{"id":238,"date":"2011-03-05T12:54:10","date_gmt":"2011-03-05T17:54:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/?p=238"},"modified":"2012-03-08T16:51:57","modified_gmt":"2012-03-08T21:51:57","slug":"los-inesperados-efectos-del-escalofrio-epistemologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/2011\/03\/05\/los-inesperados-efectos-del-escalofrio-epistemologico\/","title":{"rendered":"Los Inesperados Efectos del Escalofr\u00edo Epistemol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/files\/2011\/01\/jesus-martin-barbero.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-207\" src=\"http:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/files\/2011\/01\/jesus-martin-barbero.jpg\" alt=\"\" width=\"118\" height=\"127\" \/><\/a><em>J. Mart\u00edn-Barbero<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sobre el mundo de lo visual a m\u00ed siempre me ha interesado una pregunta no convencional ya que desborda el &#8220;cuadro&#8221; de la imagen: <em>\u00bfqu\u00e9 hace la gente con lo que ve?<\/em> m\u00e1s ac\u00e1 y m\u00e1s all\u00e1 de lo que se ve en la pantalla. Y sin embargo, la experiencia que tuve para poder encontrar un camino posible a esta pregunta, la viv\u00ed ya estando en Cali y trabajando con la Universidad del Valle. Lo que les relatar\u00e9 no es ninguna novela, pero fue tan importante en mi vida que lo he llamado un <em>escalofr\u00edo epistemol\u00f3gico<\/em>. Y a su vez esa experiencia se vio desbordada del campo de la investigaci\u00f3n cuando el relato que hace la gente con lo que ve, lo que siente y lo que vive, se transform\u00f3 en creaci\u00f3n audiovisual y programa de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more--><strong>1. La investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue a los pocos meses de estar en Cali cuando me vi enfrentado a una experiencia de iniciaci\u00f3n a la cultura cotidiana del mundo popular cale\u00f1o que trastorn\u00f3 mis muy racionalistas convicciones y mis acendradas virtudes \u201ccr\u00edticas\u201d. En una ciudad en la que una pel\u00edcula que durara tres semanas seguidas en cartelera constitu\u00eda un record, hab\u00eda una que los estaba batiendo todos, <em>La ley del monte<\/em>. Empujado por la intriga de su \u00e9xito, que convert\u00eda a ese film en un fen\u00f3meno m\u00e1s que sociol\u00f3gico, casi antropol\u00f3gico, un jueves a las seis de la tarde con algunos otros profesores me fui a verla. La proyectaban en el <em>Cine M\u00e9xico<\/em>, situado en un barrio popular del viejo centro de la ciudad. A poco de empezar la sesi\u00f3n mis colegas y yo no pudimos contener las carcajadas pues s\u00f3lo en clave de comedia nos era posible mirar aquel bodrio argumental y est\u00e9tico que, sin embargo, era contemplado por el resto de espectadores en un silencio asombroso para ese tipo de sala. Pero la sorpresa lleg\u00f3 tambi\u00e9n pronto: varios hombres se acercaron a nosotros y nos increparon: \u201c\u00a1o se callan o los sacamos!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A partir de ese instante, y hundido avergonzadamente en mi butaca, me dediqu\u00e9 a mirar no la pantalla sino a la gente que me rodeaba: la tensi\u00f3n emocionada de los rostros con que segu\u00edan los avatares del drama, los ojos llorosos no s\u00f3lo de las mujeres sino tambi\u00e9n de no pocos hombres. Y entonces, como en una especie de <em>iluminaci\u00f3n profana<\/em>, me encontr\u00e9 pregunt\u00e1ndome: \u00bfqu\u00e9 tiene que ver la pel\u00edcula que yo estoy viendo con la que ellos ven? \u00bfC\u00f3mo establecer relaci\u00f3n entre la apasionada atenci\u00f3n de los dem\u00e1s espectadores y nuestro distanciado aburrimiento? En \u00faltimas \u00bfqu\u00e9 ve\u00edan ellos que yo no pod\u00eda\/sab\u00eda ver? Y entonces, una de dos: o me dedicaba a proclamar no s\u00f3lo la alienaci\u00f3n sino el retraso mental irremediable de aquella <em>pobre gente<\/em> o empezaba a aceptar que all\u00ed, en la ciudad de Cali, a unas pocas cuadras de donde yo viv\u00eda, habitaban <em>ind\u00edgenas de otra cultura muy de veras otra<\/em>, \u00a1casi tanto como las de los habitantes de las Islas Trobriand para <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bronis%C5%82aw_Malinowski\">Malinowski<\/a>! Y si lo que suced\u00eda era esto \u00faltimo: \u00bfa qui\u00e9n y para qu\u00e9 serv\u00edan mis acuciosos an\u00e1lisis semi\u00f3ticos, <em>mis lecturas ideol\u00f3gicas<\/em>? A esas gentes no, desde luego. Y ello no s\u00f3lo porque esas lecturas estaban escritas en un idioma que no pod\u00edan entender, sino sobre todo porque la pel\u00edcula que ellos ve\u00edan no se parec\u00eda en nada a la que yo estaba viendo. Y si todo mi pomposo trabajo \u201cdesalienante\u201d y \u201cconcientizador\u201d no le iba a servir a la gente del com\u00fan, a esa que padec\u00eda la opresi\u00f3n y la alienaci\u00f3n: \u00bfpara qui\u00e9n estaba yo trabajando?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue a esa <em>experiencia<\/em> a la que tiempo despu\u00e9s llam\u00e9 pomposamente un <em>escalofr\u00edo epistemol\u00f3gico<\/em>: un escalofr\u00edo intelectual que se transform\u00f3 en ruptura epistemol\u00f3gica por la necesidad de cambiar el lugar desde donde se formulan las preguntas. Y el desplazamiento metodol\u00f3gico indispensable, hecho a la vez de acercamiento etnogr\u00e1fico y distanciamiento cultural, que permitiera al investigador ver-<em>con la gente<\/em>, y a la gente <em>contar lo visto<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eso fue lo que andando los a\u00f1os nos permiti\u00f3 des-cubrir, en la investigaci\u00f3n sobre el uso social de las telenovelas, que de lo que hablan las telenovelas, y <em>lo que le dicen<\/em> a la gente, no es algo que est\u00e9 de una vez dicho ni en el texto de la telenovela ni en las respuestas a las preguntas de una encuesta. Pues se trata de un <em>decir<\/em> tejido de silencios: los que tejen la vida de la gente que \u201cno sabe hablar\u201d -y menos escribir- y aquellos otros de que est\u00e1 entretejido el di\u00e1logo de la gente con lo que sucede en la pantalla. Pues la telenovela habla menos desde su texto que desde el <em>intertexto<\/em> que forman sus lecturas. En pocas palabras nuestro hallazgo fue \u00e9ste: <em>la mayor\u00eda de la gente goza mucho m\u00e1s la telenovela cuando la cuenta que cuando la ve<\/em>. Pues se empieza contando lo que pas\u00f3 en la telenovela pero muy pronto lo que pas\u00f3 en el cap\u00edtulo narrado se mezcla con <em>lo que le pasa a la gente en su vida<\/em>, y tan inextricablemente que la telenovela acaba siendo el pre-texto para que la gente nos cuente su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entonces decid\u00ed proponer a los alumnos que fueran a ver la pel\u00edcula por grupos y, al salir, invitaran a la gente de la pel\u00edcula a tomarse una cerveza o un tinto y les pidieran que les contaran la pel\u00edcula. Con ese material hice un taller en el que los estudiantes me contaron la pel\u00edcula que ve\u00eda la gente. S\u00f3lo les voy a contar un relato que me qued\u00f3 para toda la vida. Un alumno me dijo: \u201cYo vi a un viejito que sal\u00eda limpi\u00e1ndose las l\u00e1grimas y le dije: \u201c\u00bfQuiere un tinto?\u201d. Y \u00e9l me dijo: \u201cNo, una cerveza\u201d. Entonces fuimos a tomarnos una cerveza, nos sentamos a conversar y le dije: \u201cBueno, \u00bfle gust\u00f3 la pel\u00edcula?\u201d, \u201cUy, s\u00ed, much\u00edsimo\u201d. \u201c\u00bfQu\u00e9 fue lo que m\u00e1s le gust\u00f3?\u201d \u201c\u00a1El perrito!\u201d. Y el alumno le pregunt\u00f3, \u201c\u00bfEl perro? Yo no vi ning\u00fan perro, \u00bfcu\u00e1l perro?\u201d. Entonces el viejito emocionado empez\u00f3 a recordar las escenas en las que sal\u00eda un perrito &#8220;como el que \u00e9l hab\u00eda tenido en su infancia&#8221;, de manera que toda su pel\u00edcula hab\u00eda girado en torno a que hab\u00eda un perrito que le hab\u00eda recordado algo de lo m\u00e1s feliz de su infancia. Toda su pel\u00edcula tuvo que ver con su infancia y ese se\u00f1or se enganch\u00f3 a ella por el perrito. Ninguno de los que est\u00e1bamos all\u00ed oyendo lo que le hab\u00eda contado el viejo hab\u00edamos visto al perro. Por eso fuimos a ver la pel\u00edcula otra vez y el perro estaba, evidentemente, aunque no era ning\u00fan protagonista sino que era solamente un perro que atravesaba la calle. Pero este viejito vio toda la pel\u00edcula a partir de su memoria: aquel perrito lo enlaz\u00f3 con su infancia y con las dimensiones posiblemente m\u00e1s po\u00e9ticas de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquel ejercicio me transform\u00f3 la vida y, a partir de ah\u00ed mis preguntas e investigaciones dejaron de partir de los medios para indagar <em>las mediaciones<\/em> que entretejen la compleja relaci\u00f3n de la gente no s\u00f3lo con los medios audiovisuales, sino \u00bfc\u00f3mo se comunica la gente en la plaza de mercado, en la esquina del barrio, en el estadio? Esto me dio una pista muy importante. De cierto modo empec\u00e9 a sentirme un antrop\u00f3logo aquella tarde en el <em>Cine M\u00e9xico <\/em>de Cali, porque si yo no ocupaba el rol de antrop\u00f3logo, tratando de entender las claves de la cosmovisi\u00f3n de la gente a la que apasionaba <em>La ley del monte<\/em> no entender\u00eda pr\u00e1cticamente nada de lo que ocurr\u00eda en el plano cotidiano de las sociabilidades y las culturas pol\u00edticas desde las que la gente percibe mundo y lo sufre pero tambi\u00e9n lo recrea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hablo de antropolog\u00eda (en este caso, de una antropolog\u00eda visual) no puede ser s\u00f3lo la que usa los medios audiovisuales como instrumento de exploraci\u00f3n etnogr\u00e1fica, sino aquella que se hace cargo de toda forma de significaci\u00f3n y expresividad, desde la expresividad corporal y gestual de la gente a los ritmos del habla y el baile. A m\u00ed me interesan mucho m\u00e1s <em>las hablas<\/em> -siempre en plural y polis\u00e9micas- que la gram\u00e1tica (\u00a1siempre monote\u00edsta!). Y es que la antropolog\u00eda visual no puede pensarse s\u00f3lo como la que utiliza herramientas visuales, sino como aquella que estudia el funcionamiento de las visualidades en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n de identidades, de conflictos sociales y de empoderamientos ciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Universidad del Valle se produjo otro milagro espl\u00e9ndido: la creaci\u00f3n de un plan de estudios de Comunicaci\u00f3n Social que no ten\u00eda nada que ver con los acostumbrados y anacr\u00f3nicos estudios de periodismo. Mis alumnos no sol\u00edan leer la prensa (mera constataci\u00f3n), pero en cambio eran unos apasionados del cine y de la m\u00fasica. Entonces dise\u00f1amos un plan de estudios para gente altamente interesada en, vocaci\u00f3n para, el cine, la m\u00fasica, la radio y el teatro, m\u00e1s que con la prensa, que era &#8220;pobre y triste&#8221; ideol\u00f3gica y gr\u00e1ficamente <em>conservadora<\/em>. Es decir, no nos pareciera importante el medio prensa sino que nos interesaban mucho m\u00e1s las culturas que emerg\u00edan del inter\u00e9s y la vocaci\u00f3n de los propios alumnos. Por ello, el \u00e1rea de talleres de producci\u00f3n audiovisual fue curricularmente dise\u00f1ada por <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Andr%C3%A9s_Caicedo\">Andr\u00e9s Caicedo<\/a> -el director de cineclubes y de la revista <em>Ojo al Cine<\/em>&#8211; y <a href=\"http:\/\/www.luisospina.com\/\">Luis Ospina<\/a>, director de cine y el primer profesor de ese taller. Un taller que tuvo siempre, no s\u00f3lo el aprendizaje de c\u00f3mo hacer, sino tambi\u00e9n el de investigaci\u00f3n de lenguajes, de tem\u00e1ticas y p\u00fablicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y fue con base en esa experiencia que, junto con varios profesores, y tambi\u00e9n a reci\u00e9n egresados de la carrera (que hoy son realizadores de cine como Oscar Campos) hicimos un planteamiento muy claro sobre la necesidad de que esta no era fuera un lugar para que los adolescentes jugaran con la c\u00e1mara, sino que deb\u00eda formar parte de la espl\u00e9ndida apuesta que arranc\u00f3 en la Universidad del Valle pero que en gran parte se debi\u00f3 al Cali de entonces y a su cultura audiovisual: a los cineclubes, a la cantidad de gente joven que hac\u00eda cine a su manera, que elaboraba guiones, documentales, etc. Es algo que no me atribuyo para nada, sino que surgi\u00f3 a partir del encuentro de muchas personas que estaban buscando por el mismo lado y que se conectaron con una serie de grupos de investigaci\u00f3n en Latinoam\u00e9rica que en ese momento andaban en la misma direcci\u00f3n. Eso implicaba empezar a pensar en serio que los habitantes de la cultura audiovisual viv\u00edan una cultura diferente; que los j\u00f3venes llegaban a la escuela con un mont\u00f3n de informaci\u00f3n y unos modos de ver y de o\u00edr que no ven\u00edan de la cultura letrada sino de los medios audiovisuales y eso implicaba que hab\u00eda que seguirle la pista a la vitalidad de estas culturas urbanas, que no eran anti-letradas sino que ya no ten\u00edan como eje al libro ni a la prensa escrita: su eje era la m\u00fasica, el cine y los c\u00f3mics. Y cuando digo \u201cm\u00fasica\u201d, estoy diciendo no solamente salsa sino tambi\u00e9n rock y poco despu\u00e9s vallenatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es decir, que quien hizo posible la <em>antropolog\u00eda<\/em> <em>visual<\/em> con que iniciamos la formaci\u00f3n de comunicadores fueron los propios profesores y los estudiantes guiados, eso s\u00ed, por preguntas nuevas, que no se agotaban en: \u00bfqu\u00e9 hacen los medios con la gente?, \u00bfc\u00f3mo la alienan y la estupidizan?, sino tambi\u00e9n: \u00bfqu\u00e9 hace la gente con lo que ve y con lo que oye? As\u00ed se rompi\u00f3 con viejos e inertes modos de ense\u00f1ar, justamente porque se rompi\u00f3 con los modos de investigar. Lo que nos enfrent\u00f3 a una fecunda crisis por estar convirtiendo el estudio de la comunicaci\u00f3n en un espacio abiertamente interdisciplinar, donde trabajaban juntos antrop\u00f3logos, soci\u00f3logos y estudiosos de los medios. Y con una enorme preocupaci\u00f3n central, a la vez social y cultural, la de buscar comprender c\u00f3mo se estaban transformando las culturas cotidianas de la gente en su relaci\u00f3n con los medios audiovisuales, que eran los medios influyentes en las grandes mayor\u00edas del pa\u00eds y de Am\u00e9rica Latina. Lo que me comprob\u00f3 una investigaci\u00f3n que coordin\u00e9 entre el a\u00f1o 1985 y el a\u00f1o 1992 en seis pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina: M\u00e9xico, Colombia, Chile, Per\u00fa, Argentina y Brasil, sobre los usos sociales de la telenovela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Cali, la investigaci\u00f3n la realizamos en compa\u00f1\u00eda de Sonia Mu\u00f1oz, una compa\u00f1era tambi\u00e9n reci\u00e9n egresada de la Escuela de Comunicaci\u00f3n de la Valle y con un grupo de profesores y profesoras de sociolog\u00eda y estudios de lenguaje. Tomamos varios barrios de la ciudad para ver c\u00f3mo el barrio <em>miraba<\/em> la telenovela, porque en ese entonces no se ve\u00eda solamente en familia sino que el barrio entero la ve\u00eda y la contaba. A las horas de ciertas telenovelas de esos a\u00f1os, <em>Gallito Ram\u00edrez<\/em>, <em>San Tropel Eterno<\/em>, <em>El Divino<\/em> -que era sobre el Valle a partir de una novela de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gustavo_%C3%81lvarez_Gardeaz%C3%A1bal\">Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal<\/a>&#8211; pr\u00e1cticamente los barrios se paralizaban. Y se hicieron estudios no de la cantidad de audiencia, qu\u00e9 estaba a la vista de cualquier observador, sino acerca de c\u00f3mo la gente ve\u00eda la telenovela, qu\u00e9 hac\u00eda con ella, para qu\u00e9 le serv\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y aquella manera de investigar <em>las modalidades de relaci\u00f3n de la gente del barrio con la telenovela<\/em> nos descubri\u00f3 algo interesant\u00edsimo: que la gente del com\u00fan, la que disfruta la telenovela, goza mucho m\u00e1s cuando la cuenta que cuando la ve. Pues la gente utiliza la telenovela para poder contar su propia vida. Lo mejor que le puede pasar a alguien que disfruta la telenovela es que un familiar, una vecina o un amigo, le diga: \u201cOye, no pude ver el cap\u00edtulo de ayer, cu\u00e9ntamelo\u201d. Y entonces esa persona empieza contando el cap\u00edtulo pero al poco rato\u00a0 est\u00e1 hablando de lo que le pas\u00f3 a su prima, de los amores y los dolores de su cu\u00f1ada, de lo le pas\u00f3 a su abuelo o al novio de su cu\u00f1ada, etc. Lo que <em>realmente hace la gente<\/em>, y por tanto lo que verdaderamente import\u00f3 para esa investigaci\u00f3n, no es lo que resultaba de &#8220;nuestro an\u00e1lisis&#8221; del texto de la telenovela, sino de la telenovela que ven los y las televidentes, y para eso la \u00fanica manera de saberlo era <em>poni\u00e9ndonos a la escucha<\/em> de lo que ellos y ellas cuentan. Lo interesante de nuestro estudio fue comparar los &#8220;usos&#8221; que esos sectores de la ciudad hac\u00edan con las telenovelas en otros barrios, para comprender lo qu\u00e9 significaba el que esas telenovelas pusieran a hablar al barrio entero al final del cap\u00edtulo, transform\u00e1ndose en verdaderos fen\u00f3menos barriales. Y esto ten\u00eda mucho que ver con sus modos cotidianos de pertenencia al barrio. De manera que <em>el mirar y contar la telenovela<\/em> interpelaba dimensiones sociales y culturales de la vida cotidiana de la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>2. La producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese fen\u00f3meno de <em>narratividad<\/em>, de convertir a la gente en narradora, mezclando lo que ve\u00eda y o\u00eda en la TV con lo que viv\u00eda y sent\u00eda, nos descubri\u00f3 tambi\u00e9n otras cosas, especialmente las posibilidades de que sus narrativas se tornaran en producci\u00f3n. Y, a su manera, eso fue lo que se propuso el programa con el que el Departamento de Comunicaci\u00f3n puso a Univalle en TELEPACIFICO: <em><a href=\"http:\/\/dintev.univalle.edu.co\/cvisaacs\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=270\">Rostros y Rastros<\/a><\/em>. Con ese programa el nuevo horizonte de investigaci\u00f3n, que privilegiaba las culturas audiovisuales desde mediados de los a\u00f1os 70s, se dio un expl\u00edcito proyecto de <em>producci\u00f3n audiovisual<\/em>. Y son dos las demandas a las que se respondieron muy especialmente con ese programa: una, que podr\u00edamos llamar la &#8220;cuesti\u00f3n regional&#8221;, y dos, la de hacer otra televisi\u00f3n. La reflexi\u00f3n y el debate con que los profesores y alumnos del Departamento de Comunicaci\u00f3n contribuyeron a la creaci\u00f3n y configuraci\u00f3n inicial de Telepac\u00edfico -y que muy pronto quedar\u00edan plasmadas en <em>Rostros y Rastros<\/em>, se podr\u00edan sintetizar as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Rostros y Rastros<\/em> se convirti\u00f3 en una serie representativa de lo que est\u00e1bamos haciendo en la regi\u00f3n. Porque tanto este como Telepac\u00edfico y lo que se ven\u00eda haciendo en la escuela de comunicaci\u00f3n de Univalle, dieron cuenta de otra importante relaci\u00f3n: aquella entre la naci\u00f3n y la regi\u00f3n, y lo que signific\u00f3 que el pa\u00eds comenzar\u00e1 a reconocer su diversidad regional. La &#8220;cuesti\u00f3n regional&#8221; nombra la permanente desigualdad a la que se hallan sometidas las regiones cuando la naci\u00f3n se identific\u00f3 con un Estado que se hizo \u201ca costa\u201d de ellas, esto es, no haciendo converger las diferencias sino subordin\u00e1ndolas, poni\u00e9ndolas al servicio de un Estado que m\u00e1s que integrar lo que supo fue centralizar. La regi\u00f3n representa, de un lado, el espacio de una demanda de autonom\u00eda que remite tanto a diferencias culturales como a desigualdades sociales y pol\u00edticas. Pues una regi\u00f3n est\u00e1 hecha tanto de expresiones culturales como de situaciones sociales a trav\u00e9s de las cuales se hace visible el \u201cdesarrollo desigual\u201d de que est\u00e1 hecho el pa\u00eds. La regi\u00f3n resulta adem\u00e1s expresi\u00f3n de una particular desigualdad: aquella que afecta a las etnias y culturas que, como los negros y los ind\u00edgenas son objeto de peculiares procesos de desconocimiento y desvalorizaci\u00f3n. Pero otro lado, la regi\u00f3n est\u00e1 significando un lugar clave a la hora de pensar la resistencia y la creatividad frente a la globalizaci\u00f3n. Porque si hacerle frente a la seducci\u00f3n\/imposici\u00f3n cultural que nos viene del mercado transnacional debe ser algo m\u00e1s que ret\u00f3rica chauvinista, o mero repliegue provinciano, necesitamos entonces desarrollar todo lo que nos queda de cultura viva, cotidiana, capaz de generar identidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La cuesti\u00f3n <em>crucial<\/em>: \u00bfcon qu\u00e9 modelos de televisi\u00f3n asumir las peculiaridades de lo regional, los retos de una identidad cultural que no se quede en nostalgia y narcisismo, y que al asumir la historia lo haga como memoria del presente y no como refugio y escapismo? La televisi\u00f3n regional no ser\u00eda algo verdaderamente diferente a un mal remedo de la mal llamada &#8220;televisi\u00f3n nacional&#8221; m\u00e1s que en la medida en que fuera capaz de definir su \u00e1mbito y su modo propio de operaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo que propon\u00eda el Estado y de lo que determinaban los comerciantes. Pues hay demandas de memoria y de futuro que no provienen ni del Estado ni del mercado sino de la sociedad civil, de sus m\u00faltiples colectividades y organizaciones populares, comunales, barriales, donde hay gente capaz de narrar su historia, y su lucha cotidiana hecha m\u00fasica, teatro, cocina y arquitectura, tejido, danza o relato oral. \u00bfSer\u00e1 ilusorio pensar una televisi\u00f3n hecha por ese inmenso tejido de instituciones y organizaciones <em>productoras<\/em> de cultura? Pero a su vez resultaba estrat\u00e9gico plantearse que una cosa es empezar a verse y mirarse en sus problemas y sus potencialidades, en sus cantares y sus sabores, y otra mucho m\u00e1s dif\u00edcil y arriesgada es <em>reconocerse<\/em> y hacerse reconocer por los otros. Hacer televisi\u00f3n en Cali y el Valle implicaba ser\u00eda entonces mirar no s\u00f3lo el Valle, sino <em>mirar desde el Valle<\/em> el pa\u00eds entero y el mundo. Lo que significaba ser capaces de hacer una televisi\u00f3n con <em>sabor y lenguaje propios<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Telepac\u00edfico inicia su programaci\u00f3n el 3 de julio de 1988 y el 15 de septiembre de ese mismo a\u00f1o UV-TV, la programadora de Univalle, inicia su andadura con <em>Ojo y vista: peligra la vida del artista<\/em>, un documental de Luis Ospina que inaugura la vida de <em>Rostros y Rastros<\/em>. No puedo dejar fuera de esta memoria la conversaci\u00f3n con <a href=\"http:\/\/www.oscarcampos.com.ar\/\">Oscar Campos<\/a> en la que me propuso y entusiasm\u00f3 con la idea de hacer &#8220;un programa en el que se experimentara <em>el documental<\/em> en todas sus posibilidades y vertientes, desde el neorrealismo italiano hasta surrealismo Bu\u00f1eliano&#8221;, en el que cupiera la vida cotidiana de la ciudad y la regi\u00f3n. Pero el sue\u00f1o del que naci\u00f3 <em>Rostros y Rastros<\/em> tuvo tambi\u00e9n en su arranque una pesadilla: la escenificaci\u00f3n que hiciera Ramiro Arbel\u00e1ez pocos meses antes de la imposibilidad de hacer cine en Colombia tom\u00e1ndose el<em> hall<\/em> de entrada a CREE para colgar en sus columnas y paredes kil\u00f3metros de cinta en 16 mil\u00edmetros pues no hab\u00eda forma de que nos devolvieran -ni de los USA ni de Medell\u00edn- los negativos &#8220;decentemente revelados&#8221; de los peque\u00f1os films hechos con los alumnos en el \u00faltimo a\u00f1o y medio de la carrera. Dicho llanamente: <em>hacer video documental fue la \u00fanica forma en que se pudo hacer cine, esto es, experimentar sus lenguajes y sus g\u00e9neros, pero en formato de televisi\u00f3n, y en un formato tan nuevo que exig\u00eda tambi\u00e9n nuevos p\u00fablicos<\/em>. Pero no fue s\u00f3lo la Universidad del Valle, ni el Departamento de Comunicaci\u00f3n, los que idearon e hicieron <em>Rostros y Rastros<\/em>, fue Cali, la ciudad m\u00e1s apasionada por el cine, la que encontr\u00f3 en ese programa de-video-para-televisi\u00f3n su artima\u00f1a para seguir ejerciendo de pionera en la producci\u00f3n audiovisual del pa\u00eds, y lo hizo convocando a todos sus artistas: teatreros, fot\u00f3grafos y sonidistas, que, junto con los profesores, los alumnos y los primeros egresados de Comunicaci\u00f3n &#8211; Juan Fernando Franco, Guillermo Bejarano, Rafael Quintero, Luis Hern\u00e1ndez, Antonio Dorado, \u00d3scar Bernal- se tomaron la ciudad, la regi\u00f3n, sus gentes, tanto las bien-nombradas como las sin-nombre, sus culturas cotidianas, la materialidad de sus arquitecturas y sus desolaciones, sus c\u00e1rceles y manicomios, sus plazas y sus paisajes de llano y de monta\u00f1a, de r\u00edos y de mar, sus culturas sonoras y musicales, sus ritmos, su vitalidad y su sensualidad, su informalidad y su <em>cali-dez<\/em>. Mirando desde esa compenetraci\u00f3n entre el <em>programa<\/em> (en todos sus significados y sentidos) y <em>su ciudad<\/em> resultan hasta explicables la enorme cantidad de premios nacionales e internacionales que se gan\u00f3, y la fuerte empat\u00eda que suscito no s\u00f3lo en sus p\u00fablicos locales sino en los de todo un pa\u00eds harto de verse deformado y contrahecho por un centralismo que llamaba <em>nacional<\/em> las im\u00e1genes producidas desde la andina capital acerca de un pa\u00eds caribe\u00f1o, llanero, coste\u00f1o de una punta a la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una fuerte empat\u00eda tambi\u00e9n internacional de la que tuve numerosas pruebas y experiencias. En mis viajes no s\u00f3lo por Latinoam\u00e9rica sino especialmente en Europa y los USA, los videos de <em>Rostros y Rastros<\/em> que viajaban conmigo, despertaban un extra\u00f1o asombro y atractivo que me llev\u00f3 a reflexionar no poco. Y en dos direcciones. Una, la que des-cubre la potente hibridaci\u00f3n que subyace esos videos, hechos a la vez, inextricablemente, de unos ambientes y personajes, hablas y sonoridades, hechos y situaciones, profunda y densamente locales, pero hechos con lo mejor y m\u00e1s diverso de los lenguajes y g\u00e9neros cinematogr\u00e1ficos mundiales, seriamente estudiados y emocionalmente disfrutados, gozados: desde el sueco <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ingmar_Bergman\">Bergman<\/a> y el aragon\u00e9s <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luis_Bu%C3%B1uel\">Bu\u00f1uel<\/a> o el italiano <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Federico_Fellini\">Fellini<\/a> al japon\u00e9s Oz\u00fa y el argentino<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pino_Solanas\"> Solanas<\/a>. La pasi\u00f3n por el cine que se materializ\u00f3 y expres\u00f3 en la experiencia cale\u00f1a de los cineclubes y del <em>caliwood<\/em> de los Andr\u00e9s Caicedo, <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Carlos_Mayolo\">Mayolo<\/a> y Ospina en los 70s, revolvi\u00f3 hasta hibridarlos el fuerte sabor de lo local con las potencialidades narrativas de lo mundial, que desprovincianizaban lo que se ve\u00eda, se o\u00eda y se sent\u00eda. La otra pista de comprensi\u00f3n es la que abre el interrogante de por qu\u00e9 estando tan territorialmente lejos del Caribe la ciudad de Cali es una de las tres grandes creadoras de <em>salsa<\/em> junto con San Juan de Puerto Rico y Nueva York. Con toda la caribe\u00f1a modernidad de Barranquilla no es all\u00ed donde se crea salsa sino en esa ciudad sure\u00f1a de la costa pac\u00edfica que, para mayor paradoja, \u00a1vive rodeada de poblaciones ind\u00edgenas Guambianas y Paeces! Con lo que no hay m\u00e1s remedio que aceptar una paradoja mayor, la que hace de Cali una ciudad en la que <em>lo<\/em> <em>caribe\u00f1o<\/em> se hace y se vive extraterritorialmente, des-localizadamente, pues ni el Caribe tiene nacionalidad y ni Cali se agota en su <em>localidad<\/em>. Sin coronel que la escriba Cali ha sabido plasmarse y contarse mundialmente en <em>su salsa y su cine<\/em>, y de ambos esta hecho <em>Rostros y Rastros<\/em>. De ah\u00ed la transversalidad de los usos que han tenido y siguen teniendo esos documentales que le han servido a muchas universidades colombianas para ense\u00f1ar producci\u00f3n audiovisual pero tambi\u00e9n a no pocos antrop\u00f3logos para sacar su quehacer del, frustrante por instrumental, uso de la c\u00e1mara en sus tareas etnogr\u00e1ficas de &#8220;documentar&#8221; visualmente su trabajo, e incluso hoy siguen representando para no pocos grupos de <em>amateurs<\/em> un modelo a escala de lo que se puede hacer bien sin salir del pa\u00eds y con poca plata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pues mucho m\u00e1s barata, la tecnolog\u00eda del video posibilitaba abarcar todo el proceso con las mismas ideas y las mismas manos: grabaci\u00f3n y pos grabaci\u00f3n &#8211; versus revelado, sonorizaci\u00f3n y montaje &#8211; permitiendo que muchos m\u00e1s se sintieran convocados a imaginar e idear tem\u00e1ticas y ensayar formas de contarlas. Es bien significativo que este <em>medio<\/em>, tecnol\u00f3gicamente mucho m\u00e1s simple, se prestara para una mayor experimentaci\u00f3n en todas las dimensiones que tiene la elaboraci\u00f3n y realizaci\u00f3n del documental. Ah\u00ed est\u00e1 la gran diversidad de <em>estilos<\/em>\u00a0 que se expresa en los videos de <em>Rostros y Rastros<\/em>\u00a0 sin que ello rompiera la secreta impronta que los sostiene y enlaza. Una impronta que Ramiro Arbel\u00e1ez atribuye a &#8220;la herencia de Luis Ospina&#8221; y la ubica en haber sabido hacer de una <em>experiencia est\u00e9tica<\/em> &#8211; entrelazadora del documental estadounidense con el <em>cinema-v\u00e9rit\u00e9<\/em> franc\u00e9s- una experiencia a la vez <em>\u00e9tica<\/em>: &#8220;la de otorgarle la palabra, para que sea \u00e9l (el que normalmente es espectador) quien se exprese, cuente su historia&#8221;. Lo que implicaba una fuerte contradicci\u00f3n a sostener entre la multiplicidad de &#8220;efectos t\u00e9cnico-expresivos&#8221; de la imagen-fragmentaci\u00f3n, decoloraci\u00f3n, saturaci\u00f3n, contraste, reverberaci\u00f3n- y modalidades de narraci\u00f3n -con o sin narrador, presente o voz en off, pasivo y exterior o interactuante y arriesgado a lo que pase mientras se filma-grava- con esa apuesta \u00e9tica de no manipular al testigo, ni sustituirlo, sino al rev\u00e9s: empoder\u00e1ndolo como el \u00fanico y verdadero actor-autor del relato, en su corporalidad, su voz y su habla, su condici\u00f3n social y cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y de esa apuesta es que salieron los mejores logros tanto cuando el testimonio era individual como cuando era colectivo. Ah\u00ed est\u00e1n dos documentales de <a href=\"http:\/\/www.colarte.com\/Actores\/DIRECTORES\/DoradoAntonio\/recuento.htm?nomartista=Antonio+Dorado&amp;idartista=15540\">Antonio Dorado<\/a>: <em>El \u00faltimo tramoyista<\/em> (1989) que para contarnos la historia del Teatro Municipal no escogi\u00f3 a ning\u00fan historiador ni a ninguna de sus importantes Directoras sino al viejo e invisible tramoyista (y cuya &#8220;invisibilidad&#8221; hab\u00eda empezado muchos a\u00f1os antes de llegar al teatro, cuando le cargaba la pesada c\u00e1mara de cine de los hermanos Acevedo); o <em>Plaza de Caicedo: la vida al improviso<\/em> (1991), en el que se nos cuenta un d\u00eda en la plaza principal de la ciudad poblada de lustradores y escribidores, de gente de paso que se sienta a escapar del sol, o de conversadores empedernidos que pasan all\u00ed el d\u00eda entero, todos ellos tejiendo con sus cuerpos y sus sombras, sus voces y sus ruidos, la palpitante vida no s\u00f3lo de un espacio urbano sino de un constante y cambiante coro ciudadano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como tambi\u00e9n fueron logros espl\u00e9ndidos los documentales hechos con algunos de los m\u00e1s apreciados artistas de la ciudad. <em><a href=\"http:\/\/dintev.univalle.edu.co\/cvisaacs\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=318&amp;Itemid=5\">Hernando Tejada<\/a>, tejedor de sue\u00f1os<\/em> (1990), de Antonio Dorado y Mar\u00eda Clara Borrero; <em><a href=\"http:\/\/dintev.univalle.edu.co\/cvisaacs\/fernell\/index.htm\">Fernell Franco<\/a>, escritura de luces y sombras<\/em> (1995), de \u00d3scar Campos y Maria C. Borrero; y <em>\u00d3scar Mu\u00f1oz<\/em> (1992), de \u00d3scar Campos y Astrid Mu\u00f1oz. Y ya que hablamos de artistas no podemos terminar este relato sin llamar a las cosas por su nombre. Me refiero a todo lo que tuvo de creaci\u00f3n art\u00edstica ese programa de experimentaci\u00f3n audiovisual y narrativa que es <em>Rostros y Rastros<\/em>. La apuesta est\u00e9tica se transform\u00f3, no siempre pero con mucha frecuencia, en &#8220;obras&#8221; de arte. Bien fuera v\u00eda densificaci\u00f3n expresiva de la imagen, como en <em>Un \u00e1ngel subterr\u00e1neo<\/em> (1992), de Oscar Campos, o de una preciosista iron\u00eda, como <em>Piel de gallina<\/em> (1998), de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Carlos_Espinosa\">Carlos Espinosa<\/a> y M\u00f3nica Arroyave, o del saber contar callejeramente el<em> Arte sano cuadro a cuadro<\/em> (1989) de Luis Ospina. Y esta \u00faltima afirmaci\u00f3n no tiene nada de nost\u00e1lgica ni de un piropo al pasado, porque la apuesta que <em>Rostros y Rastros<\/em> le hizo al pa\u00eds sigue siendo tan necesaria o m\u00e1s hoy, cuando al mismo tiempo que el cine se abre camino en Colombia se le abren tambi\u00e9n montones trampas provenientes no s\u00f3lo de las argucias rentabilizadoras del mercado sino del espejismo formalista y de los facilismos del cuentero, todas ellas lejanas, muy lejanas, de aquella osada experiencia est\u00e9tica que supo rastrear entre las vidas m\u00e1s cotidianas y los lenguajes m\u00e1s vitales algunos de los rostros m\u00e1s memorables de una ciudad, de una regi\u00f3n y de un pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conferencia rescrita en Bogot\u00e1, enero del 2010<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Con muchas inquietudes en la cabeza alrededor de los usos de la imagen y su relaci\u00f3n con las ciencias sociales, en Septiembre de 2007 <\/em>Kino-Pravda<em> (grupo de antropolog\u00eda visual) invit\u00f3 al profesor Jesus Martin Barbero para que relatara su importante y pionera experiencia en el campo de las im\u00e1genes, durante el primer encuentro de antropolog\u00eda visual realizado en Bogot\u00e1, gracias al apoyo de la beca <\/em>Nina S. De Friedmann<em> del <a href=\"http:\/\/www.icanh.gov.co\/\">Instituto Colombiano de Antropolog\u00eda e Historia<\/a>. Muy amablemente el profesor Barbero, ley\u00f3, revis\u00f3 y reescribi\u00f3 su intervenci\u00f3n para darnos este sugestivo art\u00edculo que relata algunas de las memorias de esa <\/em>Cali Visual<em>, que <\/em>Papel de Colgadura<em> est\u00e1 empe\u00f1ada en re-descubrir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el mundo de lo visual a m\u00ed siempre me ha interesado una pregunta no convencional ya que desborda el &#8220;cuadro&#8221; de la imagen: \u00bfqu\u00e9 hace la gente con lo que ve? m\u00e1s ac\u00e1 y m\u00e1s all\u00e1 de lo que se ve en la pantalla. Y sin embargo, la experiencia que tuve para poder encontrar un camino posible a esta pregunta, la viv\u00ed ya estando en Cali y trabajando con la Universidad del Valle. Lo que les relatar\u00e9 no es ninguna novela, pero fue tan importante en mi vida que lo he llamado un escalofr\u00edo epistemol\u00f3gico. Y a su vez esa experiencia se vio desbordada del campo de la investigaci\u00f3n cuando el relato que hace la gente con lo que ve, lo que siente y lo que vive, se transform\u00f3 en creaci\u00f3n audiovisual y programa de televisi\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/2011\/03\/05\/los-inesperados-efectos-del-escalofrio-epistemologico\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":898,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1,5094],"tags":[579,239,32,35,7623,6962,7624,5098,915,6581,7622],"class_list":["post-238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-rotativo-cali","tag-antropologia","tag-cali","tag-colombia","tag-icesi","tag-imagen","tag-jesus-martin-barbero","tag-kino-pravda","tag-papel-de-colgadura","tag-universidad","tag-universidad-del-valle","tag-visual"],"aioseo_notices":[],"rttpg_featured_image_url":null,"rttpg_author":{"display_name":"Isabel Mancera Caldas","author_link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/author\/1112472388\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/category\/general\/\" rel=\"category tag\">General<\/a> <a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/papeldecolgadura\/category\/rotativo-cali\/\" rel=\"category tag\">Rotativo Cali<\/a>","rttpg_excerpt":"Sobre el mundo de lo visual a m\u00ed siempre me ha interesado una pregunta no convencional ya que desborda el \"cuadro\" de la imagen: \u00bfqu\u00e9 hace la gente con lo que ve? m\u00e1s ac\u00e1 y m\u00e1s all\u00e1 de lo que se ve en la pantalla. 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