{"id":22443,"date":"2011-08-22T18:42:15","date_gmt":"2011-08-22T18:42:15","guid":{"rendered":"http:\/\/1576.304"},"modified":"2017-04-18T15:08:51","modified_gmt":"2017-04-18T20:08:51","slug":"la-falacia-en-el-abordaje-medico-en-materia-de-drogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/la-falacia-en-el-abordaje-medico-en-materia-de-drogas","title":{"rendered":"La Falacia en el Abordaje M\u00e9dico en Materia de Drogas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>Por Juan Fischer, estudiante de d\u00e9cimo semestre de Psicolog\u00eda de la Universidad Icesi<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Est\u00e1 muy de moda decir que se debe cambiar la mirada sobre las drogas, de un tratamiento judicial a uno de salud p\u00fablica. Sin embargo, esta idea esgrimida por algunos considerados m\u00e1s progresistas tiene su doble filo, si no se aclara a qu\u00e9 se refiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cambiar la mirada sobre el <em>consumo<\/em> como un delito a una enfermedad, s\u00f3lo se est\u00e1 disfrazando el estigma, simulando que se da un trato m\u00e1s humano. En esta misma perspectiva pueden entrar afirmaciones como la del Sacro Procurador General de la Naci\u00f3n, quien afirma que la reforma al art\u00edculo 49 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia, que proh\u00edbe del porte de sustancias para uso personal aprobada, no es inconstitucional, entre muchas razones, porque contempla el consumo como una enfermedad, protegiendo as\u00ed la salud p\u00fablica, fingiendo despolitizar una posici\u00f3n completamente moral. Decir que las personas que usan sustancias psicoactivas ilegales no deben ser encerrados en c\u00e1rceles sino en hospitales psiqui\u00e1tricos o comunidades terap\u00e9uticas no es nada m\u00e1s que un sucio eufemismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si bien el fen\u00f3meno de las drogas enmarca problemas de seguridad, de salud, no es reductible a esto. El fen\u00f3meno de las drogas es un fen\u00f3meno hipercomplejo que incluye aspectos econ\u00f3micos (como cualquier otra actividad sujeta a leyes del mercado), de seguridad (como toda actividad relegada al mercado negro), de salud (como toda actividad que implique pr\u00e1cticas potencialmente da\u00f1inas al organismo), y culturales (como toda actividad en la que existe una producci\u00f3n e intercambio de significados y valores que \u00a0intervienen en la construcci\u00f3n de subjetividades).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es importante que no se reduzca el fen\u00f3meno de las drogas a una \u00fanica de estas facetas, puesto que el uso de drogas depende del momento hist\u00f3rico y cultural en el que se d\u00e9. No es lo mismo una comunidad ind\u00edgena que hace uso del peyote como instrumento ritual, un o una joven que fuma marihuana ocasionalmente o un adulto que usa y abusa del alcohol. Las drogas han tenido distintos usos en cada momento de la historia y unos han sido m\u00e1s problem\u00e1ticos que otros, por lo cual reducir el uso de estas sustancias a un problema jur\u00eddico o a un problema de salud no hace sino mantenerlo en el registro de lo anormal, de aquello que no se adapta a las normas de la sociedad dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No se trata de negar los efectos negativos de ciertas sustancias sobre el organismo, ni decir que todas las personas que usan drogas son buenas personas. Es cierto que en el contexto actual, sobre todo en los espacios urbanos, pero no restringido a estos, el consumo de ciertas drogas y ciertas pr\u00e1cticas asociadas a esto se han constituido como problemas de salud p\u00fablica, el uso problem\u00e1tico de drogas. El uso de drogas inyectables se ha asociado a la transmisi\u00f3n del VIH y las Hepatitis B y C, pero no son las drogas en s\u00ed, ni la v\u00eda de admisi\u00f3n, sino pr\u00e1cticas como compartir agujas; el uso de crack, paco o basuco propicia enfermedades respiratorias como la Tubercul\u00f3sis, y el compartir las pipas y latas tambi\u00e9n propicia la transmisi\u00f3n del VIH y las Hepatitis. Sin embargo, cuando se habla de cambiar de un paradigma \u00e9tico-jur\u00eddico a uno de salud se suele seguir pensando en las drogas \u00fanicamente en las catalogadas como ilegales y la adicci\u00f3n como \u201cEl Problema\u201d. El tabaco causa cerca de 6 millones de muertes en 2008 y el alcohol unos 2 millones y medio en 2011 seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), mientras que las drogas ilegales juntas alcanzan alrededor de unas 27.000 muertes en el \u00faltimo a\u00f1o registrado a nivel mundial (el \u00faltimo a\u00f1o de registro var\u00eda de pa\u00eds a pa\u00eds, siendo 2009 el m\u00e1s reciente y 2001 el m\u00e1s antiguo), reconociendo el subregistro que hay en estos casos por ser pr\u00e1cticas marginalizadas legal y socialmente, pero a pesar de estas cifras no es com\u00fan considerar enfermos o enfermas a todas las personas que acuden cada fin de semana a un bar o a una discoteca, ni a quienes fuman tabaco, aunque algunas personas consideren inapropiadas estas conductas, y ni que decir de las personas que usan y abusan de los psicof\u00e1rmacos de prescripci\u00f3n m\u00e9dica, como las benzodiacepinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por el contrario, y parafraseando a Emiliado Galende, las personas que hacen uso de drogas deben ser vistas como sujetos de derechos, personas responsables de sus actos (que algunas personas no se hagan cargo no los exime de su responsabilidad), sean estos da\u00f1inos o no para s\u00ed mismos, lo cual no es siempre una constante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Alberto Calabrese, miembro del comit\u00e9 asesor sobre drogas del Ministerio de Justicia de Argentina, invitado como ponente en la VIII conferencia nacional sobre pol\u00edticas de drogas, realizada en Buenos Aires en el a\u00f1o 2010 cataloga como falacia el supuesto logro de cambiar de un modelo jur\u00eddico, un modelo penal a uno de la salud \u201cporque el \u00e1mbito de la salud no preparado es un \u00e1mbito tan represivo o m\u00e1s que el que suma una polic\u00eda en la calle o un juez no suficientemente empapado de estas cuestiones\u201d.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify\">\n<p><a href=\"http:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/psicologia\/files\/2011\/08\/are-you-on-drugs1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-308\" src=\"http:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/psicologia\/files\/2011\/08\/are-you-on-drugs1-300x269.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"269\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta discusi\u00f3n un tanto m\u00e1s te\u00f3rica por un lado. Ahora, particularizando en el contexto del debate actual en Colombia en materia de drogas se ha centrado en esta falsa disyuntiva y est\u00e1 permitiendo que se instauren discursos y pr\u00e1cticas que violentan los derechos y libertades de las personas que hacen uso de drogas. Dos propuestas diferentes, pero complementarias se est\u00e1n posicionando a nivel legislativo, cuyos \u00fanicos fines pueden ser el control social y no la salud o seguridad (entendida como disminuci\u00f3n de la violencia, delitos y homicidios, y no como un mecanismo b\u00e9lico de control y vigilancia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por un lado, el art\u00edculo 11 de la Ley de Seguridad Ciudadana modifica el art\u00edculo 376 de la ley 599 de 2000 que trata el Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de sustancias estupefacientes. Este art\u00edculo penalizaba el transporte, almacenamiento, elaboraci\u00f3n, venta, etc, de drogas contempladas en el Convenio de las Naciones Unidas con penas de entre 128 y 360 meses de prisi\u00f3n, entre 10 y 30 a\u00f1os, y multas de entre 1.334 y 50.000 salarios m\u00ednimos legales vigentes, \u201csalvo lo dispuesto sobre dosis para uso personal\u201d. La modificaci\u00f3n consiste en retirar esta salvedad que tiene el porte y transporte de drogas para uso personal, por lo cual se est\u00e1 penalizando el porte y consumo. El primer paso para esto se dio durante el gobierno de \u00c1lvaro Uribe, cuando se \u201cprohibi\u00f3\u201d el porte, pero sin penalizar\u2026 no nos crean tan idiotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por otro lado, el senador del partido de la U, Juan Carlos V\u00e9lez, radic\u00f3 un proyecto de ley con el objetivo de reglamentar la prohibici\u00f3n mencionada. En dicho proyecto se propone que el Estado asuma todos los gastos de rehabilitaci\u00f3n de adictos y adictas. Se menciona que \u201csi una persona es sorprendida con estupefacientes, ser\u00e1 remitida a una estaci\u00f3n de polic\u00eda. All\u00ed, se le decomisar\u00e1 la droga y ser\u00eda sometida a una evaluaci\u00f3n m\u00e9dica. Si esta determina un caso de adicci\u00f3n, y no de consumo ocasional, la persona podr\u00e1 ser internada de forma inmediata en un centro de rehabilitaci\u00f3n\u201d (SEMANA, 10\/08\/11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aqu\u00ed aparece explicito el papel normalizador que tiene el discurso de salubridad sobre el consumo de drogas. Por un lado, esta medida congestiona el aparato de Medicina Legal, obligando a los y las profesionales en materia de salud mental a encargarse de una enorme cantidad de casos entrantes de consumo de drogas, que en su mayor\u00eda son ocasionales o recreacionales, para determinar si se trata o no de adicci\u00f3n. Implica el encierro (as\u00ed sea temporal) de personas en estaciones de polic\u00eda que por lo general tienen p\u00e9simas condiciones de seguridad y sanidad, por una conducta que no afecta a terceros\u2026 es decir, se pone en riesgo la seguridad de la persona, para no poner en riesgo potencial la de las dem\u00e1s. Por otro lado, implica un enorme gasto para el Estado brindar atenci\u00f3n a gente que no la est\u00e1 pidiendo, por lo cual los tratamientos no ser\u00e1n efectivos. No quiero que interpreten esto como que no se debe brindar atenci\u00f3n, pero brindar atenci\u00f3n en condiciones que impiden su eficacia es botar la plata. Este tratamiento obligado tambi\u00e9n implica una violaci\u00f3n de los derechos del paciente en cuanto a desconocer la importancia de su consentimiento para ser atendido por medio de tal o cual dispositivo, bas\u00e1ndose en la supuesta incapacidad de las personas por el efecto de las drogas, lo cual implica desconocimiento de su calidad de sujeto de derechos. Y finalmente, retomando las palabras de Calabrese, un sistema sanitario que no est\u00e1 correctamente preparado es tan punitivo y restrictivo como un tratamiento judicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 ocurre entonces con los y las usuarias de drogas? Si un polic\u00eda te encuentra alguna cantidad de sustancias psicoactivas catalogadas como ilegales (la ilegalidad no es propia del objeto, sino una construcci\u00f3n jur\u00eddica), te lleva a la estaci\u00f3n. Si llegasen a aprobar el proyecto de ley propuesto por el senador V\u00e9lez, deber\u00e1s ser evaluado o evaluada m\u00e9dicamente. Si eres un o una adicta o consumidor problem\u00e1tico (que podr\u00eda ser cualquiera bajo los par\u00e1metros r\u00edgidos de la medicina), la autoridad policial tiene el poder para internarte inmediatamente en un tratamiento de rehabilitaci\u00f3n (al parecer no hay opci\u00f3n para tratamientos ambulatorios). Si el m\u00e9dico resuelve que no \u201cpadeces\u201d de una adicci\u00f3n\u2026 sigues violando la Ley de Seguridad Ciudadana y ya no ser\u00e1s una persona \u201cenferma\u201d, sino \u201cdelincuente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La conjunci\u00f3n de ambos discursos (\u00e9tico-jur\u00eddico y m\u00e9dico), que a veces aparecen como una disyuntiva, tiene la funci\u00f3n de articular y fortalecer un sistema paternalista, restrictivo y castigador, que antes que promover la salud y seguridad de las personas, promueve la profundizaci\u00f3n de estigmas y la ulterior exclusi\u00f3n social, la marginalizaci\u00f3n de los sujetos catalogados como anormales, que en su mayor\u00eda poco o nada tienen que ver con las ideas de peligrosidad o incapacidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Fischer, estudiante de d\u00e9cimo semestre de Psicolog\u00eda de la Universidad Icesi Est\u00e1 muy de moda decir que se 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