Con el objetivo de seguir afinando nuestro modelo de predicción y prevención de brotes de dengue en Cali, el equipo técnico del proyecto Dengue.IA sostuvo el pasado 7 de marzo una sesión estratégica con representantes de la Fundación Rockefeller, quien financia este proyecto.
Uno de los principales avances fue el debate sobre la granularidad territorial del modelo. La propuesta de la Secretaría de Salud de trabajar a nivel de comuna —en línea con los ciclos epidémicos conocidos cada 3 a 4 años— permitirá orientar la herramienta hacia una mayor utilidad operativa. Se reafirmó que el modelo debe anticipar brotes con suficiente margen de semanas y con base en el número estimado de personas potencialmente afectadas, para así guiar decisiones preventivas más eficaces.
El equipo también presentó progresos en la validación de hipótesis que relacionan factores sociales y ambientales con la aparición del dengue. Entre los elementos destacados están las secuencias de lluvia moderada seguidas de calor, la acumulación de residuos sólidos, la temperatura y humedad, así como variables como densidad poblacional, nivel educativo y percepción del riesgo.
Además, se reafirmó el compromiso de construir un panel de control web que permita a la Secretaría de Salud visualizar las predicciones y tomar decisiones en tiempo real. En paralelo, se discutieron retos relacionados con la disponibilidad de datos meteorológicos históricos, y se planteó recurrir a fuentes externas como Copernicus o la NASA para complementar la información necesaria.
Más allá de lo técnico, la jornada dejó importantes reflexiones sobre liderazgo, comunicación y articulación interinstitucional, reconociendo que el valor del proyecto radica también en la capacidad de cooperación entre academia, gobierno y aliados internacionales.
