En marzo se llevaron a cabo los primeros encuentros para identificar las lecciones aprendidas en el desarrollo del proyecto Dengue IA, una iniciativa que busca innovar en la prevención y control del dengue mediante herramientas de inteligencia artificial. Estos espacios de diálogo contaron con la participación de la Universidad del Valle, Icesi y diversas entidades de la Alcaldía de Cali, en un ejercicio colaborativo orientado al fortalecimiento de la gestión pública.
Este tipo de procesos no solo permiten revisar lo que se ha hecho, sino también proyectar mejoras sostenibles. Aprender de la experiencia permite reducir errores, mejorar resultados y alinear expectativas entre actores diversos. Más allá de la revisión, estos espacios se convierten en una herramienta estratégica para orientar mejor las decisiones y afinar la ejecución de políticas públicas.

Un engranaje que funciona: Coordinación, equipos diversos y liderazgo
El primer encuentro se centró en lo operativo. Allí se reconoció el poder de una articulación efectiva entre instituciones, la fuerza de la interdisciplinariedad en los equipos y el liderazgo técnico y humano ejercido por la Universidad Icesi. Esta combinación ha sido clave para avanzar con solidez y coherencia.
Aprender del pasado para anticiparse al futuro
Durante el segundo encuentro, la mirada fue más técnica. A través de entrevistas individuales, se revisaron aprendizajes específicos con cada organización. Se contó también con la participación de un profesional que integró un proyecto similar en 2024, y cuyas experiencias ofrecieron insumos valiosos para anticipar riesgos y tomar mejores decisiones en el presente.
Destacó especialmente el enfoque en la gestión temprana de riesgos técnicos, en particular los relacionados con el uso y protección de datos. También se identificó la necesidad de construir desde ya estrategias financieras, legales y académicas que garanticen la sostenibilidad y escalabilidad de Dengue IA.
Que el aprendizaje no se quede en el papel
Más que una reflexión, cada encuentro genera planes de acción concretos para aplicar lo aprendido de forma real y medible. El objetivo es claro: que las lecciones se conviertan en parte activa del proyecto, fortaleciendo su gestión y sus resultados.
Un compromiso constante con la mejora
Estos espacios de aprendizaje se realizarán de manera trimestral, con el fin de dar seguimiento a las acciones acordadas y continuar mapeando nuevos hallazgos. Así se garantiza un proceso de mejora continua que enriquece cada etapa del proyecto.
El caso de Dengue IA demuestra que aprender en equipo es clave para avanzar con impacto. La colaboración interinstitucional, el análisis técnico riguroso y la voluntad de transformar la experiencia en acción marcan una ruta para innovar en salud pública y construir respuestas sostenibles ante retos complejos.



