{"id":240,"date":"2025-07-05T15:59:02","date_gmt":"2025-07-05T15:59:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/?p=240"},"modified":"2026-02-18T19:55:51","modified_gmt":"2026-02-18T19:55:51","slug":"cuarta-salida-de-campo-cultivadores-de-guayaba-en-toro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/2025\/07\/05\/cuarta-salida-de-campo-cultivadores-de-guayaba-en-toro\/","title":{"rendered":"Salida de Campo: Descubriendo a los Cultivadores de Guayaba en Toro &#8211; Valle del Cauca"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resumen de la salida, contacto con los interlocutores, organizaci\u00f3n de la salida y su desarrollo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo enfrentan los agricultores los riesgos de vivir tan cerca del r\u00edo? \u00bfQu\u00e9 implica para su trabajo que un recurso tan indispensable como lo es el agua para su cultivo tambi\u00e9n pueda convertirse en una amenaza? \u00bfDe qu\u00e9 manera este entorno condiciona las decisiones que toman sobre el cultivo y el uso de la tierra?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas fueron algunas de las preguntas que nos surgieron despu\u00e9s de nuestra visita a Toro, Valle del Cauca, donde conocimos la finca de Andr\u00e9s y Jaime, agricultores que trabajan a orillas del r\u00edo Cauca. Lo que inicialmente era una salida de campo para conocer un proceso de cultivo de guayaba termin\u00f3 llev\u00e1ndonos a reflexionar sobre las tensiones entre productividad y sostenibilidad, sobre el riesgo ambiental que enfrentan quienes dependen del agua y, al mismo tiempo, deben protegerse de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>El contacto con Andr\u00e9s y Jaime se estableci\u00f3 a trav\u00e9s del director del proyecto, Andr\u00e9s L\u00f3pez, quien conoc\u00eda a Shayen, pues era su estudiante. Ella es oriunda de Toro, Valle del Cauca y su familia ha trabajado toda la vida en el campo, cultivando guayaba, y fue gracias a ella que pudimos coordinar la visita a la finca. Shayen nos facilit\u00f3 el encuentro con sus familiares, concretando el d\u00eda y la hora en que podr\u00edamos conocer a su pap\u00e1 Andr\u00e9s, su t\u00edo-abuelo Jaime y su finca. La salida representaba algo nuevo para el equipo: adem\u00e1s de la distancia, implicaba quedarnos en Toro, compartir m\u00e1s tiempo juntos y fortalecer la confianza que ya ven\u00edamos construyendo. Para algunos de nosotros era volver a un lugar conocido; para otros, significaba descubrir un territorio nuevo, algo desconocido para explorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las dos semanas previas preparamos la visita: ajustamos el formato de la entrevista, revisamos los aspectos log\u00edsticos del viaje y organizamos la agenda general de las visitas (pues esta finca no era la \u00fanica que visitar\u00edamos en Toro), la visita entonces qued\u00f3 para el d\u00eda 26 de junio de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de un largo viaje de casi 4 horas, llegamos finalmente. Al dejar nuestras maletas en el hotel, nos comunicamos con Shayen para acordar d\u00f3nde nos ver\u00edamos. Al encontrarnos, ella nos recibi\u00f3 con calidez y, pocos minutos despu\u00e9s, lleg\u00f3 su pap\u00e1, Andr\u00e9s, en un Jeep, \u00e9l se present\u00f3 y nos invit\u00f3 a subir. Durante el trayecto \u2014unos veinte minutos\u2014 atravesamos extensos cultivos de maracuy\u00e1, uva; tambi\u00e9n se desplegaban ante nosotros grandes terrenos con cultivos de ca\u00f1a de az\u00facar, que se extend\u00edan hasta donde alcanzaba la vista.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del recorrido, pudimos notar que hab\u00eda una divisi\u00f3n marcada entre los peque\u00f1os cultivos frutales y las grandes extensiones de ca\u00f1a de az\u00facar. Ambas zonas estaban separadas por un canal artificial que conduc\u00eda el agua del r\u00edo Cauca, recurso vital para los agricultores de la zona. Nos sorprendi\u00f3 descubrir que los cultivos m\u00e1s peque\u00f1os, como el de guayaba, se encontraban precisamente del lado m\u00e1s cercano al r\u00edo \u2014la parte m\u00e1s vulnerable\u2014, mientras que los ingenios ca\u00f1eros ocupaban los terrenos seguros, los que no eran propensos a inundarse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"448\" src=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/imagen_2025-11-04_104613246-1024x448.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-241\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El camino desemboc\u00f3 finalmente en el cultivo de guayaba. All\u00ed nos esperaba Jaime, su bienvenida fue inmediata y hospitalaria: nos ofreci\u00f3 pasar a la sombra bajo una peque\u00f1a \u201cchoza\u201d que estaba construida a la entrada del terreno, cerca de un caminito lateral. Comenzamos la entrevista en ese lugar, mientras convers\u00e1bamos, pudimos comprender que la finca de Andr\u00e9s y Jaime es m\u00e1s que un espacio de producci\u00f3n: es un tejido de relaciones, de saberes transmitidos y de estrategias para resistir a un entorno cambiante.<\/p>\n\n\n\n<p>La finca es un reflejo de c\u00f3mo el conocimiento se construye desde la pr\u00e1ctica y la experiencia, m\u00e1s que desde la teor\u00eda t\u00e9cnica. Ellos, como cuenta Jaime: \u201ccontrolan las plagas con los venenos que uno ya sabe que sirven\u201d, y aunque a veces consultan al se\u00f1or de la cooperativa, prefieren confiar en la sabidur\u00eda acumulada entre vecinos o en la persona que vende los insumos. Su conocimiento es emp\u00edrico y circula mediante redes locales: \u201ctodo mundo que tiene cultivo va y les compra all\u00e1\u2026 llegan y les comenta que le sali\u00f3 una plaga y \u00e9l dice que le eche tal cosa\u201d. Este intercambio convierte a los agricultores en \u201cdispersores del conocimiento\u201d, una forma de aprendizaje colectivo que no depende de instituciones formales, sino de la pr\u00e1ctica compartida.<\/p>\n\n\n\n<p>De las conversaciones pod\u00edamos dar cuenta que el contexto en el que trabajan est\u00e1 marcado por la vulnerabilidad frente al r\u00edo y la desigualdad con los grandes productores. Ellos mismos reconocen que \u201clos peque\u00f1os son muy pocos, porque es el r\u00edo, es zona de alto riesgo\u201d, y que muchos han tenido que vender sus tierras \u201cporque el cultivo casi no le daba\u201d o porque los amenazaban si no vend\u00edan. Andr\u00e9s y Jaime son due\u00f1os y al mismo tiempo quienes mantienen su finca, aunque algunas veces contratan a j\u00f3venes de la zona para que les ayuden en el cultivo. Por otro lado,\u00a0 a diferencia de las grandes empresas, Andr\u00e9s y Jaime dependen de intermediarios para comercializar la guayaba: \u201cyo la vendo directamente, pero a la larga, directamente, porque hay otro intermediario que es el que me la recibe en Bogot\u00e1 o en Cali\u201d. Esta dependencia muchas veces limita sus ganancias y evidencia la precariedad de la cadena productiva rural.<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9s y Jaime nos dec\u00edan que la elecci\u00f3n del cultivo de guayaba fue muy estrat\u00e9gica, ya que, como dec\u00eda Jaime: \u201cescogimos este cultivo de guayaba aqu\u00ed en la orilla del r\u00edo\u2026 porque resiste un poquito m\u00e1s el agua\u201d, es decir, su cultivo est\u00e1 en constante amenaza, gracias a que el r\u00edo Cauca, suele desbordarse. De igual manera, la relaci\u00f3n que ellos han tejido con la naturaleza es profundamente pr\u00e1ctica, pero tambi\u00e9n curiosamente simb\u00f3lica: hablan de los \u00e1rboles como seres vivos que \u201cse enferman\u201d o \u201cabortan\u201d, lo que muestra una comprensi\u00f3n \u00edntima de la tierra. Aun as\u00ed, esa relaci\u00f3n est\u00e1 mediada por la necesidad econ\u00f3mica: \u201clos org\u00e1nicos son buenos, pero son muy lentos\u2026 si yo me descuido, en ocho d\u00edas se me come la plaga\u201d, lo que revela la tensi\u00f3n entre sostenibilidad ambiental y subsistencia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos tambi\u00e9n nos contaban que la finca es un espacio familiar, heredado y compartido: \u201ces muy familiar todo, muy unidos todos\u201d, pero sin continuidad generacional asegurada. Andr\u00e9s reconoce que \u201cnosotros estamos en esto porque no tuvimos estudios\u201d, y que sus hijos, al tener m\u00e1s oportunidades, probablemente no sigan el trabajo agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras segu\u00edamos conversando, Andr\u00e9s y Jaime nos invitaron a caminar entre los surcos para mostrarnos el cultivo: nos se\u00f1alaron las ramas afectadas por las plagas y las marcas en los troncos donde el agua del r\u00edo hab\u00eda subido durante la \u00faltima creciente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"769\" src=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/imagen_2025-11-04_104843738-1024x769.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-242\" style=\"width:775px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El cultivo de Andr\u00e9s y Jaime estaba organizado por etapas: en una zona los \u00e1rboles acababan de dar fruto, en otra se preparaban para la siguiente cosecha, y m\u00e1s all\u00e1 se realizaban labores de fumigaci\u00f3n. Esa planificaci\u00f3n les permit\u00eda tener producci\u00f3n durante todo el a\u00f1o, aunque tambi\u00e9n los manten\u00eda en un esfuerzo constante.<\/p>\n\n\n\n<p>En la parte del cultivo m\u00e1s cercana al r\u00edo, las suelas de nuestros zapatos intentaban hundirse en un suelo resquebrajado por el sol, y en algunos puntos pod\u00edan verse las grietas abiertas que dejaban las pasadas inundaciones del r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1015\" height=\"762\" src=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/imagen_2025-11-04_105003151.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-243\" style=\"width:658px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Jaime nos se\u00f1al\u00f3 las huellas del agua en los troncos \u2014una l\u00ednea oscura y seca que sub\u00eda hasta media altura\u2014 y all\u00ed era donde se ejemplificaba la enfermedad de los \u00e1rboles. Asimismo, ellos nos invitaban a observar m\u00e1s de cerca, donde pod\u00edamos distinguir las peque\u00f1as marcas que dejaban las plagas o los hongos; marcas m\u00ednimas que, aunque no afectan el sabor, hacen que la fruta perdiera valor comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos desaf\u00edos que enfrentan constantemente, hacen que la relaci\u00f3n de Andr\u00e9s y su t\u00edo con el territorio se sit\u00fae en un punto fr\u00e1gil: entre la dependencia y la vulnerabilidad. El r\u00edo, fuente de riego y fertilidad para su cultivo, se convierte tambi\u00e9n en el agente que pone en riesgo todo lo cultivado. Durante la entrevista, ambos describen c\u00f3mo las crecientes pueden inundar el cultivo hasta dos veces por a\u00f1o, provocando enfermedades en los \u00e1rboles y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas dif\u00edciles de recuperar. Sin embargo, no hablan del r\u00edo con resentimiento, sino con una mezcla de respeto y resignaci\u00f3n. Lo reconocen como una fuerza viva, impredecible a la que hay que entender para poder convivir con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, es tambi\u00e9n una relaci\u00f3n simb\u00f3lica y afectiva, construida desde el hacer cotidiano. Las palabras que utilizan \u2014\u201cel \u00e1rbol se enferma\u201d, \u201cel \u00e1rbol aborta la fruta\u201d\u2014 nos revelan una comprensi\u00f3n del entorno en la que la naturaleza no es un recurso pasivo, sino un ser que responde, sufre y reacciona. A trav\u00e9s de esas met\u00e1foras, Andr\u00e9s y Jaime narran su territorio como un cuerpo vivo que debe ser cuidado, pero que tambi\u00e9n tiene su propio ritmo, su propio car\u00e1cter. Esta forma de entender la tierra contrasta con los discursos t\u00e9cnicos de sostenibilidad que muchas veces desconocen las condiciones de quienes trabajan en zonas de riesgo. Para Andr\u00e9s, optar por qu\u00edmicos no es una falta de conciencia ambiental, sino una estrategia de subsistencia. \u201cSi yo me descuido, en ocho d\u00edas se me come la plaga\u201d, nos dec\u00eda. Este caso nos recuerda que la sostenibilidad no siempre puede pensarse desde la distancia del ideal, sino desde la cercan\u00eda del riesgo y la necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de una jornada de muchos aprendizajes, Andr\u00e9s y su familia muy desinteresadamente nos compartieron una gran bolsa llena de guayabas que recolectaron para nosotros y nos llevaron de nuevo hasta donde nos hab\u00edamos encontrado inicialmente. Nosotros quedamos muy agradecidos por permitirnos esta visita, pero a\u00fan m\u00e1s por todas las reflexiones que surgieron durante y despu\u00e9s, pues nos permiti\u00f3 comprender que la agricultura no se puede entender \u00fanicamente como una pr\u00e1ctica econ\u00f3mica, sino una forma de habitar el riesgo, de leer los signos del suelo y de cuidar un entorno que siempre puede volverse adverso. Las grietas en el terreno y las marcas del agua en los troncos y hojas quedaron como testimonios materiales de esa vulnerabilidad constante. Pero tambi\u00e9n como se\u00f1ales de una resistencia: la de quienes, como Andr\u00e9s y su t\u00edo Jaime, reinventan su relaci\u00f3n con el r\u00edo cada temporada, aprendiendo a convivir con sus cambios y a mantener viva una producci\u00f3n que depende tanto de la paciencia como de la suerte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"979\" height=\"733\" src=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-244\" style=\"width:753px;height:auto\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen de la salida, contacto con los interlocutores, organizaci\u00f3n de la salida y su desarrollo \u00bfC\u00f3mo enfrentan los agricultores los riesgos de vivir tan cerca del r\u00edo? \u00bfQu\u00e9 implica para su trabajo que un recurso tan indispensable como lo es el agua para su cultivo tambi\u00e9n pueda convertirse en una amenaza? \u00bfDe qu\u00e9 manera este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":42166091,"featured_media":244,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[36],"class_list":["post-240","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-territorio-y-practica","tag-antropologia"],"aioseo_notices":[],"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false],"landscape":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false],"portraits":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false],"thumbnail":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image-300x225.png",300,225,true],"large":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false],"1536x1536":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false],"2048x2048":["https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/files\/2025\/11\/image.png",979,733,false]},"rttpg_author":{"display_name":"SANTIAGO LOPEZ VITERI","author_link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/author\/1144101066\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/category\/territorio-y-practica\/\" rel=\"category tag\">Territorio y pr\u00e1ctica<\/a>","rttpg_excerpt":"Resumen de la salida, contacto con los interlocutores, organizaci\u00f3n de la salida y su desarrollo \u00bfC\u00f3mo enfrentan los agricultores los riesgos de vivir tan cerca del r\u00edo? \u00bfQu\u00e9 implica para su trabajo que un recurso tan indispensable como lo es el agua para su cultivo tambi\u00e9n pueda convertirse en una amenaza? \u00bfDe qu\u00e9 manera este&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42166091"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=240"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":267,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240\/revisions\/267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/media\/244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/scqmcomunidadvalenciana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}