{"id":28463,"date":"2017-04-18T21:01:37","date_gmt":"2017-04-18T21:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/1576.541"},"modified":"2017-04-18T21:01:37","modified_gmt":"2017-04-18T21:01:37","slug":"construyendo-la-paz-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/construyendo-la-paz-en-colombia","title":{"rendered":"Construyendo la Paz en Colombia"},"content":{"rendered":"<p>Por: Allison Casta\u00f1o<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n expondr\u00e9 la respuesta que en mi concepto da directrices hacia el camino de la resoluci\u00f3n del conflicto interno colombiano y de c\u00f3mo cada uno de los actores de dicho conflicto puede aportar a su feliz t\u00e9rmino, entendiendo que el Proceso de Paz de La Habana es solo el punto de partida de un problema de mayor coyuntura. A la pregunta \u00bfCu\u00e1l es mi apuesta por la paz?, es prudente tomar la frase c\u00e9lebre del aclamado pol\u00edtico liberal mexicano y expresidente Benito Ju\u00e1rez, cuando afirma \u00abentre los individuos, como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz\u00bb (Pola, 1905, p.289). Ese derecho ajeno se representa en actores de la sociedad que tienen cualidades, valores, personalidad y pensamientos diferentes al de los dem\u00e1s, y que por medio de la interacci\u00f3n social dichas diferencias se manifiestan y se traducen en contradicciones de car\u00e1cter ideol\u00f3gico o social, de tal manera que, se debe llegar a conciliar las partes involucradas, obrando de modo que se respeten sus libertades en un justo consenso, para lograr un estado de bienestar integral al que denominaremos: \u00abla paz\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando nos encontramos en una discrepancia y se impone nuestro punto de vista por encima del de los dem\u00e1s, anulamos al otro por medio de palabras que agreden la integridad de la persona, creando juicios morales indebidos que incitan a la falta de tolerancia y desencadena el fen\u00f3meno de la violencia. Cuando los individuos y las naciones niegan la responsabilidad de sus acciones en su rol como parte de la sociedad, se genera el conflicto, un escenario de violencia, de odio y de dolor. S\u00f3lo cuando por medio de la compasi\u00f3n se reconozca al otro para remediar el da\u00f1o causado en \u00e9l, se habla de un acuerdo que permite comprometerse con dicha causa y lograr la paz como salida. Por ello, en el caso de los actos de violencia prolongados, podemos decir que \u00abcomprender plenamente y volver a hilar el tejido social de las relaciones desgarradas por d\u00e9cadas y generaciones de odio contin\u00faan siendo retos importantes\u00bb (Lederach, 2008, pp.80), y esta reflexi\u00f3n ser\u00e1 importante para comprender el objetivo de este ensayo.<\/p>\n<p>Una vez definido el concepto de \u00abla paz\u00bb, considero que firmar el Proceso de Paz de la Habana no es la finalizaci\u00f3n del conflicto interno y la guerra entre el Gobierno y las fuerzas subversivas de las FARC, sino al contrario, el inicio de un complejo proceso de posconflicto que deber\u00e1 incluir el cese al fuego bilateral inmediato y definitivo y la aplicaci\u00f3n de los seis puntos de la agenda acordados desde el inicio. Este ser\u00e1 un largo proceso en que el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n juegan un papel importante, pero no significar\u00e1 que se logre plenamente el estado de bienestar, teniendo en cuenta que el conflicto interno en Colombia se ha sostenido por m\u00e1s de 50 a\u00f1os, lo que me hace pensar que la violencia es un fen\u00f3meno que se ha permeado como cultura dentro de unas estructuras sociales poco estables, en la cual la desigualdad, la pobreza, la falta de presencia del Estado en estas \u00e1reas han hecho de la violencia el pan de cada d\u00eda que alimenta a muchas familias. Y para lograr la paz no s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de subsanar el da\u00f1o con la ayuda material como se viene haciendo con la Ley 1448 de 2011, mejor conocida como la Ley de Reparaci\u00f3n de V\u00edctimas y Restituci\u00f3n de Tierras, sino que hay repercusiones mucho m\u00e1s profundas, internas de cada ser y variables dependiendo del sufrimiento al que han sido sometidos, los estragos de la guerra no ser\u00e1n remediados f\u00e1cilmente puesto que el efecto traum\u00e1tico, aquellas im\u00e1genes que vivieron las personas v\u00edctimas en los peores ciclos de violencia, no se borran solamente con la justicia. Adem\u00e1s, hay que contar con los cientos de casos en los que las familias de las v\u00edctimas ni siquiera tienen los restos mortales a los cuales puedan hacer cristiana sepultura.<\/p>\n<p>Analistas pol\u00edticos de diferentes corrientes e ideolog\u00edas tienen sus opiniones encontradas respecto al tema del posconflicto, pero en mi opini\u00f3n esta parte del proceso inici\u00f3 en el mismo momento en que se hicieron las conversaciones exploratorias entre el Gobierno Santos y las FARC en Oslo, Noruega. La raz\u00f3n de mi afirmaci\u00f3n es porque desde un inicio ambas partes han entendido que la \u00fanica salida al conflicto es la negociaci\u00f3n. Ahora, negociar la paz es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que obtener una victoria militar, porque al final existir\u00e1n muchos interrogantes que se deben resolver: \u00bfQu\u00e9 hacer con los rebeldes desmovilizados? \u00bfC\u00f3mo reparar a las v\u00edctimas? \u00bfC\u00f3mo resocializar a personas que desde que tienen uso de raz\u00f3n solo han visto violencia? El posconflicto demandar\u00e1 un cambio en la forma de pensar tanto de v\u00edctimas, victimarios y de colombianos que de alguna manera u otra han estado abstra\u00eddos de las consecuencias de 50 a\u00f1os de violencia \u2013y que dicho sea de paso, tambi\u00e9n tendr\u00e1n voz y voto en la aprobaci\u00f3n de lo firmado en La Habana-<br \/>\nEn este orden de ideas, es necesario afirmar lo que dec\u00eda John Paul Lederach acerca de propiciar los espacios de interacci\u00f3n con las personas involucradas en el posconflicto, con el prop\u00f3sito de direccionar el impacto que tienen estos episodios de violencia en todo el pa\u00eds. Lederach considera que hay dos tendencias que fluyen en la resoluci\u00f3n de los conflictos, uno dirigido a la construcci\u00f3n social, en oposici\u00f3n a otro que destruye. Estos son una tendencia hacia el temor en las relaciones entre las partes definidas por la recriminaci\u00f3n y la culpa, la justificaci\u00f3n y la protecci\u00f3n, y el deseo de triunfar sobre la otra parte, lo que considero se trata de caer en un c\u00edrculo vicioso continuo en la transmisi\u00f3n de la violencia. Por el otro lado, las tendencias guiadas hacia el \u00abamor\u00bb son relaciones definidas por la franqueza y la responsabilidad, la autorreflexi\u00f3n y la vulnerabilidad, el respeto mutuo y el compromiso proactivo de la otra parte, propiciando as\u00ed el cambio social constructivo que \u00abpersigue cambiar el flujo de la interacci\u00f3n humana en el conflicto social desde ciclos de violencia relacional destructiva hacia ciclos de dignidad relacional y compromisos respetuosos\u00bb (Lederach, 2008, pp.81). De este modo, apostarle a la reconstrucci\u00f3n de las din\u00e1micas sociales implica centrarse en el proceso de socializaci\u00f3n de las partes afectadas, como lo es la reparaci\u00f3n de las v\u00edctimas, la resocializaci\u00f3n de los victimarios y la identificaci\u00f3n de las v\u00edctimas que han sido convertidos en victimarios por factores externos (por ejemplo, quienes han sido reclutados mientras eran menores de edad).<\/p>\n<h2>\u00bfC\u00f3mo ver la paz desde la psicolog\u00eda?<\/h2>\n<p>Como mi vocaci\u00f3n y futura profesi\u00f3n, propongo lograr el cambio social constructivo a partir de la resignificaci\u00f3n de las din\u00e1micas sociales y la generaci\u00f3n de espacios de interacci\u00f3n v\u00edctimas-victimarios-sociedad en general, es decir, poder intervenir en la inclusi\u00f3n de los nuevos ciudadanos dando la garant\u00eda del cumplimiento de sus derechos b\u00e1sicos a los que debe tener acceso cualquier ciudadano corriente, como lo son la educaci\u00f3n b\u00e1sica y media, oportunidades laborales, de emprendimiento, salud y recreaci\u00f3n, as\u00ed mismo, brindando a las v\u00edctimas una correcta reparaci\u00f3n que no solo sea desde el punto de vista econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n atenci\u00f3n psicosocial, acompa\u00f1amiento constante para cuidar el tejido familiar, y finalmente lograr que el individuo logre culminar su tr\u00e1mite de dolor, perdonar a sus victimarios y adquirir un estado mental de superaci\u00f3n de duelo para proseguir en la realizaci\u00f3n humana tanto de quien fuera la v\u00edctima como de su familia y c\u00edrculo social. Dentro de ese estado mental de superaci\u00f3n, es necesario entender que las v\u00edctimas, en espec\u00edfico las que han sufrido la p\u00e9rdida de un familiar, tienen derecho al conocimiento de la verdad total sobre el hecho en cuesti\u00f3n, y esto implica que el victimario relate lo sucedido: la desaparici\u00f3n de la persona, la ubicaci\u00f3n del lugar donde se encuentran los restos mortales y la reconstrucci\u00f3n de la historia sobre lo ocurrido.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que durante la vigencia del conflicto interno colombiano, se han presentado m\u00e1s de 4.700.000 personas desplazadas, lo que ha ocasionado p\u00e9rdida de la historia e identidad cultural. Miles de personas durante los \u00faltimos 60 a\u00f1os han crecido sin conocer sus ra\u00edces, el origen de su antepasados y de su cultura, lo que dificulta el progreso y el cumplimiento de objetivos, porque para muchos casos si no se sabe de donde vienen no saben para donde van. Es por esto, que propongo la creaci\u00f3n de programas culturales y educativos que tengan por objetivo mostrar a las futuras generaciones nuestra multifac\u00e9tica identidad cultural y social como ciudadanos colombianos.<\/p>\n<p>Para concluir, hay que entender que la justicia en Colombia necesita ser fortalecida. Sin justicia social no tendremos jam\u00e1s la paz, porque es la justicia la \u00fanica que puede servir como intermediaria para garantizar que los actores del conflicto, tanto el Gobierno como los victimarios, cumplan con sus respectivos compromisos pactados.<\/p>\n<h3>Referencia Bibliogr\u00e1fica y webgraf\u00eda:<\/h3>\n<p>CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HIST\u00d3RICA. (2012) \u00a1BASTA YA! Colombia: memorias de guerra y dignidad. Recuperado el 14 de septiembre de 2015 de:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.centrodememoriahistorica.gov.co\/micrositios\/informeGeneral\/estadisticas.html\" target=\"_blank\">http:\/\/www.centrodememoriahistorica.gov.co\/micrositios\/informeGeneral\/estadisticas.html<\/a><\/p>\n<p>Lederach, J. (2008) La imaginaci\u00f3n moral: el arte y el alma de la construcci\u00f3n de la paz. \u201cV. Sobre los acuerdos de paz. La imagen de una l\u00ednea de tiempo\u201d. Bilbao: Bakaes. Centro documentaci\u00f3n estudios para la paz.<\/p>\n<p>Ley N\u00ba 1448. Diario Oficial No. 48.096, Rep\u00fablica de Colombia, 10 de junio de 2011.<br \/>\nPola, \u00c1. (1905) Discursos y manifiestos de Benito Ju\u00e1rez: recopilaci\u00f3n de \u00c1ngel Pola volumen 2 texto digitalizado de la Biblioteca P\u00fablica de Nueva York<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Allison Casta\u00f1o A continuaci\u00f3n expondr\u00e9 la respuesta que en mi concepto da directrices hacia el camino de la resoluci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":42165527,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[39606],"tags":[],"class_list":["post-28463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-psicologia-social"],"aioseo_notices":[],"rttpg_featured_image_url":null,"rttpg_author":{"display_name":"Hernan Andres Garcia Munoz","author_link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/author\/1085313700"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/category\/psicologia-social\" rel=\"category tag\">Psicolog\u00eda Social<\/a>","rttpg_excerpt":"Por: Allison Casta\u00f1o A continuaci\u00f3n expondr\u00e9 la respuesta que en mi concepto da directrices hacia el camino de la resoluci\u00f3n [&hellip;]","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28463"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42165527"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}