara al sur, al oriente, al occidente o al norte.

La expansión hacia cada uno de estos puntos cardinales de la geografía antioqueña y nacional es explicada teniendo en cuenta que la migración hacia el occidente dependía de la reducción de los indígenas del Chocó; la principal atracción en el norte la constituía la existencia de yacimientos auríferos; y el movimiento migratorio hacia el oriente, estaba relacionado con la apropiación de terrenos fértiles y fecundos, para lo cual fueron utilizadas exageraciones en cuanto a lo malsano del clima y a la ruina de las localidades con el ánimo de obligar a la población pobre a abandonar sus hogares (Patiño, 1988).

Un clásico de la historiografía nacional (Parsons, 1997) ratifica este movimiento expansionista (sobre todo al sur de la región) otorgándole un gran alcance a la oleada migratoria que abarca las cordilleras Central y Occidental. En su clásica obra (Parsons, 1997) se refiere a las condiciones de la región cuando habla del escenario natural. En cierta forma se destaca lo agreste de la topografía para evidenciar de manera tácita la voluntad y la capacidad de los mismos colonizadores:

Otros tildan este escenario natural de infierno verde, sin caminos ni trochas, que eran las intrincadas selvas de la vieja Antioquia (Santa, 1993), las cuales eran recorridas por los conquistadores españoles en su búsqueda codiciosa del oro que abundaba. La pasión del conquistador español y de sus descendientes antioqueños determinaría en gran medida la idiosincrasia de este pueblo. Este paisaje se podía considerar igualmente como un "medio natural pobre, de tierras yermas, penosas para trabajar por lo abruptas y erosionadas a las cuales llegaron aventureros con ilusiones y coraje (….) y sembrar cacao en pequeñas parcelas diseminadas por la rigurosidad andina" (Palacios, 1983, p.294).

Brew (1977) destaca el aislamiento geográfico entre las distintas regiones de la época, lo que imponía limitantes al comercio de ciertos artículos a pesar de que la propia actividad minera, en cuanto a la extracción de metales preciosos, favoreciera el mismo comercio. En el siglo XIX y para atender las necesidades de la principal actividad económica, la minería, el comercio floreció en Antioquia (Zuleta, 1988), sin descuidar las relaciones con el exterior para favorecer el comercio internacional, las cuales se comenzaron a dar incluso a mediados del siglo XIX, como reflejo de la colonización antioqueña del sur del territorio (Botero, 1988).

3. LOS ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD DEL ANTIOQUEÑO Y SU ACTITUD EMPRESARIAL

Para comenzar a referenciar la calidad de aquellos colonizadores13 baste simplemente mencionar algunas características que tan variados autores sobre el tema reseñan en sus libros. Parsons (1997)14 hace referencia al ímpetu colonizador que ha hecho que los antioqueños avancen sus fronteras hacia el sur.

Este mismo autor (Parsons, 1997) y muy posiblemente refiriéndose a la época actual, se refiere a los antioqueños en términos de "sobrios y enérgicos (…) ‘los yanquis de Suramérica’. Son sagaces, de un individualismo enérgico, y su genio colonizador y su vigor han hecho de ellos el elemento dominador y el más claramente definido de la república" (p. 21). Reitera el hecho de que su aislamiento geográfico en las montañas del interior del país, ha incidido fuertemente en su tradicionalismo y en sus rasgos culturales.

Siguiendo con los elementos distintivos de estos colonizadores, Ocampo (1990) se refiere de la siguiente forma:

Pero estas características de dichos personajes no fueron fruto de una generación espontánea. Es necesario analizar ciertas causas como las condiciones económicas, geográficas y sociales de Antioquia en la Colonia (Tirado, 1983) para poder entender ciertas claves de la migración. Este mismo historiador se refiere al aislamiento de la región y su carácter agreste; coincide de esta manera con otros historiadores y geógrafos en lo relacionado con la pobreza de los habitantes, la calidad de las tierras y la concentración de la propiedad.

Otros autores se refieren al antioqueño como un grupo social bien distinto al de otras regiones del país y destacan su carácter emprendedor, individualista, dinámico y solitario (por no aceptar injerencias foráneas en sus emprendimientos). El sentido aventurero y el individualismo también son mostrados como atributos asociados a este personaje y al proceso de colonización (López, 2003).15 Otro de los escritores es un insigne inglés que detenidamente ha analizado el proceso histórico regional. Brew (1977) se refiere a este tema de la siguiente manera:

Esta última posición es en determinada manera seguida por Jaramillo (1988) y con cierta contundencia, cuando afirma que "se ha montado una novela rosa acerca del tema, desde el mismo período de la Independencia: el éxito ganado por nuestros hábiles comerciantes se generalizó con la osadía y prosperidad de nuestras colonias hacia el sur" " (p. 187). Afirma que el "mito del pueblo antioqueño como el único que ha pujado en Colombia, debe ser revisado" (p. 187) y que aún hoy en día tiene demasiada vigencia la novela en la que se destaca a un "protagonista antioqueño típico, guapo, blanco y titán del trabajo: tiple, camándula, escapulario, trova, machete, carriel, ruana, mula, perro, zurriago y ‘mi morena’, junto con la bendición de una madre, el hacha y un bambuco, eran elementos adecuados para que las fieras se apartaran, los árboles del monte cayeran, el maíz naciera y la familia modelo se multiplicara, surgiendo, en fin, una raza superior con cultura de alpargata" (p. 187).16

De otra parte y en lo relacionado con la descripción del pueblo antioqueño y la construcción de su identidad, existe una propuesta en cuanto a la existencia de un poderoso imaginario identitario regional basado exclusivamente en la influencia de una literatura extensa en este sentido y, presente no únicamente en el siglo XX, sino igualmente en el XIX, sobre todo en los textos escolares de enseñanza de geografía e historia y en las obras de hombres de letras decimonónicos (Escobar, 2004). Esta propuesta se ve apoyada por otra autora que afirma que la "valoración del medio natural intervino en la producción de narrativa de la identidad regional antioqueña" (Arcila, 2006, p. 38); para tal efecto, se basa igualmente en la producción literaria de los dos siglos mencionados para comprender "el modo de ser, el carácter o el temperamento de los antioqueños" (Arcila, 2006, p. 39). Una especie de determinismo, entre el carácter psicológico de los pueblos y el tipo de territorio, se evidencia no solo en la literatura sino igualmente en el imaginario popular (Escobar, 2004).

El mismo Brew al que se ha venido aludiendo en este escrito, en su obra (otro de los clásicos del estudio regional en Antioquia), menciona que es importante analizar el caso antioqueño como uno de los elementos claves de las teorías generales de desarrollo histórico de los países denominados subdesarrollados y ello particularmente en cuanto a la búsqueda de los "orígenes de su espíritu empresarial moderno" (Brew, 1977, pp.19-20). De hecho, Brew justifica el análisis que de Antioquia hace en su obra cuando afirma que existe una controversia sobre los factores que producen el mencionado espíritu empresarial17 y el papel de éste en el desarrollo, por lo que se justifica un examen concienzudo de los antecedentes históricos de la industrialización antioqueña.

Brew (1977) plantea tres puntos de vista respecto al origen de dicho espíritu empresarial, el que hizo que una provincia atrasada a mediados del siglo XVIII como lo era Antioquia, se convirtiera en líder industrial en Colombia en la primera mitad del siglo XX. Para tal efecto se cuestiona alrededor de la estructura de la personalidad y los valores éticos de los antioqueños como elementos que causan dicha relevante conversión regional en su momento histórico. Algunas de las preguntas claves que se propone son: ¿Es posible dar a los elementos mencionados un lugar preferencial en la explicación del desarrollo económico de la región? ¿Qué es lo que hace a los hombres actuar como empresarios? ¿La oportunidad económica?

Los tres puntos de vista mencionados por Brew (1977)18 corresponden a otros investigadores en el mismo campo y sucintamente se pueden explicar de la siguiente manera:

  1. Everett Hagen (1962) analiza al moderno hombre de negocios antioqueño desde un punto de vista psico-sociológico y encuentra un hombre materialista y organizado, con mejor disposición para la empresa y el emprendimiento que sus colegas de otras regiones del país. Esta autora trata de explicar esta situación en términos de la personalidad de los antioqueños y se refiere a que históricamente ellos habían sido una minoría culturalmente despreciada en Colombia y que al percibir esta deficiencia en cuanto a status, buscaron una nueva identidad dedicando toda su energía y esfuerzos a los negocios (cosa contraria ocurriría con la élite social de Bogotá y Popayán, con oficios más distinguidos) (Brew, 1977, p. 21)
  2. 2. Frank Safford 1965) quien trabajara más continua y profundamente la historia colombiana y sin despreciar la presencia de los valores antioqueños, socava la Teoría de la Minería Despreciada y manifiesta que no había pruebas de tal carencia de estatus o de un complejo de personalidad. Este investigador relaciona la capacidad de emprendimiento a la que se viene haciendo referencia, a un factor económico como lo es el de la producción de oro, es decir que "la ética y la personalidad fueron rasgos que surgieron de las oportunidades económicas originadas por los recursos naturales propios de la región" (Brew, 1977, p.21)
  3. Álvaro López (1970) comparte esencialmente la propuesta de Safford (1965) acerca de la importancia del grupo de empresarios y capitalistas antioqueños formado a partir del desarrollo del comercio y la minería. La formación de excedentes de capital en estas actividades permitió la financiación particular al Estado, al igual que el desarrollo de industrias en otras regiones (Brew, 1977, p. 22).

Los anteriores planteamientos son útiles para los efectos de este artículo teniendo presente que uno de los objetivos es el de resaltar ciertas características de los personajes de la época (sin necesariamente entrar en todos los detalles constitutivos del fenómeno que se analiza), dichos elementos característicos hacen referencia al emprendimiento antioqueño individual (y en esencia fundamentados en el periodo de la denominada colonización antioqueña). Es importante por lo tanto analizar la influencia del contexto y del desarrollo económico e histórico del país sobre las características del emprendedor colombiano, a la vez que su dimensión temporal (Pereira, 2003, 2007) y de esta manera superar enfoques monodisciplinarios sobre el tema, que no harían otra cosa que limitar el desarrollo de este campo de conocimiento.

Por otra parte, importantes teóricos en el campo del emprendimiento han considerado que es pertinente tener en cuenta ciertas variables específicas para el análisis del fenómeno tales como el entorno, las características del individuo, el proceso y la organización creada (Gartner, 1985) por lo que un estudio de las características del individuo colombiano y de su contexto histórico y geográfico es necesario en el examen que se realiza de esta figura en el medio. De manera complementaria se afirma que el examen que se haga de las características del individuo emprendedor puede brindar ciertas pautas del comportamiento emprendedor que se corresponden con determinados roles que él lleva a cabo en su proceso de creación de emprendimientos (Kets de Vries, 1977) si bien "hoy no es posible identificar el perfil psicológico del emprendedor" (Pereira, 2007, p. 30) toda vez que definitivamente hace falta un modelo teórico central para el estudio del tema ya que éste se encuentra aún hoy en día en una fase pre-teórica (Pereira, 2007) y debido a ello el conocimiento en este campo es más bien fragmentado (Cornelius et al., 2006).

Ahora se pretende hacer referencia brevemente a las distintas formas de asociación que tuvieron los antioqueños igualmente en esta época previa a la industrialización propia y a la del país.

4. LAS DISTINTAS FORMAS DE ASOCIACIÓN DE LOS ANTIOQUEÑOS

A este tenor, el documento de Álvarez (2003) es bastante explícito respecto a las distintas formas de asociación en la época que se analiza en este ensayo:

Pero en la época referenciada no sólo se formaron las sociedades de minas. Igualmente otro tipo de asociaciones tendrían lugar para efectuar distintos emprendimientos, entre ellas se destaca la que prevalecía más en ese contexto: la familiar (posteriormente se vería que el interés tan exagerado por el control familiar y el evitar la dispersión del patrimonio incidiría notablemente en la falta de audacia en las decisiones empresariales); las sociedades de colonización, que efectuaban inversiones en el mundo rural a través de la adquisición de concesiones que luego parcelaban; las sociedades para industrias, que se conformaban para aventurar en los primeros establecimientos industriales de la época; y las sociedades bancarias, que facilitaban la reunión de capitales necesarios para invertir en las empresas, al igual que para acopiar tecnología.

El autor termina por afirmar que la región antioqueña se caracterizaba desde esa época reseñada, por su espíritu creador de empresas y asociaciones, dicha iniciativa, nacida en la actividad minera, desarrolló el comercio, apoyó la actividad bancaria y fue la base de los primeros establecimientos industriales (Álvarez, 2003).19

5. ELEMENTOS GENÉTICOS Y CULTURALES DE LA REGIÓN

Una vez se ha planteado, de acuerdo con distintos autores, el origen del espíritu emprendedor de los antioqueños y sus capacidades de asociación para desarrollar emprendimientos conjuntos, se puede pasar a hacer la constatación de ciertos elementos genéticos y culturales que pueden explicar, en cierta forma, estos distintos comportamientos y las diversas interpretaciones que se han dado a tal fin.

Y es justamente en cuanto al marco geográfico mencionado del aislamiento de las regiones, que "hay que entender ¿qué sucedió en Colombia? y plantearse la pregunta: ¿por qué somos así?" (Yunis, 2003, p.48), cuando se quiere referir al análisis de las diferencias regionales que existen a la hora actual en este país y que en cierta medida vienen de tiempos pasados. Al respecto, Yunis se pronuncia de la siguiente manera:

Y es este mismo autor (Yunis, 2003) quien se refiere a un aspecto importante dentro del análisis, acerca de los orígenes genéticos y culturales de las distintas culturas regionales en Colombia:

La regionalización y la endogamia son reiteradas por este autor, como conceptos y prácticas de la época (Yunis, 2003) cuando expone la influencia de la geografía sobre la escasez de apellidos, la identificación de la proveniencia de las personas en razón a estos mismos y la costumbre de contraer matrimonio entre las personas de la misma familia, pero creyéndose cada una superior a la otra.

Seguidamente respecto a las eventuales diferencias que puedan llegar a tener los ciudadanos antioqueños en cuanto a los demás nacionales de su época, este genetista (Yunis, 2003) se refiere a las afirmaciones que efectúan los naturales de varias poblaciones acerca de no tener "ni un rasguño de negro" (p. 80)21 y tener la "necesidad apremiante y racista de blanquearse" (p. 80).

Por otra parte, continúa insistiendo el mismo autor (Yunis, 2003), en las bases triétnicas de los pobladores de estas tierras y su origen común a los de otras regiones (dependiendo de la intensidad de colonización de cada una de ellas), cuando afirma que las "ramas más aristocráticas conservaron puros sus linajes" (p. 81) mientras que "la base triétnica era evidente en las áreas rurales y en los suburbios obreros de Medellín y de Manizales" (p. 81).

Reiterando el origen de la riqueza respecto a la minería, pero con un origen blanco y no de otra raza, el autor resalta esta segregación para efectos de cultivar los principales rasgos del antioqueño (Yunis, 2003).

A esta altura de la reflexión del artículo es pertinente destacar que lo que se pretende demostrar en este proceso de colonización, es la existencia de una determinante empresarial en los antioqueños, que no es necesariamente genética, sino que por el contrario, está subordinada a un componente geográfico y de disposición a enfrentar la naturaleza y los recursos que ella conlleva, propio de cualquier otro grupo cultural y social de Colombia.22

En este sentido Yunis (2003) afirma que:

Para concluir con este análisis genético y cultural, y de cierta forma acabar con el mito de la superioridad respecto al tema racial, este autor que ampliamente se ha abordado aquí (Yunis, 2003) manifiesta que:

Lo que se ve corroborado con afirmaciones como que toda la serie de atributos que caracterizaron a los antioqueños durante el proceso de colonización (tanto positivos como negativos), constituyen simplemente el ethos regional que ha llevado a lo mítico e incluso a "exageraciones contrafactuales como aquella de la raza antioqueña" (López, 2003, p.12).

Aspectos como el lugar de nacimiento de personajes emprendedores (en el caso de la región vallecaucana), han conducido investigaciones para "confrontar la idea generalizada, dentro del cultivado mito ‘paisa’, según la cual los antioqueños tienen la exclusividad del espíritu empresarial en todo el país y Cali no tendría industria sin el aporte de ellos y de los inmigrantes extranjeros" " (Ordóñez, 2003, p.181).

Este mismo investigador e historiador se lamenta de que no existan estudios específicos en cuanto al empresariado de su región, lo que conlleva "generalizar sobre la base de lo ocurrido con el empresariado antioqueño" (Ordóñez, 1998, p.28). Las regiones en Colombia han atravesado dificultades políticas, económicas, sociales y técnicas y a pesar de compartir elementos comunes con otras, la región del Valle del Cauca posee sus propias especificidades, lo que amerita analizarla particularmente y no generalizar en su caso (Urrea y Mejía, 1999). Este último planteamiento se ve corroborado por otro historiador (Colmenares, 1983) cuando se refiere a que "un país como Colombia presenta tal diversidad regional que la simplificación excesiva que implica la tesis de la ‘dependencia colonial’ ha debido parecer sospechosa (…) Tampoco es lícito extrapolar" (p. 6).

6. LA COLONIZACIÓN, EL EMPRENDIMIENTO Y LA COMPETITIVIDAD

En última instancia se pretende efectuar una referencia y relación al tema que se ha venido tratando (el emprendimiento de un grupo social específico), con un tema de actualidad mundial y en Colombia, como lo es el de la competitividad.24 Se debe advertir con especial énfasis, que al tratar de investigar acerca de una definición del término que se acaba de mencionar, no se encuentra ninguna ni en los diccionarios, ni en la literatura especializada al respecto y que más bien, se hallan explicaciones acerca de lo que pudiera ser dentro de un contexto de elementos que eventualmente la pudieran llegar a definir (infraestructura, recursos humanos, cooperación entre empresas, adquisición de tecnología, reducción de costos, etc.). Incluso uno de los autores reputados en este tema se atreve a afirmar que "no existe una definición aceptada del término y que son distintas las posiciones según se trate de las empresas, del órgano legislador o de los economistas" (Porter, 1991, p.12).25

La competitividad, si bien no se encuentra una definición concreta y aceptada a su sujeto por parte de algún tipo de comunidad,26 es indudablemente una de las responsabilidades fundamentales de los empresarios y dirigentes actuales y la que les permite asegurar la presencia y fortalecimiento de la empresa en el mercado en que se desenvuelve la misma. Sobre el tema se ha escrito suficientemente, recopilando experiencias y exponiendo teorías que muestran diferentes caminos para alcanzar esta condición empresarial.27 Planteamientos como estos han conducido a muchas empresas y empresarios hacia mejores condiciones de desempeño y rentabilidad.

Como se ha establecido anteriormente, la colonización antioqueña permitió el desarrollo de unas concentraciones geográficas y el surgimiento de una capacidad empresarial vinculada con unos sectores específicos, que potenció un proceso no planificado hacia una mayor competitividad relativa de la región que redundaría posteriormente en la del país.

Actualmente, algunos autores, escritores e investigadores como el Departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE (1996), clasifican los factores que determinan la competitividad28 en: aquellos del entorno (variables macroeconómicas y de infraestructura), de carácter microeconómico (la productividad de la empresa y la eficiencia en el uso de los recursos), estructurales (racionalidad de la transformación productiva). Otros, siguiendo a Garay (López, 2006) los clasifican en: empresariales (aquellos controlables y modificables por la empresa), estructurales (la capacidad de intervención de la empresa es limitada como por ejemplo, la estructura industrial), sistémicos (externalidades de la empresa, como los aspectos macroeconómicos, políticas estatales, etc.). Se advierte igualmente que no hay un consenso para dichas clasificaciones.

Por otra parte y en cuanto a la existencia de instituciones o normas que incentiven la competitividad y por ende el desarrollo económico en Colombia, se tiene el que ciertas normas y leyes se han establecido desde mediados de los noventa, para promover la creación de organismos y programas a los cuales los potenciales empresarios pudieran acudir para concretar su idea de negocio (Gómez, Martínez y Arzuza, 2006) y que desde esa misma época se ha dado "un fortalecimiento de las instituciones para promover la competitividad de las empresas" (López, 2006, p.11), es decir, instituciones de apoyo para favorecer esta situación.

A su vez, el emprendimiento se relaciona con la competitividad (y hace parte de ella), en la medida en que si existe tal característica en los negocios de los países latinoamericanos, la productividad (componente de la competitividad) se podría mejorar y se podría competir más efectivamente en el mercado mundial (Stevenson y Gumpert, 1985). De igual manera, el espíritu empresarial, al ser constitutivo del emprendimiento, se analiza como una estrategia de la competitividad y como factor motriz del desarrollo económico de una nación (Crissien, 2006).

La competitividad se constituye, particularmente en Colombia, en un asunto que compete y beneficia a todos, si bien existen variadas formas de medirla mediante indicadores, como aquellos de los rankings internacionales (WEF, IMD, Doing Business del Banco Mundial son los principales indicadores); para el emprendimiento en especial (Global Entrepreneurship Monitor - GEM),29 algunas colectividades plantean que se debería colocar especial énfasis en un incremento en la productividad de los sectores y, en un aumento en las exportaciones per cápita como los principales indicadores para generar un bienestar total en Colombia (Consejo Privado de Competitividad, 2007). En esta propuesta del sector privado colombiano, se ve claramente una posición orientada básicamente a la efectividad de los recursos, sin necesariamente incluir el tema del emprendimiento como uno de los factores determinantes.

Respecto a los indicadores internacionales mencionados previamente, se tiene que los mismos manejan distintos factores o criterios para medir la categoría de la competitividad al igual que la del emprendimiento. En este orden de ideas, el GEM (2008) efectúa una evaluación de la actividad empresarial de los países teniendo como objetivo el medir diferencias entre las naciones, revelar factores que determinen dicha actividad e identificar políticas que incentiven y mejoren esta última (creación de nuevos negocios, propietarios de negocios establecidos, actividad empresarial temprana, actividad empresarial naciente). El Foro Económico Mundial (FEM, WEF) establece igualmente un índice de competitividad global y un índice de conectividad a través de una encuesta que busca capturar un amplio rango de factores que afectan el clima de negocios dentro de la economía de un país.

El Banco Mundial (2008), mediante su informe Doing Business,30 investiga las regulaciones que favorecen la actividad empresarial y aquellas que la constriñen. Maneja indicadores cuantitativos referentes a tales aspectos y en el marco de diez áreas específicas, sin necesariamente tocar todo lo relativo al entorno empresarial ni todos los factores que influyen en la competitividad. Dichas regulaciones abarcan temas como apertura de una empresa, manejo de permisos de construcción, empleo de trabajadores, registro de propiedades, obtención de crédito, protección de inversores, pago de impuestos, comercio transfronterizo, cumplimiento de contratos y cierre de una empresa.

En cuanto al último dentro de dichos indicadores, el Institute for Management Development (IMD), publica el Anuario Mundial de la Competitividad (AMC)31 el cual estudia la competitividad de las principales economías del mundo. Los cuatro grandes factores de esta categoría que maneja el IMD son: 1) el desempeño económico, que analiza la macroeconomía de cada uno de los países, 2) eficiencia del gobierno, que mide el grado en que las políticas del gobierno favorecen la competitividad, c) eficiencia empresarial, que incluye entre otras la productividad, el mercado laboral, las finanzas, las prácticas empresariales, las actitudes y valores y, d) infraestructura y conocimiento. Dentro del factor de la eficiencia empresarial se pueden ubicar subfactores como el carácter emprendedor de los empresarios, la competencia de los gerentes y el reconocimiento al trabajo especializado, los cuales harían referencia al espíritu empresarial y al emprendimiento.

En los últimos años, el desarrollo económico de los países basado en la competitividad se ha tornado muy importante y ello lo demuestran los indicadores que se han mencionado y explicado. Pero es fundamental tener presente que el emprendimiento y el surgimiento de nuevos empresarios es clave como vía para generar desarrollo económico (Crissien, 2006). Incluso algunos economistas consideran que el concepto y su aplicación son menospreciados por la macroeconomía (puesto que la teoría del equilibrio general no lo incorpora en sus planteamientos) y que recientes evidencias demuestran su contribución significativa al crecimiento económico y al desarrollo (Kirchhoff, 1991), pero que en términos generales la economía moderna no incluye este importante elemento en sus consideraciones, que si lo hiciera, existiría "una mejor comprensión de la economía y de las políticas públicas que sean consistentes con la maximización de los beneficios derivados del trabajo de los empresarios" (Formaini, 2001, p.8).

Habida cuenta de lo anterior, simplemente basta mencionar en este artículo el que para que un país, una región o una empresa en particular (y sus gestores o empresarios) logren la tan ansiada competitividad32 deben, en términos de algunos especialistas y más concretamente siguiendo los planteamientos de Porter (1991) y los posteriores estudios que a partir de él se generan en este sentido, hacer una aplicación sencilla y directa de ciertos parámetros de conducta frente a las situaciones específicas que enfrentan.

De esta manera cualquier nación, región, industria, actividad económica o empresa, basándose en la capacidad individual de sus componentes (denominados en este artículo empresarios o emprendedores y a sus capacidades emprendedoras), deben aunar esfuerzos para saber analizar, comprender y gestionar los parámetros o patrones que se mencionan:33

  1. Excesiva confianza en los factores básicos: los emprendedores nacionales siempre han supuesto que al disponer de recursos naturales abundantes y de una mano de obra barata, esto será suficiente para obtener utilidades y ocupar posiciones privilegiadas en el mercado económico en que operan. Asumen esto y dejan de un lado toda preocupación por la innovación y la búsqueda permanente de nuevas ideas de negocios.
  2. Deficiente cooperación entre empresas: los países en desarrollo deben trabajar mancomunadamente en la creación de agremiaciones y grupos económicos de interés, fuertes y representativos, que tengan vocería ante los entes estatales. Igualmente debe darse una cooperación entre empresas conexas, de tal suerte que se vean favorecidas las cadenas productivas o clústeres34 denominados por algunos (Fairbanks y Lindsay, 1999).
  3. Conocimiento deficiente de los clientes: las investigaciones especializadas35 han constatado que en Colombia poco se ha realizado en este sentido y que en términos generales todo tipo de empresas se dedica en primer lugar a producir y posteriormente a tratar de vender sus productos sin haber establecido inicialmente un proceso de conocimiento de las verdaderas necesidades de sus clientes.
  4. No integrar hacia delante: muchas empresas y empresarios actuales tienden a estar a merced de sus cadenas de distribución o de los proveedores. Estos actores (en esencia los distribuidores), ejercen sobre ellos un inmenso poder de negociación y les impiden un acceso efectivo hacia el mercado que tratan de servir. Las empresas o empresarios que logran la integración hacia adelante se ven en determinado momento orientados únicamente a los resultados de corto plazo que no permiten estar analizando constantemente las fuentes de las distintas ventajas competitivas que han adquirido previamente.
  5. Paternalismo: este patrón no solo se evidencia desde el gobierno que puede verse responsable del éxito de la industria nacional y que lleva a que las empresas se descuiden y esperen siempre todo de él, sin establecer verdaderas ventajas frente a sus competidores, sino que igualmente se constata en las empresas que aún tienen establecido un control familiar, el que no dan cabida a prácticas empresariales y de gestión audaces y creativas, a pesar de que en ciertas investigaciones nacionales se ha advertido que cada vez más existen ciertas excepciones donde se combina simultáneamente la profesionalización de las empresas con el control familiar (Barrera, 2006).36
  6. Deficiente conocimiento de la posición relativa: ni las naciones ni las empresas conocen o aprecian su posición frente a los países o compañías competitivas. El hecho de desconocer esta situación les impide planear de mejor manera su futuro y limita ampliamente su capacidad de acción.
  7. Actitud defensiva: cuando se trata no solo de atender el mercado interno sino igualmente el mercado externo, los sectores público y privado siempre actúan a la defensiva asignándole la culpa de sus destinos al otro. Unos son culpados de mala administración y los otros de no aprovechar ni generar condiciones macroeconómicas