Decidí viajar a Francia porque anteriormente había tenido la oportunidad de conocer el país y sinceramente quedé maravillado con el contraste entre la arquitectura moderna y antigua.Los monumentos, museos, arte y la cantidad de historia con la que cuenta el continente europeo me cautivo. Aunque ya conocía Francia, no había tenido la oportunidad de conocer La Rochelle. A causa del covid me tocó tomar un vuelo humanitario para llegar a Francia. Cuando llegué a París me estaba esperando mi compañero Carlos Torres, otro estudiante de Icesi con el cual ya tenía una amistad y habíamos acordado vivir juntos. Mientras estuvimos en París por unos días tuvimos la oportunidad de conocer la ciudad antes de coger un tren camino a La Rochelle. Cuando llegamos a La Rochelle me impactó especialmente el contraste histórico que tiene la ciudad, ya que durante la edad media fue un puerto marítimo importante para el comercio del país, y posteriormente fue utilizado como base naval durante la guerra mundial.

Lo que más me ha llamado la atención acerca del sistema educativo es que durante todo el semestre no hay parciales ni exámenes con un peso significativo, por lo que lo que define si pasaste o no la meteria son los exámenes finales al final del semestre y pueden llegar a tener un peso de alrededor del 60% cada uno. También, me llamó la atención la inmensa variedad de nacionalidades que hay presentes en mis clases, pues veo clases con personas de Europa, América, Asia y África, y todos son muy amables. Aprecio mucho la cantidad de historia que tiene la ciudad, cuenta con más de mil años de historia y se pueden llegar a apreciar monumentos y construcciones desde el siglo X. La ciudad ha pasado por muchas manos, entre ellas los franceses, los alemanes durante la guerra mundial, los caballeros templarios, la iglesia protestante y comerciantes de Gran Bretaña. Además,me llamó la atención que es una de las ciudades más verdes de Francia, por ende, casi no se usan vehículos y la mayoría de personas se desplazan en bicicleta o por transporte público. Las personas suelen tener perjuicios por el pasado violento del país, sin embargo, una vez nos conocen su perspectiva cambia completamente, nos reconocen como personas amables y muy extrovertidas. Con el tema de los idiomas, ya que es una ciudad pequeña es difícil encontrar personas que hablen español o inglés, por lo que la mayoría de personas solo hablan francés y pueden molestarse un poco si les hablas en otro idioma, especialmente en inglés, esto no es un mito.

Creo que esta experiencia me ha ayudado a crecer como persona y como profesional, especialmente durante estas épocas de incertidumbre, pues todo es un poco más duro a causa del virus, y aunque a causa de las regulaciones y el distanciamiento, la distancia física y emocional de mi país no me ha dado duro, por el contrario me ha ayudado a ser una persona más independiente y que se puede llegar a desenvolver fácilmente en ambientes más hostiles. No me ha parecido difícil adaptarme a la nueva cultura ya que me parece interesante experimentar la vida desde una perspectiva diferente, las personas acá suelen ser más frías y distantes pero siguen siendo amables y colaboradoras. La gastronomía es excelente, especialmente la panadería y la repostería, por lo que he disfrutado de probar nuevos alimentos con diferentes sabores, además me ha gustado movilizarme en bicicleta o a pie, pues se puede apreciar más los paisajes y respirar un aire más limpio. Respecto a las clases, considero que son muy interesantes y prácticas, pues al ser una escuela de negocios, hacen énfasis en enseñar cosas que verdaderamente considero útiles para un futuro profesional y dejan a un lado materias estrictamente académicas como el álgebra, el cálculo, la econometría o la probabilidad. Los horarios son un poco más flexibles y las clases suelen empezar a las 8 o 9 de la mañana.

Finalmente, considero que solo he vivido momentos gratificantes durante esta experiencia y no dudaría en recomendar el intercambio internacional a los estudiantes de Icesi, pues es una experiencia que solo trae cosas buenas y enriquecedoras, una etapa de la vida en la que se puede crecer como personas y ampliar los horizontes acerca de cómo funciona el mundo y cómo piensan y actúan las demás personas.

Nicolas Martinez Rios