Dengue.IA llega a Ottawa: nuestro caso de estudio se presenta en el IWPP5

Un espacio internacional para pensar la política pública basada en evidencia.

Entre el 6 y el 8 de julio de 2026, Ottawa fue sede de la quinta edición del International Workshop on Public Policy (IWPP5), uno de los encuentros académicos más relevantes para quienes investigan y diseñan políticas públicas alrededor del mundo. Allí se reúnen investigadores, funcionarios y tomadores de decisión que comparten un mismo interés: entender qué funciona, qué no, y por qué, cuando el Estado intenta resolver problemas complejos. Cali llegó a esa conversación con un caso propio: el artículo “De los algoritmos a las capacidades institucionales y relacionales: cómo las condiciones organizacionales y de gobernanza configuran la adopción de la IA en los servicios públicos de salud”, centrado en nuestro propio proceso, Dengue.IA, escrito por Robin Castro-Gil, Verónica Yande-Imbachi y Juan Felipe Castaño-Quintero, de la Universidad Icesi, junto a Marcela Díaz-Rivadeneira, de la Secretaría de Salud Pública Distrital de Santiago de Cali.

Que este trabajo haya sido seleccionado para el IWPP5 no es un dato menor: significa que la experiencia de construir un sistema de inteligencia artificial para la vigilancia del dengue en Cali (con sus aciertos, sus tensiones y sus aprendizajes) fue considerada evidencia valiosa para el debate internacional sobre cómo los gobiernos adoptan tecnología de forma responsable y sostenible.

De qué trata el artículo

El estudio parte de una pregunta que va más allá de la tecnología: ¿qué hace que una herramienta de inteligencia artificial sobreviva y se vuelva útil dentro de una institución pública, en lugar de quedarse como un piloto que nadie vuelve a usar? Para responderla, el equipo investigador analizó 79 documentos del proyecto (actas, informes técnicos, informes al financiador) y realizó siete entrevistas a distintos actores involucrados, desde epidemiólogos hasta ingenieros de datos y funcionarios de la Alcaldía de Cali.

La conclusión central es clara: el éxito de Dengue.IA no depende solo de la precisión de sus modelos predictivos, sino de las condiciones organizacionales y de gobernanza que permiten que esos modelos se integren a la manera en que la ciudad toma decisiones. El artículo describe la arquitectura del sistema: un modelo de datos, modelos predictivos, un modelo prescriptivo, un tablero de control y el Observatorio de Salud de Cali (OSAC); y explica cómo cada una de estas piezas funciona como un punto de encuentro entre comunidades que, de otra forma, hablarían lenguajes distintos: la salud pública, la ciencia de datos y la administración territorial.

También documenta decisiones clave para cualquier ciudad que quiera seguir este camino: cómo se resolvió la tensión entre precisión analítica y protección de datos sensibles de salud, optando por un nivel de análisis territorial de un kilómetro cuadrado que identifica patrones de riesgo sin exponer información de personas específicas; y cómo, ante la ausencia de estándares nacionales claros sobre IA en vigilancia epidemiológica, el proyecto tuvo que construir sus propias reglas de gobernanza de datos. El artículo no oculta las dificultades: reconoce que buena parte de la coordinación cotidiana ocurre todavía a través de relaciones informales, uno de los principales retos pendientes para la sostenibilidad del sistema más allá de las personas que hoy lo impulsan.

Lo que este análisis revela sobre nuestro propio proceso

Dengue.IA nació para responder a una necesidad urgente: en 2024, Cali reportó más de 34.700 casos de dengue y 16 muertes, una cifra que puso a prueba la capacidad de respuesta del sistema de salud local. Pero desde el inicio, el proyecto se planteó un objetivo más ambicioso que resolver una emergencia puntual: convertirse en una capacidad permanente de la ciudad para anticipar brotes y decidir mecanismos de intervención con evidencia. Este artículo es, en ese sentido, la primera mirada sistemática y externa sobre si ese objetivo se está cumpliendo, y qué se necesita para que siga cumpliéndose.

Su valor va más allá de lo académico. El texto documenta pasos institucionales concretos que dan sostenibilidad al sistema: una resolución interna que respalda formalmente al Observatorio de Salud, la conversión de ese Observatorio en un procedimiento administrativo sujeto a auditoría, un Memorando de Entendimiento firmado entre la Alcaldía, el financiador del proyecto (la Fundación Rockefeller) y la Universidad Icesi, y un proyecto de acuerdo que se tramita ante el Concejo de Cali para garantizar recursos permanentes, independientes de los cambios de administración. Estos hitos prueban que Dengue.IA está dejando de ser un proyecto para convertirse en política pública.

Además, el artículo ofrece algo valioso para la literatura sobre inteligencia artificial en salud: un caso latinoamericano, contado con rigor, que muestra tanto lo que funcionó como lo que todavía está en construcción. Esa honestidad al hablar de las redes informales, de las brechas de gobernanza de datos, y de las tensiones burocráticas es coherente con lo que buscamos como proyecto: no solo mostrar resultados, sino narrar el proceso real de construir un sistema que aprende y se ajusta con el tiempo.

La relevancia de presentarlo en el IWPP5/ Por qué importa que Dengue.IA dialogue con el mundo

Llevar este análisis a un escenario como el IWPP5 cumple un propósito que va más allá del reconocimiento académico. Foros de este tipo existen precisamente para que la evidencia generada en un contexto local, como el de Cali, pueda dialogar con la de otras ciudades y países que enfrentan preguntas similares sobre cómo adoptar tecnología en el sector público sin perder de vista la transparencia, la protección de datos y la legitimidad institucional. En ese sentido, que investigadores de otras partes del mundo puedan revisar, cuestionar y aprender de nuestra experiencia fortalece el rigor con el que seguimos construyendo Dengue.IA.

También es una forma de rendición de cuentas: someter el proceso a la mirada crítica de la comunidad académica internacional obliga a documentar con precisión qué se ha hecho, qué ha funcionado y qué no, un ejercicio que beneficia directamente a quienes toman decisiones en Cali y a la ciudadanía que confía en que estas herramientas se construyen con responsabilidad. En definitiva, que Dengue.IA haya llegado a Ottawa confirma algo que hemos sostenido desde el inicio: la inteligencia artificial en salud pública no se sostiene por sus algoritmos, sino por las personas, las instituciones y las relaciones que la hacen posible día a día.

Elaborado por: Paula Ocampo

Dengue.IA, caso de estudio: el proyecto de Cali llega a la investigación global sobre IA y bioseguridad 

Hay noticias que no anunciamos con un evento ni con un comunicado, pero que valen la pena contar porque marcan un momento. Esta es una de esas. 

Hace poco, Andrea Loehr se puso en contacto con el equipo de Dengue. un trabajo conjunto entre Icesi y la Secretaría de Salud Pública de Cali, interesada en conocer más sobre la iniciativa. Andrea trabaja junto al Dr. Paul-Enguerrand Fady, del Centre for Long-Term Resilience (CLTR), un centro de estudios independiente con sede en Londres. 

¿Quiénes son? 

Paul-Enguerrand Fady es Gerente de Políticas de Bioseguridad en el CLTR. Tiene un doctorado en Ciencias Farmacéuticas del King’s College de Londres y una licenciatura en Microbiología e Inmunología de la Universidad McGill. Ha asesorado al Parlamento del Reino Unido en temas de bioseguridad y resiliencia de cadenas de suministro para contramedidas médicas, y ha sido consultado como experto por medios como la BBC y LBC. Es fellow de la iniciativa Emerging Leaders in Biosecurity 2026. 

Andrea Loehr es investigadora en seguridad de IA. Es física de formación, con dos décadas de experiencia en investigación, liderazgo y análisis de datos en astrofísica y oncología. Su trabajo actual se centra en la robustez de modelos genómicos fundacionales y en las brechas de evaluación de seguridad en modelos de lenguaje, incluyendo cómo se deben reportar evaluaciones de calidad en IA aplicada a la medicina y las ciencias experimentales. 

¿Por qué se fijaron en Dengue.IA? 

Andrea y Paul-Enguerrand están construyendo, desde el CLTR, una taxonomía de herramientas de inteligencia artificial defensivas en bioseguridad: un mapeo de qué herramientas ya existen y cuáles todavía faltan, pensado para orientar a desarrolladores, organizaciones y financiadores sobre dónde enfocar esfuerzos. En medio de esa investigación, se encontraron con Dengue.IA. 

Como parte de este trabajo, están entrevistando a equipos que han desarrollado herramientas de IA para entender su experiencia de primera mano: por qué decidieron construir con inteligencia artificial, si esa fue la intención desde el inicio, qué logra la IA que una solución clásica no conseguiría, y qué retos enfrentaron al implementarla. 

Por qué vale la pena registrarlo 

Porque la experiencia de construir Dengue.IA, sus decisiones, sus aciertos, sus dificultades, está siendo vista como un insumo valioso para la conversación global sobre IA aplicada a la resiliencia y la salud pública. 

Al final, de eso se trata Dengue.IA: la inteligencia artificial al servicio de la salud pública en Cali. 

Desde Cali para el mundo: Dengue.IA llama la atención de la prensa internacional de tecnología.

Hay noticias que no anunciamos con un evento ni con un comunicado, pero que valen la pena contar porque marcan un momento. Esta es una de esas. 

La semana pasada, Zoe Schiffer, Directora de Negocios e Industria de WIRED, se puso en contacto con el rector de la Universidad Icesi para solicitar una entrevista con el gerente del proyecto Dengue.IA. Su interés surgió después de conocer la iniciativa y considerarla relevante para un trabajo en el que está inmersa actualmente. 

¿Quién es Zoe Schiffer? 

No es una periodista cualquiera. Zoe dirige la cobertura de negocios e industria de WIRED, una de las publicaciones de tecnología más influyentes del mundo. Antes fue editora en jefe de Platformer, el boletín de tecnología fundado por Casey Newton, y reportera sénior en The Verge, donde se especializó en cultura laboral y movimientos sindicales dentro de las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley. Es además autora de Extremely Hardcore: Inside Elon Musk’s Twitter, una investigación a fondo sobre la adquisición de Twitter por parte de Elon Musk. 

¿Por qué se fijó en Dengue.IA? 

Zoe está trabajando en un proyecto ligado a Silicon Valley & The World, el nuevo evento anual de Semafor que se realizará en noviembre de 2026 en Silicon Valley. La iniciativa copresidida por figuras como Jensen Huang (Nvidia), Satya Nadella (Microsoft) y Lisa Su (AMD) busca identificar y visibilizar un número reducido de proyectos de inteligencia artificial que estén generando un impacto medible en el mundo real. 

Entre la enorme cantidad de iniciativas de IA que existen hoy, Dengue.IA llamó su atención lo suficiente como para escribirle directamente al Rector de una universidad en Cali, Colombia. 

Por qué vale la pena registrarlo 

Porque es una señal que vale la pena guardar: un proyecto operado a escala local, para resolver un problema muy concreto de la ciudad, está apareciendo en el radar de quienes cubren y dan forma a la conversación global sobre inteligencia artificial. 

Esto nos demuestra una vez más que la inteligencia artificial al servicio de la salud pública en Cali hace la diferencia.

Hacia la consolidación operativa: Dengue.IA Cali prepara su cierre de fase enfocándose en la gobernanza colaborativa

A mediados de junio de 2026, el proyecto Dengue.IA avanza hacia la recta final de su primera etapa. El objetivo actual del equipo articulador es planificar metodológicamente la transición técnica y administrativa, garantizando bases institucionales sólidas para la sostenibilidad futura de esta plataforma.

En junio de 2026, el proyecto Dengue.IA Cali se prepara para estructurar el cierre de su primera fase de desarrollo. El reto principal en este punto no es únicamente finalizar la programación de los modelos de inteligencia artificial, sino trazar una hoja de ruta administrativa y evaluativa clara. Esto asegura que la herramienta, diseñada para anticipar el riesgo de brotes, logre una transición ordenada y se convierta en un instrumento sostenible y útil para la salud pública de la ciudad a largo plazo.

Rigor técnico y revisión metodológica

Para que esta transición sea exitosa, el proceso se está gestionando bajo los exigentes estándares de entidades financiadoras internacionales como la Fundación Rockefeller. En este sentido, el equipo técnico y académico se encuentra en una fase de revisión exhaustiva de los documentos metodológicos y los informes de salida. Antes de realizar cualquier entrega definitiva, se ha priorizado consolidar un espacio exclusivo de discusión con los especialistas para validar que la medición de los resultados del proyecto sea precisa y cuente con el sustento analítico adecuado.

El impacto local: Construyendo puentes para la apropiación.

Para que una herramienta tecnológica perdure y genere valor real en los territorios, necesita integrarse de forma natural a la rutina de quienes la operan. Pensemos en la implementación de Dengue.IA como la entrega de una nueva obra de infraestructura: no basta con terminar la estructura principal; es indispensable planificar cómo transitarán las personas por ella y asegurar que las vías de acceso estén listas. De la misma manera, la plataforma busca acoplarse armónicamente a las labores preventivas que ya se realizan en terreno, facilitando el trabajo de los equipos para que puedan priorizar la intervención en zonas vulnerables de la ciudad con información oportuna.

Una planificación interinstitucional ordenada.

La ruta hacia el cierre de esta etapa es el resultado de un cronograma cuidadosamente articulado. La Universidad Icesi, a través del centro CITRADI, coordina esfuerzos con la Secretaría de Salud, la Secretaría de Desarrollo Económico y Cubo Social para organizar los entregables finales. Como parte de esta planeación, se ha establecido como meta consolidar todos los procesos administrativos hacia finales de julio. Esto permitirá que el mes de agosto se dedique exclusivamente a la optimización final de los modelos y a la revisión detallada del informe financiero y narrativo, demostrando una gestión transparente y metódica.

Las voces del proceso: Aprendizajes y capacidades instaladas.

Más que una simple entrega de software, la culminación de esta fase se concibe como un espacio para evaluar el trabajo conjunto. Robin Alberto Castro, gerente del proyecto, propone que la reunión final sea un escenario para presentar de manera estructurada “los principales aprendizajes obtenidos” y “los elementos que favorecen la sostenibilidad del proyecto”. Para lograrlo, el equipo planea desarrollar un taller de gobernanza colaborativa que permita “dejar instaladas capacidades para fortalecer la articulación entre entidades públicas, privadas y académicas” una vez finalice esta primera etapa.

Proyectando la transición operativa

Con la mirada puesta en la reunión interinstitucional de cierre, proyectada de manera preliminar para el 20 de agosto con los niveles directivos de la Alcaldía, el proyecto establece sus pasos a seguir. La Universidad Icesi reafirma así su enfoque: más allá de desarrollar algoritmos, el propósito es acompañar responsablemente la adopción de estas herramientas. Al promover espacios de evaluación metodológica y talleres de gobernanza, se busca entregarle a Santiago de Cali una plataforma organizada, evaluada y preparada para integrarse a sus estrategias futuras de prevención.

Dengue.IA Cali entra en su fase operativa: así adaptamos la inteligencia artificial para anticipar brotes y proteger la ciudad

Cerrando la brecha entre los datos y la prevención

En junio de 2026, el proyecto Dengue.IA Cali marca un nuevo hito en la salud pública de nuestra región. Desde la Universidad Icesi, nos preparamos para la entrega formal y funcional de un sistema integrado de predicción y prescripción que cambia el paradigma de la vigilancia epidemiológica. El gran problema de fondo que estamos resolviendo es el cierre de la brecha entre la teoría ideal y la realidad operativa: hemos logrado que la inteligencia artificial no dependa de un escenario perfecto, sino que se adapte de forma flexible a la información real que tenemos disponible hoy, garantizando que la prevención del dengue no se detenga.

Un modelo respaldado por el rigor científico

La creación de un modelo prescriptivo, aquel que recomienda acciones específicas para mitigar la enfermedad, posiciona a esta plataforma como un referente en el uso de tecnología avanzada para la política pública. Este logro se sustenta en un proceso sumamente riguroso: actualmente nos encontramos en la tercera iteración del ejercicio de juicio de expertos, asegurándonos de que cada parámetro del sistema cuente con el respaldo de especialistas. Esto nos permitirá evaluar con alta precisión escenarios climáticos complejos, como las temporadas de lluvias, para que las decisiones que tome el gobierno local estén respaldadas por la mejor evidencia científica disponible.

¿Qué significa esto para los barrios de Cali?

Para entender cómo impacta esto al ciudadano común, imaginemos el flujo de información de la ciudad como el tráfico en una gran autopista. Para que el sistema nos diga exactamente a qué barrio de Cali debemos enviar un equipo de fumigación, entregar mosquiteros o realizar control de sumideros, necesita que los “vehículos” (los datos) circulen fluidamente desde su origen hasta nuestro modelo. Actualmente, algunas de estas vías de información presentan retrasos por parte de las dependencias encargadas. Sin embargo, en lugar de paralizar la autopista, nuestro equipo ha adaptado el sistema para que sea flexible: la plataforma operará con los vehículos que ya están transitando, activando o desactivando rutas según su disponibilidad. Así, garantizamos que las alertas lleguen a tiempo y las cuadrillas de salud puedan proteger a las comunidades más vulnerables sin demoras operativas.

Articulación para la adopción tecnológica

Este nivel de resiliencia tecnológica no se construye en solitario. Es el resultado de un músculo institucional sólido, liderado desde nuestra gerencia técnica, en constante articulación con la Secretaría de Salud y con el papel fundamental de la organización aliada Cubo Social en los procesos de adopción y apropiación institucional. Actualmente, nos encontramos finalizando los canales de automatización de datos (pipelines) para estabilizar la información existente. Este andamiaje será respaldado por un proceso administrativo para desplegar la plataforma en una infraestructura tecnológica en la nube, garantizando su sostenibilidad, lo cual quedará oficializado mediante un documento de cierre firmado por los directivos de ambas instituciones, donde se documentará con total transparencia el alcance real y las limitaciones actuales de los datos.

Las Voces del Proyecto: Flexibilidad, transparencia y solidez

Para comprender la dimensión de este esfuerzo, cedemos la palabra a los líderes del proceso. Frente al reto técnico de la información, nuestro investigador principal, Gabriel Tamura, es claro al explicar el método: “el objetivo no es eliminar componentes del modelo sino adaptarlo para que funcione bajo un esquema flexible”.

Sobre el propósito de la transparencia institucional en esta transición, nuestro gerente del proyecto, Robin Alberto Castro, planteó que la entrega formal documentará objetivamente “el estado funcional del modelo” y, de manera explícita, “las variables que no pudieron integrarse por ausencia de información”.

Finalmente, para garantizar el rigor de esta etapa, se ha priorizado consolidar la información técnica con los especialistas para “tomar decisiones más sólidas respecto a los parámetros del modelo”, consolidando una herramienta confiable y evaluable.

Autonomía y proyección hacia el futuro

El camino hacia adelante está trazado con claridad. En el corto plazo, nuestros esfuerzos se centrarán en la capacitación práctica de los funcionarios de la Secretaría de Salud. Sabemos que la curva de aprendizaje es natural, tal como lo demostró recientemente el funcionario Julián, quien superó los retos iniciales y hoy domina la carga de casos de dengue. Confiamos en que este proceso se replicará con éxito en todo el equipo operativo. Al mantener nuestro acompañamiento en la fase de evaluación posterior a la entrega formal, desde la Universidad Icesi reafirmamos nuestro rol no solo como desarrolladores de innovación, sino como garantes de una tecnología con vocación social, entregándole a Santiago de Cali una herramienta viva, escalable y lista para proteger el bienestar de sus ciudadanos.

En busca de la autonomía local en la plataforma web Dengue.IA Cali

Nos reunimos el 4 de junio de 2026 para vivir una jornada trascendental orientada a fortalecer la autonomia tecnologica de la Secretaria de Salud Publica. Llevamos a cabo la induccion para el grupo de acciones ETV enfocada en el cargue de datos dentro de la plataforma web de Dengue.IA Cali. En este espacio contamos con la guia de Daniel Felipe Osorio y Juan Camilo Gonzalez, acompañados por Clara Ines Solis, Valentina Coley, Juan Fernando Gomez, Johnny Narvaez y Andres Ramirez. Nuestro proposito esencial fue capacitar al equipo operativo, entregandoles las herramientas y el conocimiento necesarios para gestionar la informacion de manera independiente.

En este orden de ideas, comprendimos profundamente que las acciones de mitigacion realizadas en los barrios constituyen el insumo vital para generar recomendaciones de intervencion que salvan vidas. Durante el encuentro, Daniel destaco y agradecio el enorme esfuerzo del equipo ETV por georreferenciar estos registros, un avance que facilita nuestra asignacion territorial exacta. Asi, al lograr que el equipo local asuma la actualizacion semanal de los indicadores operativos y entomologicos, garantizamos que la herramienta opere siempre con la radiografia mas reciente de la ciudad bajo su propia gobernanza.

Frente a este panorama, Juan Camilo nos presento el modulo diseñado para que el equipo apropie de forma intuitiva la carga de acciones clave, como el uso de equipo pesado, mochilas, autocontrol, revision de viviendas, concentraciones humanas y sumideros. Durante esta revision tecnica, nos detuvimos en el desafio particular que representan los sumideros, dado que un mismo recorrido operativo puede abarcar multiples barrios simultaneamente. Para que la secretatia pueda resolverlo de forma autonoma, explicamos como la plataforma implementa un mapeo inteligente que homologa nombres populares, como el sector conocido como Calibella, con los codigos oficiales de catastro.

Aunado a ello, vivimos un momento de profunda co-creacion territorial gracias a los invaluables aportes metodologicos de Clara Ines Solis. Ella aclaro que para los sumideros unicamente debemos calcular el indice aedico y propuso una mejora sustancial para la distribucion de la informacion. En lugar de repartir los datos basandonos simplemente en el area de cada barrio, utilizaremos un inventario historico georreferenciado de los años 2018 y 2019, recolectado con apoyo de USAID. Esta decision tecnica reduce los sesgos y potencia drasticamente la precision de nuestras futuras alertas institucionales.

Memoria de hechos y compromisos

Por consiguiente, trazamos una hoja de ruta clara para materializar la adopcion definitiva y autonoma del sistema. Acordamos que nuestro equipo tecnico realizara una primera carga masiva utilizando la informacion recopilada en 2026, la cual Clara y Andres confirmaron tener lista hasta finales de mayo. Posteriormente, definiremos semanas especificas para que el equipo ETV practique el cargue directamente en el entorno digital, afianzando su destreza y control sobre la plataforma. Finalmente, Clara verificara las fuentes oficiales de las variables pendientes y, junto con Andres, revisara la estructura definitiva de las columnas exportadas antes de su envio oficial.

Caminamos con paso firme hacia una integracion tecnologica donde la autonomia institucional y la inteligencia artificial convergen para anticipar los riesgos y proteger la vida de todos los ciudadanos.

El primer piloto tecnológico de la plataforma web Dengue.IA para la salud pública en Cali

Nos reunimos el 15 de mayo de 2026 para dar un paso preparatorio fundamental en nuestro propósito de proteger la vida en el territorio. Vivimos una jornada de revisión piloto destinada a evaluar el despliegue de la «aplicación web» en la infraestructura tecnológica de la Secretaría de Salud de Cali. En este espacio, liderado por Gabriel Tamura y Rafael Restrepo, nos acompañaron Lina Marcela Rivas Tafurt, Daniel Felipe Osorio, Juan Fernando Gómez y Alejandro Peñaranda. Nuestro gran objetivo fue trazar la ruta y validar técnicamente las alternativas para avanzar hacia una implementación que sea funcional y segura para el bienestar de la ciudad.

En este orden de ideas, evaluamos las opciones técnicas para realizar este ejercicio práctico en la nube institucional. Comprendimos que asumir este primer ensayo operativo con las capacidades propias de nuestro equipo técnico evitará contrataciones externas innecesarias y optimizará los recursos públicos. Para lograrlo, propusimos una validación previa orientada a confirmar los permisos, la compatibilidad y la disponibilidad de los servicios requeridos. De esta manera, aseguramos que cuando la «plataforma web» se integre de forma definitiva, lo haga reduciendo costos y facilitando su mantenimiento futuro.

Frente a este panorama, abordamos uno de los pilares más sensibles de este piloto: la soberanía y el resguardo estricto de los datos. Dialogamos sobre el acceso a la base de datos alojada en PostgreSQL, enfatizando la necesidad imperativa de proteger la información institucional mediante un manejo riguroso de credenciales. Decidimos que en esta etapa de ensayo trabajaremos inicialmente sobre un entorno operativo tradicional para mantener un mayor control del proceso, postergando la virtualización por contenedores. Esto nos permitirá limitar los accesos exclusivamente a las tablas requeridas, evitando cualquier sobreexposición de la información pública durante las pruebas.

Aunado a ello, exploramos los puentes de conectividad que nos permitirán operar con eficiencia técnica durante esta validación y su posterior consolidación. Planteamos alternativas como el uso de una red privada altamente segura mediante el servicio «ZeroTier», lo cual garantiza que la secretaría mantenga el control total y absoluto de las conexiones. Buscando el mayor beneficio operativo, acordamos adoptar un enfoque de trabajo híbrido. Iniciaremos con un acompañamiento técnico presencial para resolver eventualidades en tiempo real y, posteriormente, evaluaremos la migración hacia un esquema de soporte remoto eficiente.

Memoria de hechos y compromisos

Por consiguiente, consolidamos acuerdos claros para materializar este primer ensayo tecnológico. Definimos programar una sesión técnica dedicada para la próxima semana, donde la secretaría validará de primera mano los accesos a los puertos necesarios y los prerrequisitos en la nube. Durante dicho encuentro, evaluaremos de manera conjunta la viabilidad de la red privada para el acceso remoto. Adicionalmente, contaremos con el apoyo especializado de un ingeniero institucional con experiencia previa en estos entornos, mientras que nuestro ingeniero Alejandro Peñaranda liderará el frente técnico de este despliegue piloto.

Avanzamos con convicción mediante pruebas sólidas hacia una arquitectura tecnológica robusta que transformará el análisis de datos en acciones concretas y oportunas para la prevención del dengue en nuestra amada ciudad.

El rostro humano de los datos: barreras sociales y lectura territorial para nutrir la inteligencia artificial contra el dengue en Cali

Nos reunimos el 8 de mayo de 2026 con un propósito fundamental: trascender la frialdad de las cifras y entender las dinámicas reales que alimentaran nuestro modelo de predicción y prescripción. En este espacio de capacitación y análisis de la plataforma Dengue.IA, contamos con la presencia de un equipo plural que refleja nuestra articulación territorial. Acompañamos esta jornada con voces de la secretaria de Salud, como Johnny Narváez, Julián Peláez y Clara Solís, junto al equipo técnico y directivo de la Universidad Icesi, representado por Juan Camilo González, Daniel Felipe Osorio, Robín Castro y Juan Felipe Castaño, contando además con la valiosa participación de Valentina Coley desde Cubo Social.

Iniciamos la sesión recordando el origen de nuestro grupo funcional, nació de la emergencia sanitaria de 2023. Hoy, esta mesa es el corazón de la respuesta institucional, integrando cinco componentes vitales que van desde la coordinación y la vigilancia epidemiológica, hasta la atención clínica, la comunicación del riesgo y el control vectorial en las calles. Cada decisión que tomamos aquí no se queda en el papel, sino que orienta directamente nuestras acciones para proteger la vida en los barrios caleños.

Frente a este panorama, revisamos con esperanza, pero sin bajar la guardia nuestra situación actual. A diferencia de departamentos como Amazonas, Meta o Magdalena que concentran los mayores retos a nivel nacional, Cali respira hoy un clima de control. Hasta la semana epidemiológica diecisiete, registramos quinientos cuarenta y dos casos acumulados y una tasa de incidencia de veinticuatro casos por cada cien mil habitantes, sin reportar mortalidades en lo que va del año. Esta realidad, muy distante de las semanas críticas de 2024 donde alcanzábamos hasta mil casos semanales, nos ubica en una zona de seguridad. Sin embargo, sabemos que el virus es dinámico, por lo que la vigilancia debe ser constante e implacable.

En este orden de ideas, nos adentramos en una de las reflexiones más profundas de la jornada: el dengue no reconoce fronteras socioeconómicas. Al analizar las dos lamentables mortalidades ocurridas en 2025, evidenciamos que ambas sucedieron en viviendas de estrato seis. Encontramos criaderos en bromelias y plantas ornamentales, pero, sobre todo, nos topamos con una preocupante barrera cultural. La falsa percepción de que el virus solo afecta a sectores vulnerables ha generado resistencia para permitir el ingreso de nuestros equipos de salud pública a los conjuntos cerrados. Comprendimos así que el personal de servicio doméstico puede ser un vínculo epidemiológico crucial entre distintos puntos de la ciudad, obligándonos a repensar como nos comunicamos con la ciudadanía.

Aunado a ello, discutimos las barreras operativas que enfrentamos a diario en el territorio. Las negativas de los administradores, la ausencia de los habitantes por horarios laborales y la baja percepción del riesgo nos han llevado a innovar con intervenciones nocturnas, trabajo de fines de semana y alianzas con líderes comunitarios. Precisamente por esto, concluimos que nuestro modelo de inteligencia artificial no puede ser ciego ante esta realidad. El sistema debe aprender a leer el territorio, incorporando estas variables sociales y culturales para sugerir intervenciones que realmente se ajusten al comportamiento de nuestra gente.

Para complementar esta lectura integral, pusimos la lupa sobre la red hospitalaria y el diagnostico. Observamos con preocupación las demoras por parte de las aseguradoras para autorizar pruebas confirmatorias como la ELISA, lo que genera una acumulación riesgosa de casos probables. Adicionalmente, aunque hospitalizamos al noventa y siete por ciento de los pacientes con signos de alarma, nuestra meta innegociable es el cien por ciento. No podemos permitir que fallas en la atención o consultas tardías pongan en riesgo a nuestra población, especialmente a los niños de uno a cuatro años, quienes hoy concentran un número importante de contagios. Es por esto que nuestros esfuerzos geográficos priorizan hoy zonas como las comunas 21, 6, 14, 10, 15 y 19, con atención especial en barrios como Valle Grande y Ciudad Córdoba, donde focalizamos nuestra energía protectora.

MEMORIA DE COMPROMISOS

Para materializar estas reflexiones en acciones contundentes, consolidamos una hoja de ruta clara. Nos comprometimos a mantener un monitoreo epidemiológico ininterrumpido en Cali y el Valle del Cauca, acompañado de un seguimiento estricto a las IPS y aseguradoras para destrabar la confirmación oportuna de los diagnósticos. De igual forma, mantendremos la auditoria clínica para garantizar que ningún paciente con signos de alarma sea enviado a casa. En el territorio, redoblaremos las estrategias de comunicación del riesgo para derribar los mitos en todos los estratos socioeconómicos, fortaleciendo el acceso comunitario en las unidades residenciales más restrictivas. Finalmente, garantizaremos que los análisis geográficos semanales y las barreras sociales discutidas nutran el corazón de nuestro modelo de inteligencia artificial, asegurando que la tecnología y la institucionalidad trabajen codo a codo por la salud pública.

Elaborado por: Juan Fernando Gomez

¿Qué es un MoU y por qué debería interesarnos este acto institucional? 

Representantes de MOU. De izquierda a derecha: Maria Eugenia Lloreda, asesora de despacho; Andrew Sweet, Vicepresidente de Innovación; Lyana Latorre, Vicepresidenta para América Latina y el Caribe; Alejandro Eder, Alcalde de Cali; Esteban Piedrahita, Rector de Universidad Icesi; Carlos Pinzón, Subsecretario de salud.

Las siglas MoU (por su nombre en inglés, Memorandum of Understanding) corresponden a un Memorando de Entendimiento. En este caso, hablamos de un acuerdo tripartito. Aunque en términos estrictos no es un documento jurídicamente vinculante, sí representa un compromiso público e institucional ineludible. En el sector público, la veeduría y la movilización ciudadana tienen un peso enorme, muchas veces superior al impacto meramente político. La ciudadanía recuerda, indaga, cuestiona y presiona. En una democracia como la colombiana, la sociedad exige cuentas claras y acciones concretas a sus instituciones. 

¿Y por qué tanto despliegue por una firma? Porque este memorando es el primer acuerdo tripartito de su tipo en la ciudad. Tres sectores se unen: el sector público (la Alcaldía de Santiago de Cali), la academia (Universidad Icesi) y la filantropía internacional (la Fundación Rockefeller). Es decir, tenemos a una institución pública, una privada y al tercer sector firmando un acuerdo por un proyecto cuyo objetivo supremo es proteger la vida de las personas y optimizar la gestión del presupuesto público. Solo con este dato ya podemos dimensionar su relevancia. 

Dengue.IA y el poder de anticiparnos 

Ya sabemos qué es un MoU, pero ¿en qué nos compete frente a Dengue.IA? Esta firma histórica se logra justamente en el marco de este proyecto. Como garantía de sostenibilidad, la Fundación Rockefeller sugirió un paso trascendental: un memorando tripartito que responsabilizara públicamente a la administración local del sostenimiento de esta innovación tecnológica. 

Dengue.IA pronostica posibles brotes de dengue en Cali con un 93 % de efectividad y genera recomendaciones con hasta tres semanas de anticipación. Esto significa que la Secretaría de Salud podrá tomar acción frente a un posible brote sin tener que esperar a que un sector entre en alerta roja. Contarán con información confiable para saber qué medidas aplicar y reducir los contagios antes de que la situación se salga de control. 

¿Qué logramos actuando a tiempo? 

El beneficio no se mide solo en vidas salvadas; también representa un alivio directo para evitar las crisis hospitalarias. Un brote desmedido satura las salas de urgencias, aumentando dramáticamente la carga del sistema de salud. 

Tradicionalmente, la respuesta es reactiva: los hospitales notifican a la Secretaría de Salud cuando los casos ya escalaron, y solo entonces inicia el plan de acción en el territorio. Se define si es necesario aplicar estrategias de prevención como la fumigación con motomochilas o vehículos, la revisión de acumulación de agua en hogares y vías públicas, o la liberación de peces guppy en cuerpos de agua. Sin embargo, definir qué acción tomar y dónde priorizar exige un tiempo del que no siempre se dispone. Mientras se recopila la información, se aprueban presupuestos extraordinarios y se toman las medidas pertinentes, el ciclo del dengue ya ha avanzado. 

Con Dengue.IA, la Secretaría logra anticipar el brote antes de que se intensifique, recibiendo además recomendaciones precisas sobre las estrategias que mejores resultados pueden traer según el nivel de alerta detectado. 

La ciencia, la tecnología y el Estado trabajando de la mano 

Volvemos a la pregunta inicial: ¿para qué es necesario un MoU? Es fundamental porque necesitamos asegurar que una herramienta tan poderosa no termine archivada cuando haya cambios de administración o rotación de personal en los estamentos públicos. 

Necesitamos que la institución se apropie del modelo y lo asuma como una herramienta que facilita sus procesos y apoya su gestión diaria. Un memorando logra esa vinculación pública; demuestra ante toda la ciudadanía que las instituciones están dispuestas a trabajar en conjunto para sacarlo adelante. Es el trabajo de la ciencia, la tecnología y el sector público operando codo a codo para salvar vidas. Eso es lo que hace que la firma de este memorando sea absolutamente necesaria. 

Un hito para el futuro de Cali 

Este compromiso no se quedó solo en palabras. El pasado 4 de mayo, a las 2:00 p. m., se llevó a cabo el acto oficial de firma que dio vida a esta alianza histórica. En un evento que reunió a los líderes de la Alcaldía de Cali, la Universidad Icesi y la Fundación Rockefeller, se selló el compromiso para que Dengue.IA pase de ser una propuesta innovadora a una realidad operativa en el corazón de nuestra salud pública. Este hito no solo marca el inicio de una nueva etapa para la prevención en la ciudad, sino que posiciona a Cali como un referente en el uso de inteligencia artificial aplicada al bienestar social. La firma de este memorando es la prueba de que, cuando el conocimiento y la gestión se unen con transparencia, el futuro de la salud pública es más seguro para todos. 

Optimización de datos y sostenibilidad tecnológica para anticipar el dengue en Cali

El mapa de estado actual permite navegar historicamente, hasta la actualidad sobre los diferentes factores que influyen en el dengue, clima, ambiente, sociodemograficos, casos

Sincronización del ciclo de datos para la acción oportuna

Nos reunimos el 29 de abril de 2026 con un equipo interdisciplinario conformado por Julián desde el área de Epidemiologia, Daniel y Yuluca en el frente de desarrollo técnico, la ingeniera Norita del sistema SIVIGILA y Juanca. El propósito central de esta sesión fue definir con precisión el ciclo de los datos epidemiológicos. Nuestro objetivo es garantizar que la información de casos de dengue este completamente actualizada a la semana inmediatamente anterior, permitiendo una reacción estatal mucho más ágil.

Para lograr este nivel de oportunidad en la información, establecimos que el día martes será el momento ideal para la descarga de los registros por parte de Julián. Esta decisión se sustenta en la confirmación técnica de Norita, quien aseguro que el integrador de la base de datos se consolida los lunes a las siete de la noche. De esta manera, garantizamos que el martes el equipo cuente con la fotografía completa de la semana epidemiológica previa para su respectivo análisis.

Consecuentemente, definimos que la carga de estos datos ya depurados a la plataforma de la Secretaria de Salud se realizará preferiblemente los jueves o viernes. Este cronograma estratégico no es casual, puesto que nos permite entregar información procesada y lista justo antes de las sesiones de los grupos funcionales de planeación. Así, facilitamos la toma de decisiones certeras para proteger la salud de los caleños.

Evolución técnica hacia la georreferenciación automática

¿Cómo abordamos el reto de ubicar cada caso en el mapa de nuestra ciudad? Al adentrarnos en el proceso técnico actual, revisamos la utilidad del algoritmo de depuración en Python, conocido como Pipeline, el cual fue desarrollado por Leonardo y es ejecutado por Julián. Hoy en día, tras la limpieza de estos datos crudos, una geógrafa asume la valiosa pero exhaustiva tarea de localizar los casos de forma manual cada miércoles.

Frente a este panorama operativo, planteamos un salto cualitativo mediante la automatización del sistema. La nueva plataforma incluirá un geocodificador automático capaz de asignar de manera inmediata las coordenadas exactas, la comuna y el barrio de cada reporte. Este avance tecnológico tiene el propósito social de agilizar la ubicación espacial de los brotes, lo que se traduce en una respuesta institucional mucho más rápida en los territorios afectados.

Sin embargo, entendemos que la tecnología siempre requerirá el criterio humano como respaldo. Por esta razón, los casos que el sistema no logre ubicar de forma automática serán notificados mediante correo electrónico a la geógrafa, quien realizara la validación manual en la misma herramienta. Aunado a lo anterior, Yuluca ajustara el algoritmo de Python para que los archivos de salida cumplan con los nuevos requisitos, renombrando columnas y generando un formato de pestana única tipo tablero.

El tablero de control permite validar la actualidad del dengue en Cali, en cuánto al canal endémico, cursos de vida y reportes oficiales de brotes.

Sostenibilidad del conocimiento institucional

Finalmente, abordamos un aspecto vital para la perdurabilidad del proyecto, enfocado en la documentación de nuestros procesos. Julián identifico que, en la actualidad, es la única persona que domina el ciclo completo de descarga y ejecución del código. Entendiendo que las herramientas deben trascender a los individuos, él se comprometió a crear un manual escrito o en video para proteger la continuidad de la operación ante posibles cambios de personal.

En este mismo sentido de contingencia y resguardo institucional, exploramos alternativas operativas para el manejo de los accesos restringidos. Así las cosas, contemplamos la posibilidad de integrar a Marcela como un respaldo clave para la descarga de la información en caso de ausencia de Julián. Esta medida administrativa busca garantizar que el flujo de datos no se detenga por depender de un único usuario y contraseña institucional.

COMPROMISOS ADQUIRIDOS

Para materializar estas decisiones, consolidamos una serie de pasos a seguir en el corto plazo. Inicialmente, Julián remitirá a Daniel y Yuluca la versión más reciente del código de depuración de Python, junto con los datos correspondientes a la semana dieciséis (16). En respuesta a esto, Yuluca procederá a adaptar técnicamente dicho código para que genere el formato exacto requerido por la nueva plataforma. De manera complementaria, programaremos un espacio de socialización exclusivo con la geógrafa para instruirla sobre el uso del nuevo sistema de validación de casos. Por último, mantendremos en el horizonte una sesión de trabajo con Daniela, orientada a revisar minuciosamente los indicadores de control biológico y las variables del WBA, asegurando el monitoreo integral del proyecto.

Elaborado por: Julián Peláez epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Cali