
- “..He parado a Platero en la vuelta del camino, junto al algarrobo que cierra la entrada del prado, negro todo de sus alfanjes secos; y aumentado mi boca con mis manos, he gritado contra la roca: ¡Platero!
La roca, con respuesta seca, endulzada un poco por el contagio del agua próxima, ha dicho: ¡Platero!
Platero ha vuelto, rápido, la cabeza, irguiéndola y fortaleciéndola, y con un impulso de arrancar, se ha estremecido todo.
¡Platero! —he gritado de nuevo a la roca.
La roca de nuevo ha dicho: ¡Platero!
Platero me ha mirado, ha mirado a la roca y, remangado el labio, ha puesto un interminable rebuzno contra el cenit.
La roca ha rebuznado larga y oscuramente con él en un rebuzno paralelo al suyo, con el fin más largo.
Platero ha vuelto a rebuznar.
La roca ha vuelto a rebuznar.”
Searle no define el “yo”, pero nos da una serie de criterios para reflexionar sobre la cosa que sería (y la que “no sería” según Hume…) Lowe, por su parte, nos introduce al tema desde los estudios de la mente. Turkle, habla del Yo y de la identidad virtual; y nosotros hablamos del yo y el avatar del grupo “avatares”. Las nociones “identidad”, “yo”, “mente” (¿Alguno dijo “alma”?) conforman una maraña de ideas a la que se le suman los conceptos “autenticidad” y “anonimato”… Aquí, lo cierto es que todos rebuznamos al mejor estilo Plateriano (¡cuidado! ¡Que no he dicho platoniano!) La cuestión de este post es: desde nuestro estudio de la identidad-virtual en una red social, ¿para qué nos es útil tener claros esos conceptos?
-¿300 palabras está bien como extensión?
-Sí, claro Juegos, no esperábamos menos, -respondieron al unísono.
-¡De acuerdo con ustedes!
PD. A propósito, tenemos a mano Realidad y Juego de Winnicott para completar el REV#3.
En este curso nos hemos destinado a estudiar el grupo de “avatares” en la Comunidad de Facebook, por ello, es necesario entender algunos conceptos para llevar a cabo un análisis más profundo respecto a todo lo que sucede en esta comunidad. Con la llegada del Internet, dio paso a nuevos conceptos e ideas, que anteriormente no se daba. Las personas actualmente mantienen frente a un computador varias horas a la semana, por lo que dedican gran parte de su tiempo a esta actividad. Detrás de esto, vienen los conceptos de los filósofos que hemos estudiado, tratando de aclarar y dar conocer las nuevas tendencias con respecto a este nuevo modo de vida.
En el espacio virtual, a medida que la gente interactúa creando perfiles en las redes sociales, y participando en los juegos virtuales, se crean nuevas identidades de la personas. En este mundo no hay reglas a seguir, existe el comenzar desde cero, puedes ser la persona que quieras. Todo esto trae a flote aspectos de la personalidad de las personas que en la vida real no expresan o simplemente no muestran. Podríamos decir que son un conjunto de “yos”, donde cada uno representa una parte de la personalidad, adicionalmente, existe el interés por crean un yo totalmente diferente a lo que es en la vida real, lo que la realidad virtual te da la posibilidad de hacer.
Toda esta cuestión de la identidad y del yo, son aspectos que van ligados a la personalidad, a los diferente rasgos y experiencias de cada persona, se podría afirmar que es la mente la que influye en estos procesos. Es la mente quien se adentra en este espacio virtual, y crea fantasías inigualables, una realidad que todos deseamos, es algo así como crear un yo ideal dentro de este espacio virtual.
Cada día nos sometemos a diferentes experiencias que ocasionan constantes transformaciones en nuestra identidad, no sólo en la vida cotidiana o “en la vida real”, también estamos en contacto con mundos virtuales que sin lugar a dudas está alterando las relaciones sociales y al mismo tiempo, nos permiten redefinirnos como sujetos. Pero ¿Cómo sabemos, cómo nos está afectando, si no conocemos de lo que estamos hablando? Es precisamente la importancia de conocer conceptos como: identidad, autenticidad, anonimato, mente ya que por medio de la adquisición de estos conocimientos podemos analizar y cuestionarnos sobre cómo los mundos virtuales nos están influenciando.
La identidad y virtualidad, es un tema que indiscutiblemente tiene que ser tenido en cuenta por el contexto al que en la actualidad, estamos sometidos, sólo conociendo estos conceptos podemos tomar medidas o en cierto modo, tener consciencia en las relaciones en las que estamos involucrados y tomar posición al respecto, no simplemente estar en el medio y que la corriente nos mueva, como el pez que no conoce el agua.
Un ejemplo claro de esto es el “anonimato”, concepto indispensable para plantearse y abrir discusión sobre las reconstrucciones de la identidad y sin tener en cuenta este concepto, Turkle no podría concluir, que el anonimato en mundos virtuales permitiría analizar los roles y la construcción de la identidad. De este mismo modo, es muy importante que nosotros como sujetos el proceso de construcción de identidad y usuarios de la red, nos informemos de eso de lo que somos y lo que hacemos, para no incurrir en la ignorancia de estos temas que lo único que ocasiona es el mal uso y mal entendimiento de lo que los mundos virtuales pueden contribuir a la humanidad.
Con esto me refiero a que si conocemos y tenemos claro los conceptos, se abre un campo de posibilidades de investigación, aplicación, de discusión que facilitaría la comprensión del movimiento o transformación que actualmente evidenciamos de la tecnología y la informática.
Los diferentes conceptos desarrollados por los autores han sido producto del replanteamiento de los conceptos de antiguos filósofos, pues gracias a la llegada del internet, no solo asumimos los roles que tenemos diariamente de hijos o estudiantes, pues se ha venido desarrollando una vida online donde el ser humano puede desde el anonimato desarrollar diferentes identidades con diversas personalidades, donde un sujeto no es un “Yo” idéntico e invariable, si no que cambiamos dependiendo de las circunstancias, como lo expresa Ortega y Gasset. Para nosotros es útil tener claros los conceptos como “identidad”, “yo”, “mente”, “autenticidad” y “anonimato”desarrollados por los autores, pues el estudio de la identidad virtual en la red social Facebook, requiere que desarrollemos un análisis de la identidad creada por nuestros compañeros, donde se evidencia las diferentes identidades ficticias, para así poder asimilar el impacto que ha generado el anonimato de las redes sociales, y como la internet juega un papel fundamental en el desarrollo de las nuevas generaciones, que poco a poco van viviendo mas en una vida online, y no solo tienen acceso a infinita información, sino que las demás personas de las diferentes comunidades de red tienen acceso a ellos y a su información.
Este curso nos ha confrontado con temas del ciberespacio, identidad virtual, conceptos como avatares, y crear como una falsa identidad del yo. Aclaro que falsa identidad del yo , ya que , podemos utilizar una identidad virtual en las redes sociales , en el ciberespacio, “que sea un poco diferente a nuestra identidad”, pero seria interesante cuestionar ¿Qué tanto de esta identidad virtual, es la representación de lo que somos o lo que queremos ser? Esto nos da una evidencia que esta identidad virtual no es tan falsa , pues en la mayoría de los casos se utiliza el anonimato para exponer lo que “queremos” ser o lo que somos realmente, pues este mundo nos brinda la posibilidad de mostrarnos como somos sin temor a que nos juzgue la sociedad. Es por esto que la autenticidad juega un rol muy importante en el ciberespacio, mas que todo cuando de redes sociales se trata, pues en estas se esta permitido o se esta expuesto a diferentes identidades avatar que no sabemos en realidad como es, pues pueden proporcionar informacion falsa, solo para agradar a la persona con la que esta interactuando y asi poder entablar una relacion de algun tipo, o solo para causar agrado. Se tiene que tener mucho cuidado en este mundo, pues en realidad jamas sabemos con que clase o tipo de persona estamos tratando. Cuando hablamos del experimento “avatares 8” queda claro que el perfil de las personas que participan en este no cuentan con mucha creatividad y autenticidad, pues decidieron crear una identidad virtual que sea falsa creando como un tipo de escudo que oculta lo que en realidad se es; sin embargo, cada una de estas identidades avatar reflejan de una u otra forma deseos reprimidos o aspectos de la personalidad de cada estudiante, que en cierta forma no se atreven a mostrar en su vida real, por temor a que lo juzguen o temor al rechazo mismo de la socidad sobre este. Por lo anterior, se puede concluir que se puede utilizar el mundo virtual como medio de escape a las “reglas” o “prototipos” puestos por la sociedad, y asi poder ser de cierta forma libre de ser y hacer lo que se quiere.
en el transcurso de los días, y a medida que nos vemos enfrentados a diferentes situaciones, asumimos y cambiamos inconscientemente de rol, por ejemplo, cuando estamos en a universidad, asumimos un rol de estudiante, o cuando estamos en nuestra casa asumimos un rol de hijos u hermanos, sin embargo estos cambios no los realizamos conscientemente y tampoco es posible identificar en que momento especifico ocurre este, sino que a medida que se nos van presentando diferente tipos de circunstancias vamos desarrollando e interiorizando cada vez mas los diferentes roles que desarrollamos en la sociedad. Cada uno de estos roles esta ligado directamente y forma parte fundamental de nuestra propia identidad, ya que nuestra personalidad o identidad es la unión de todos los roles que en el transcurso de los días y de nuestra vida asumimos y desarrollamos. no obstante dichos roles van cambiando a medida que alcanzamos nuestras metas y propósitos y desarrollamos nuevos objetivos y metas que cumplir y dejándonos llevar por nuestros propios intereses. ademas de los diferentes roles que asumimos día a día, la sociedad y el medio en el que nos encontramos, también influyen en el desarrollo de nuestra identidad, puesto que los diferentes grupos sociales a los que pertenecemos generan una fuerte presión en nuestra manera de pensar y comportarnos, así no estemos de acuerdo con dichos comportamientos y no compartamos las mismas ideas, el miedo al murmuro y al escarnio publico nos hace comportarnos de dicha manera para no ser excluidos de dicho grupo social. no obstante en las redes sociales no pasa esto, puesto que en dichas redes podemos asumir la identidad u el rol que se deseé, accediendo a un mundo “irreal” en donde podemos expresar nuestros pensamientos y opiniones sin ningún tipo de restricción, y así poder expresar aspectos que en nuestra vida cotidiana reprimimos. es así como podemos ver que dichos conceptos, como la identidad, la autenticidad, el anonimato, la definición del yo, nos ayudan a definir nuestra propia identidad y la manera en que nos comportamos tanto en la sociedad como en estos “mundos imaginarios” en donde podemos desarrollar otro tipo de personalidad que sea totalmente diferente a la nuestra, pero en el fondo dicha personalidad tendrá varios rasgos y características de nuestra personalidad real, ya que la unión de ambas crea nuestra propia identidad.
El “yo” ha sido clasificado de diferentes formas según varios autores. Lo que plantea Lowe es que, puede ser que el yo sea un papel especifico que tengamos que hacer en la vida; Turckle menciona que el yo es la parte de la personalidad que se organiza como consecuencia de la influencia del ambiente; y Searle señala tres problemas del yo para tratar de buscar e identificar qué hecho correspondiente a mí que me hace ser yo, llevando al lector a la conclusión de que además de la secuencia de experiencias y el cuerpo en el cual estas ocurren se debe postular algo mas y es a lo que éste autor denomina un agente racional consciente capaz de “actuar sobre la base de”. Siguiendo estos planteamientos y desde nuestro estudio de la identidad-virtual en una red social, haciendo parte del grupo avatares 8 en Facebook, es útil tener claros los conceptos de identidad, yo y mente porque las interacciones que se están llevando a cabo por medio de la red implican que cada individuo se comporta según ciertos parámetros, condiciones y un conjunto de fuerzas sociales, psicológicas, culturales y biológicas que moldean la personalidad específica de cada persona y que son inherentes a la explicación del comportamiento en diferentes escenarios o roles que se tenga. En la red se pueden tener identidades paralelas presentando mi yo virtual, o ciber-yo que es el rol que adoptamos cuando entramos en contacto con la máquina (se pueden tener varios ciber yo), entonces precisamente por esta “libertad” que nos ofrece el mundo virtual, integrándonos en comunidades virtuales, debemos tener clara nuestra identidad real porque en el momento de atravesar la pantalla e interaccionar con otros que también se encuentran participando de este espacio no se asegura que el rol que estén asumiendo todos sea el verdadero, o si sencillamente en este siglo tecnológico todos tengamos modificadas nuestras mentes y cambiemos significativamente la personalidad cuando hacemos parte de la virtualidad.
Partiendo del estudio del Avatar y el Yo, y de la identidad virtual en una red social, tengo claro que es importante reconocer y entender estos conceptos para poder hallar también esa separación de lo que es el Yo virtual y el Yo real. De qué forma adquirimos esa autenticidad y ese anonimato característico de cada uno de nuestros perfiles?, de qué forma somos nosotros conscientes de cada una de las cosas que desarrollamos en nuestro perfil?, poniendo como ejemplo Facebook, Twitter, Linkedin, qué tipo de información es la que queremos que vean nuestros amigos, que es lo que queremos transmitir? Somos nosotros los mismos real y virtualmente? En esta última pregunta es que florece la utilidad como tal del entendimiento de estos conceptos, debido a que se hace la separación como tal. Sabemos que hay algo entre nuestro cuerpo y la experiencia que va a terminar integrando el Yo virtual y el Yo real, y que debemos entender también el Yo desde un papel especifico que se tiene que desempeñar en la vida. Nosotros, como lo dijo Lowe, somos seres de sentimiento, experiencia y percepciones, y a partir de esto nuestro cerebro va construyendo con base a las experiencias y las situaciones que hemos vivido en otros contextos. Por lo tanto todas esas nociones de identidad, cuerpo, alma, Yo, van logrando unas personalidad única mediante el ejercicio de la autenticidad en algunos casos, y de anonimato cuando nos sumergimos dentro de un grupo sin revelar nuestra identidad. Finalmente, plasmar cada una de estas experiencias del avatar y el Yo, de crear una imagen que se ajuste a lo que queremos que el mundo vea de nosotros, va en ese desarrollo entre recordar e imaginar; es gracias a estos que podemos jugar con las identidades, recrear mundos, y separarnos por un momento de lo que el mundo real nos presenta en sí.
Pienso que saber quiénes somos, de dónde venimos y por qué somos lo que somos, es fundamental para construir nuestra identidad. Aquí, la consciencia de lo que representamos es clave para el rol que desempeñamos en el mundo. Esto debe extenderse desde el mundo físico hacia el mundo virtual, donde a pesar de poder crear un avatar con una identidad diferente a la nuestra, debemos ser conscientes de que ese avatar es una figura totalmente ajena a nosotros y no define nuestra identidad. Tener claro el yo, si lo definimos como una unidad que contribuye a ser conscientes de nuestra identidad, nos permite un sano distanciamiento entre lo que podemos crear en una comunidad virtual y lo que realmente somos, de tal forma que podamos “pasar” de una identidad a otra por nuestra propia voluntad, teniendo en cuenta algunas normas y límites que debemos imponer a las relaciones virtuales. Por otro lado, además de tener consciencia de nuestros propios actos en la realidad virtual, también debemos ser conscientes de las acciones que puedan realizar terceras personas. Así como nosotros podemos crear una identidad totalmente distorsionada en la web, las demás personas también pueden hacerlo, sin conocer en realidad cuáles son sus intenciones con su Avatar. En nuestro caso, podemos estar tranquilos cuando interactuamos en el juego de identidades en Facebook, pues conocemos las intenciones de todos los jugadores: divertirse (cuando no se llevan a cabo a media noche) y cumplir con actividades académicas. Sin embargo, en la cotidianidad podemos encontrarnos con personas que no puedan lograr un distanciamiento entre su Avatar y su personalidad real, o que actúen con dolo, lo cual podría ponernos en una situación de peligro. En alguna electiva aprendí que jugar era indispensable para el desarrollo de la personalidad e identidad, sobre todo en los niños, e involucrarse completamente en el juego, además de no poner límites a la imaginación, era beneficioso. Sin embargo, era necesario tener consciencia de la realidad, comprender que el juego es imaginario y que las reglas impuestas en el juego eran diferentes a las reglas de la realidad. Tener control sobre el entrar y salirse del juego, es igualmente indispensable, pues alguien que no sepa diferenciar el juego de la realidad será alguien con problemas de identidad. Esto aplica en nuestro contexto, pues debemos tener control sobre las acciones que realicemos al interior del juego de identidades, y lograr salirnos del juego y ser de nuevo nosotros mismo, cuando el tiempo de jugar haya culminado.
Las nociones de identidad, el yo y la mente, tienden coherentemente a recaer en la misma persona que ha penetrado en un mundo en el que no existe la persona física, si no más que la fragilidad y temporabilidad de unas palabras y momentos dentro de un mundo virtual. Lo anterior lo podemos evidenciar en la experiencia que hemos tenido con los “avatares” en la plataforma facebook, donde se hace enteramente fundamental reconocer la diferencia conceptual entre identidad, yo, y mente; teniendo aun como tema de debate la noción de “autenticidad”, porque creo que es algo muy subjetivo para cada persona.
Para abordar estos conceptos, es importante enmarcar que la persona física crea una identidad debido a factores culturales y sociales que hicieron parte de su formación y en gran medida determina los comportamiento de la persona, que de manera muy ligada se va construyendo el yo por decisiones que se asumen o no para la persona misma, albergando esto en la mente y permitiendo crear un comportamiento coherente entre lo que pensamos, decimos y hacemos. Situación que es completamente diferente en los medios virtuales, es decir, facebook es una plataforma en la que las personas entran cuando ya hay personalidades, gustos, preferencias definidas, en otras palabras ya debería de haber una identidad determinada, pero en una gran mayoría de casos, esto no sucede.
Por la libertad de tiempo y espacio, bajo una plataforma virtual donde priman las apariencias y el consumo, mantener una identidad real parece ser una tarea imposible. En los mundos virtuales tú puedes ser quien tú quieras, en el momento que quieras y con las personas que deseas, y esto facilita la fluctuación hacia la falsedad de la identidad, perpetuando un yo irreal, pero que definitivamente la mente no acepta y no lo hace parte de la realidad, solo en el mundo virtual.
La claridad en cuanto a estos conceptos puede verse un poco abstracta y en muchas ocasiones difícil de percibir. Sin embargo es posible entenderlos un poco si son analizados desde una perspectiva virtual. Gracias a las discusiones y debates hechos en clase se puede entender que el YO es un concepto de gran variabilidad si se considera que se transforma a través del tiempo. Estas variaciones se dan en cuanto a sus actitudes y comportamientos, pero la esencia del YO siempre va a ser la misma (y propia) en el individuo ya que está definido.
El espacio virtual permite la creación infinita de identidades que pueden llegar a mostrar rasgos tanto auténticos como no de la personalidad real de los individuos. Una persona con una identidad falsa en el ciberespacio puede mostrar comportamientos ajenos a los reales, pero puede de igual manera reflejar aspectos propios de la realidad que no expresa en el mundo offline. Por lo que se concluye que una persona puede ser al mismo tiempo autentica y ficticia en el ciberespacio.
El anonimato es un concepto que en muchas ocasiones implica libertad en el mundo virtual. El usuario con una falsa identidad es libre de expresarse a su antojo ya que no teme a ser criticado por el hecho de que nadie sabe quién es. Esto puede ser ventajoso (permite liberar sentimientos reprimidos) y a la vez peligroso ya que las intenciones de los usuarios son desconocidas. La mente por otro lado, concibe las distintas y posibles identidades que se pueden dar en el ciberespacio. Da lugar a infinidad de comportamientos y rasgos que pueden mezclar elementos reales así como imaginarios para crear una identidad en la red.
Tener claridad sobre los conceptos del YO, mente, identidad, autenticidad y anonimato; permite hacernos una idea acerca de qué está compuesta la red en cuanto a usuarios se refiere. Con esto se sabe que el ciberespacio alberga infinidad de personalidades e intenciones y de cierta forma se puede tener conocimiento acerca de lo que podemos reflejar en la red, y lo expuestos que estamos al navegar en ella.
Estos conceptos son de vital importancia al momento de crear una identidad en una red social, sin embargo, estos pueden interpretarse o identificarse en el comportamiento humano de diferentes maneras, en el sentido en que la identidad es un constructo que esta definido mediante una agrupación de roles que asume la persona dentro de las diversas situaciones a las que se enfrenta a diario, y los cuales están determinados por el papel que cada uno de nosotros desarrollamos en el mundo en el que a diario nos enfrentamos, y los cuales, a su vez, pueden verse influenciados por el interés propio, en el sentido en que estos sólo están definidos por cada uno de nosotros y precisamente somos nosotros quienes establecemos la forma en que esta identidad puede ser interpretada por otros, es decir, si nos mostramos como realmente somos, de una forma autentica, o si en cambio preferimos crear en nuestra mente una identidad diferente a la que verdaderamente nos define, la cual, en muchas ocasiones, puede proyectar aspectos reprimidos acerca de cómo en realidad quisiéramos vernos. Si esto sucede, las implicaciones serán problemas identitarios y de doble personalidad por parte de los individuos, y lo cual se facilita con el uso de las diferentes redes sociales que actualmente conocemos, ya que al estas no requerir de una relación cara a cara de los usuarios, fomentan la creación de perfiles falsos, fotografías que difieren con la realidad y palabras que pueden expresar sentimientos o formas de pensar que realmente no nos caracterizan, sólo con el fin de obtener intereses personales. De esta forma, las redes sociales pueden proyectar una personalidad diferente a la autentica, representado esto con el mundo virtual y la realidad, respectivamente, por lo que es necesario estar consiente de cuándo se esta incurriendo en la proyección de una identidad nueva creada por la mente, y la cual se ha generado por la influencia de factores personales, sociales y/psicológicos, de tal forma que se pueda acceder conscientemente en un mundo imaginado, pero se pueda salir fácilmente del mismo, para así garantizar la existencia de una personalidad bien definida por parte del individuo.
De esta forma, el reconocimiento y entendimiento de conceptos como el yo, la identidad, la mente, la autenticidad y el anonimato nos permiten establecer el límite a nuestras acciones, las cuales determinan de cierta forma la construcción de nuestra propia identidad. Este limite esta en la frontera entre “abrir sesión” y “cerrar sesión” en las redes sociales, por ejemplo, como es el caso de nuestro grupo AVATARES 8, ya que este representa el •yo estudiante” vs el “yo avatar”.
La utilidad de los conceptos, que nos proponen es en cierta medida tan poco identificables y en son adecuados según la realidad o al “debate actual”, términos como yo, identidad y mente son temas que han sido transformado a través del tiempo, parece que su entendimiento (cosa que a mi pensar parece demasiado abstracta y compleja de de definir) variará según la época y según quienes debaten estos tema, entonces por qué no se ha podido definir algo que tiene mucho recorrido de haberse discutido, es decir como no se puede ver al yo, la identidad y a la mente, como se observa a un lápiz, es decir un lápiz no es más que eso, y no suscita mayor interés que reconocerlo como tal (en mi caso, en contraposición cualquiera podría argumentar que según el nivel de conocimiento que se deseé se puede profundizar más en un tema, pero en fin a nivel universal se puede pensar que un lápiz es en efecto eso un lápiz); ahora me pregunto sería más viable generar nuevas palabras para aquello que tratamos de definir como al yo, a la identidad y a la mente, es decir crear un nuevo significado que se adecue más a lo actual y dejar esos tres conceptos en el pasado y pasar a construir a unos nuevos que no abarquen tanta historia y que no generen tanta confusión. En fin es solo un pensar, pues me suscita interés observar como esas tres palabras tan “variables”, hacen alusión a lo que trabajamos en clase como identidad virtual.
La identidad virtual (¿o personajes virtuales?) es tan variable como los 3 conceptos que podrían definirla o quizás dejarlo en el mismo confuso camino que ha recorrido esos tres conceptos desde tiempos de antaño. Pasando de tema el anonimato que produce la red es un factor interesante que puede reproducir una posible autenticidad de lo que desearíamos ser en ciertos espacios y tiempos; y por qué nos es útil esto conceptos (respuesta, no tengo una idea clara de lo que significa los conceptos en la actualidad, por lo tanto ignoró cualquier posibilidad de generar razonamiento que combinen estas ideas, debido a la posibilidad que puede significar muchas cosas) simple pueden decir muchas personas (o quizás ninguna), y yo al igual que ellas considero que permiten generar algún tipo de entendimiento o de relación de que somos en el mundo real y cómo somos en la realidad virtual (me estoy contradiciendo, quien sabe, a lo mejor sea así; simplemente es una respuesta a lo variable que puede ser mi pensamiento ante cada situación).
Nos es útil tener claros estos conceptos para saber a que nos estamos refiriendo y para tener en cuenta de que ahora por medio del internet y de las redes sociales estos pueden traer una connotación distinta y nos hacen cuestionar ciertas definiciones de lo que somos en una vida offline y de lo que podríamos ser en una vida online. Muchos de estos autores contemporáneos han tenido que replantear conceptos e ideas de antiguos filósofos debido a la llegada de esta nueva forma de conocimiento e interacción, donde no solo se habla de una experiencia si no de un posible cambio de actitud en la personalidad e identidad humana, como expresa Ortega y Gasset en donde un sujeto no es un “Yo” idéntico e invariable, si no que cambiamos dependiendo de las circunstancias; Es aquí donde vemos el ejemplo de la creación de un perfil en Facebook, en donde se acepta la creación de una entidad distinta a la persona detrás del ordenador, una identidad ficticia (o no) pero al ser nosotros conscientes de lo que estamos escribiendo, ¿En qué magnitud estamos nosotros involucrados con ese perfil?, al chatear hablamos de nosotros mismos como si ese perfil hiciera parte de nosotros, creamos una historia, una personalidad, unos gustos, le hacemos creer al otro que en realidad ese personaje existe y al hacer eso nuestra mente también lo cree y en ese momento on-line nos identificamos directamente con ese perfil y nos entramos a la supuesta vida de “él” para responder lo que “él” respondería pero en realidad es lo que nosotros queremos mostrar de ese personaje él cual hace parte de la creación de un perfil virtual, entonces es ahí donde al definir todos los conceptos nos damos cuenta de que ese perfil hace parte de cada uno de nosotros y en ese momento online hace parte de una identidad que hemos creado.
A lo largo de este curso hemos escuchado y debatido acerca de la forma en que una persona hoy en día puede adquirir diferentes identidades gracias al ciberespacio, y en especial a la existencia de redes sociales. Dado que en la mayoría de los casos las identidades virtuales difieren a las identidades reflejadas por las personas en sociedad (offline), la pregunta detrás de esta situación sería, ¿Cuál de las identidades refleja mi verdadera personalidad, mi verdadero “yo”?, o acaso ¿podría ser el “yo” una construcción que parte de lo real y se complementa en lo virtual? Gracias al “anonimato” que ofrece el ciberespacio, es factible pensar que algunas personas, muestran allí aquellos rasgos de su personalidad que no están en capacidad o prefieren no enseñar en el mundo “real”. Por lo anterior, el concepto de “autenticidad” juega un papel crucial cuando de interactuar en el ciberespacio se trata, puesto que existe un riesgo latente de creer o confiar en falsa información que puede ser suministrada con fines lúdicos, ingenuos o mal intencionados. En el caso del experimento “Avatares 8”, está claro que el perfil de cada uno de los participantes carece de autenticidad, ya que cada estudiante detrás del avatar debió crear una identidad falsa, con el objetivo de ocultar la real. Sin embargo, con certeza, en cada una de estas “falsas” identidades se presentan quizás de forma inconsciente (o no) un fragmento del “yo” de cada estudiante. Ideas, aspiraciones, actitudes, expresiones, gustos reales etc. son algunos de las manifestaciones que pueden aparecer en el experimento, y que pertenecen a la realidad del individuo que se esconde detrás del avatar. Por todo lo anterior, los conceptos de “yo”, “mente”, “identidad”, “anonimato” y “autenticidad” son útiles en el sentido en que nos permiten llevar a cabo una reflexión más profunda acerca de nuestro papel en el Juego, el rol que jugamos en el ciberespacio de la veracidad de lo que allí encontramos y su impacto en las personas.