{"id":28744,"date":"2017-05-07T00:09:35","date_gmt":"2017-05-07T00:09:35","guid":{"rendered":"http:\/\/1576.553"},"modified":"2017-05-07T00:09:35","modified_gmt":"2017-05-07T00:09:35","slug":"el-discurso-poetico-y-las-transformaciones-subjetivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/el-discurso-poetico-y-las-transformaciones-subjetivas","title":{"rendered":"El discurso po\u00e9tico y las transformaciones subjetivas"},"content":{"rendered":"<p>Por: Laura Ospina Mej\u00eda<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas pienso en las diversas transformaciones subjetivas que he tenido, las cuales, seg\u00fan yo, por todo lo que me ha llevado a experimentar dos etapas de mi vida, ser estudiante de psicolog\u00eda y vivir sola en un lugar que apenas empiezo a conocer. Aquellas etapas han implicado la construcci\u00f3n de significados para adaptarme al entorno y esto lo he logrado gracias al discurso po\u00e9tico. En este sentido, me voy a centrar en la experiencia que he tenido con el discurso po\u00e9tico con la intenci\u00f3n de sustentar, a partir de esta, la premisa de que <em>El discurso po\u00e9tico es una v\u00eda que favorece las transformaciones subjetivas. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Mi primer encuentro con la poes\u00eda, fue despu\u00e9s de irme de mi pueblo natal, me permiti\u00f3 recordar mi infancia y mi familia. Sin embargo, este encuentro no fue con un poema, fue con una canci\u00f3n. Esta se llama <em>pueblito viejo<\/em> de Jos\u00e9 A. Morales, con esta record\u00e9 todo lo que hab\u00eda dejado atr\u00e1s, resignifiqu\u00e9 mi nueva vida y aprend\u00ed a llevar la angustia de la soledad. Esto no se logr\u00f3 solo con escuchar la canci\u00f3n, de fondo hubo un proceso interpretativo, en el cual se vieron implicados aspectos afectivos, sociales y cognitivos, que permitieron darle un sentido y significado a aquel conjunto de palabras que se verbalizaban (Correa &amp; Buritic\u00e1, 2016). Adem\u00e1s, en ese encuentro con el discurso po\u00e9tico, logr\u00e9 renombrar mis emociones, Cali deja de ser el lugar hostil donde habitaba, el cual me daba miedo, angustia, y se vuelve un lugar que deb\u00eda conocer, para contrastarlo con lo que era y as\u00ed, reafirmar mi identidad y reconocer que tambi\u00e9n he empezado a pertenecer a ese entorno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa poes\u00eda revela este mundo; crea otro&#8230;; invitaci\u00f3n al viaje; regreso a la tierra natal\u201d (Paz, 1988, p. 13). Por esto pienso que la canci\u00f3n es poes\u00eda, pues me muestra otro mundo, otras perspectivas que evidencian que hay otro personaje que me ense\u00f1an sus significaciones por medio de la poes\u00eda, pero le da a esta un car\u00e1cter de libre interpretaci\u00f3n, pues reconoce que es diferente a los dem\u00e1s \u201csupone considerar la independencia entre la subjetividad del escritor y la del hablante lirico, la voz que enuncia\u201d (Correa &amp; Buritic\u00e1, 2016, p. 57) o que canta. En este sentido, deja que yo, como lector, busque algo all\u00ed \u201cy no es ins\u00f3lito que lo encuentre ya lo llevaba adentro\u201d (Paz, 1988). Y es all\u00ed, en esa libertad interpretativa que caracteriza al discurso po\u00e9tico, lo que me permite hallar un sentido al paisaje que me alberga y protege, lo que buscaba, logrando en m\u00ed una transformaci\u00f3n subjetiva, en el momento en que tiene efectos, aquella poes\u00eda, en mis afectos, pensamientos y en mis formas de relacionarme con el entorno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un segundo encuentro con la poes\u00eda sucede un d\u00eda en el que estoy en casa con algunos amigos y empezamos a reflexionar sobre las din\u00e1micas de interacci\u00f3n actuales, concluyendo que estas nos llevan a vivir en tiempos acelerados. Alguno de ellos, frente a esta reflexi\u00f3n dice: \u201cMario Benedetti no lo pudo decir mejor\u201d y nos lee una estrofa de su poema titulado <em>Tiempo sin tiempo: <\/em><\/p>\n<p>\u201c\u2026Tiempo para esconderme<\/p>\n<p>En el canto de un gallo<\/p>\n<p>Y para reaparecer<\/p>\n<p>En un relincho<\/p>\n<p>Y para estar al d\u00eda<\/p>\n<p>Para estar a la noche<\/p>\n<p>Tiempo sin recato y sin reloj<\/p>\n<p>Vale decir preciso<\/p>\n<p>O sea necesito<\/p>\n<p>Digamos me hace falta<\/p>\n<p>Tiempo sin tiempo.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las ni\u00f1as expresa que para ella el poema no se relaciona solamente con lo que nos encontr\u00e1bamos dialogando, entonces yo expongo que al leer ese poema, siento cierto goce, pues interpreto algo que hab\u00eda pensado durante d\u00edas sobre lo que para m\u00ed, ahora en la universidad significa el tiempo, donde el tiempo se vuelve un elemento tan importante, que debo aprovechar para conocer, no solo asuntos de la academia, sino tambi\u00e9n asuntos pol\u00edticos, sociales y culturales que me rodean, que me competen como ciudadano. Sin embargo, aquel momento po\u00e9tico fue un encuentro m\u00e1s desenfadado y \u201ca la vez reflexivo sobre los modos de hacer y pensar\u201d (Bajour, 2013, p.27) que experimentamos hasta el momento mis amigos y yo; pues nos permiti\u00f3 reconocer que no todos pensamos igual sobre el mundo, no todos tenemos las mismas representaciones y significaciones de la sociedad y el tiempo. Adem\u00e1s, en ese momento, las relaciones intersubjetivas permitieron que nos diferenci\u00e1ramos y comprendi\u00e9ramos que la interpretaci\u00f3n que le damos al discurso po\u00e9tico, siempre va a estar relacionado con las experiencias, los deseos, sentimientos, pensamientos y significados que se hayan construido a lo largo de nuestro desarrollo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, aquel discurso po\u00e9tico, me invit\u00f3 \u201c\u2026 a quedar en estado de pregunta como la propia poes\u00eda hace con el mundo y el lenguaje\u201d (Bajour, 2013, p.27). Lo cual, me llev\u00f3 a una confrontaci\u00f3n de lo que sab\u00eda, de lo que hab\u00eda construido y de lo que cre\u00eda que era yo. Entonces, fue all\u00ed cuando se dio una transformaci\u00f3n subjetiva, a partir de nuevas emociones, nuevas representaciones de lo que me rodeaba, nuevas formas de significar el tiempo que empezar\u00edan a ser parte de mi identidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, mis experiencias pasadas, evidencian como el discurso po\u00e9tico, no solo se ve reflejado en los poemas, sino tambi\u00e9n en canciones, paisajes, edificios, ciudades, entre otros; permite espacios intersubjetivos, en los cuales, construyo y me doy cuenta de mi identidad; me da herramientas para interrogarme sobre el mundo; me ayuda a resignificar mis experiencias, a pensar, sentir y desear algo nuevo, algo que no hab\u00eda sido conocido, explorado, lo cual, genera en m\u00ed una transformaci\u00f3n subjetiva, la creaci\u00f3n de nuevas formas de pensamiento, el surgimiento de nuevos deseos, emociones y sentimientos que me identifican como sujeto de una sociedad.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Andrica\u00edn, S. &amp; Rodr\u00edguez, A. O. 2010. \u00bfPor qu\u00e9 leerles versos a los\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ni\u00f1os?. Facilitado por la biblioteca virtual Miguel de Cervantes.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Editorial del cardo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajour, C.(2013). Nadar en Aguas Inquietas: una aproximaci\u00f3n a la poes\u00eda infantil \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bonermann, E. (1976). <em>Poes\u00eda. Estudio y antolog\u00eda de la poes\u00eda infantil. <\/em>Buenos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aires: Editorial latina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Calles, J. (1997). <em>La modalizaci\u00f3n en el discurso po\u00e9tico. <\/em>Universidad de Valencia, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Valencia, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Correa, M &amp; Buritic\u00e1, M (2016). <em>El valor de la narrativa y la po\u00e9tica en la educaci\u00f3n \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 inicial. <\/em>Programa editorial Universidad del Valle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ospina, W. (2012). <em>La l\u00e1mpara maravillosa. Cuatro ensayos sobre la educaci\u00f3n y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 un elogio de la lectura.<\/em> Colombia: Editorial: Mondadori.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paz, O. (1998). <em>El arco y la lira. <\/em>Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. Colombia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Petit, M. (2009). El arte de la lectura en tiempos de crisis. M\u00e9xico: Editorial Oc\u00e9ano \u00a0 Traves\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOTA: anexo un peque\u00f1o p\u00e1rrafo de lo que he empezado a escribir, gracias a las experiencias que he tenido con los discursos po\u00e9ticos, despu\u00e9s de entrar a la universidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nac\u00ed en un peque\u00f1o pueblito en lo alto de la cordillera central, cargado de fr\u00edo y cafetales: Sevilla, Valle del Cauca. All\u00ed, en ese lugar, viv\u00ed toda mi infancia y mi adolescencia, recorriendo esas calles de anta\u00f1o que parecen no decaer con el tiempo, inmarcesibles, duras como la roca, pr\u00e1cticamente \u2013al menos para m\u00ed- eternas. Ellas me vieron formar y me formaron, cada peque\u00f1o rinc\u00f3n, por insignificante que sea, va a estar presente en cualquier momento en el que piense en mi hogar. Lleno de complicidad y m\u00fasica al viento, surge de las monta\u00f1as el sonido de un tiple que se extiende por toda la plaza, una plaza cargada de guayacanes y concordia. El d\u00eda transcurre lentamente en mi \u201cmacondo\u201d cafetero, llega a m\u00ed el aire de tango que invade el inicio de la noche, Casablanca, en palabras de Gardel: \u201cMi metej\u00f3n\u201d. Casablanca, la plaza de la concordia, la casa de la cultura, son solo algunos de los sitios que han visto nacer y crecer, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, los reto\u00f1itos sevillanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Laura Ospina Mej\u00eda &nbsp; Todos los d\u00edas pienso en las diversas transformaciones subjetivas que he tenido, las cuales, seg\u00fan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":42165528,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6229],"tags":[],"class_list":["post-28744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-psicologia-educativa"],"aioseo_notices":[],"rttpg_featured_image_url":null,"rttpg_author":{"display_name":"Alejandra Valencia Cifuentes","author_link":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/author\/1143846187"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/blog\/lista\/category\/psicologia-educativa\" rel=\"category tag\">psicolog\u00eda educativa<\/a>","rttpg_excerpt":"Por: Laura Ospina Mej\u00eda &nbsp; Todos los d\u00edas pienso en las diversas transformaciones subjetivas que he tenido, las cuales, seg\u00fan [&hellip;]","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28744"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42165528"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.icesi.edu.co\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}