Dengue.IA en acción: cuando el territorio habla y la salud escucha

El pasado 27 de mayo realizamos una salida de campo al sector de Petecuy II, en Cali, como parte de las actividades del proyecto Dengue.IA.
El objetivo de la jornada fue conocer de primera mano las acciones que la Secretaría de Salud viene implementando para prevenir y controlar esta enfermedad, así como comprender el contexto ambiental y social que facilita su propagación.
En la visita participaron representantes del equipo del proyecto Dengue.IA, del equipo encargado de monitoreo, evaluación y aprendizajes (M&EL), de la Secretaría de Salud, de la Secretaría de Desarrollo Económico y de la Fundación Rockefeller.
Esta experiencia nos permitió dialogar con técnicos operativos, líderes comunitarios y representantes de distintas instituciones, y observar de cerca la articulación entre estrategias institucionales y saberes comunitarios en un territorio priorizado.
La jornada comenzó en la Institución Educativa Técnica Industrial Pedro Antonio Molina Sede La Inmaculada, donde la Secretaría de Salud instaló un stand de concientización dirigido a estudiantes y visitantes. El propósito era socializar conocimientos clave sobre el mosquito transmisor del dengue (Aedes aegypti) y promover acciones preventivas entre niños, niñas y habitantes del sector.

Entre las recomendaciones más importantes se destacan:
eliminar las aguas estancadas y acudir oportunamente a los servicios de salud ante la aparición de síntomas.

Uno de los elementos que más llamó la atención fue la estrategia de control biológico que se explicaba en el stand: la Secretaría de Salud ha estado utilizando peces Guppy (especie Poecilia reticulata), conocidos por alimentarse de las larvas del mosquito.
Estos peces son liberados en canales y fuentes de agua para frenar la reproducción del mosquito.

En el stand, los niños, niñas y demás visitantes podían observar con sus propios ojos este procedimiento
en tiempo real, convirtiendo el espacio en un espacio de aprendizaje práctico y participativo.

Luego de visitar el stand, realizamos una caminata por algunas cuadras y pasajes del sector, acompañando a los técnicos encargados de implementar las estrategias de control territorial y sensibilización.
La presencia de estos funcionarios, representantes de la secretaría de salud, es fundamental en los barrios donde se han detectado brotes recientes, ya que su labor consiste en solicitar permiso a los residentes para ingresar a las viviendas y revisar posibles aguas estancadas donde pueden reproducirse el mosquito: tarros, jarrones, llantas o cualquier recipiente con agua reposada.
Esta acción es relevante ya que basta con una pequeña cantidad de agua para que una hembra del mosquito deposite entre 150 y 300 huevos.
Durante el recorrido, presenciamos también el protocolo que se activa cuando se detecta larvas en una vivienda. En estos casos, además de verter el agua acumulada, los técnicos realizan un sondeo para identificar posibles síntomas asociados al dengue en los habitantes y recomiendan su asistencia inmediata a su institución prestadora de salud.
Observamos, además, a otro grupo de técnicos revisando cañerías en busca de huevos o larvas; en caso de encontrarlos, vierten un líquido larvicida en las cañerías.

Otro aspecto destacado de la visita fue conocer a los líderes comunitarios que apoyan activamente estas estrategias. Conversamos con James y Esperanza, miembros de la red de vigilantes comunitarios de Petecuy, quienes cumplen un rol clave en la sensibilización y el levantamiento de datos que no siempre llegan por canales oficiales.
Los líderes comunitarios registran casos sospechosos de dengue reportados por teléfono, correo o un aplicativo destinado para este fin, fortaleciendo de esta forma la capacidad de la secretaría de Salud
para anticipar y responder a los brotes desde un enfoque comunitario.
Por este mismo lado, la presencia de los líderes comunitarios también legitima las visitas técnicas, pues estos líderes acompañan a los funcionarios en las brigadas, lo que puede facilitar el ingreso a las viviendas y disminuir la renuencia de algunos hogares.
Esta colaboración estrecha entre la comunidad organizada y las instituciones locales muestra que la salud pública puede fortalecerse desde el trabajo colaborativo y territorial.
Durante el recorrido conocimos el desafortunado caso de una joven de 18 años que falleció por dengue. En situaciones como estas, donde la prevención no fue suficiente, se activa una vigilancia intensiva de los familiares y vecinos cercanos, para evitar una mayor propagación del virus.
Como dijo la lideresa Esperanza, “las personas se han mostrado muy receptivas a las visitas y conscientes de la problemática”, lo cual es clave para que estas acciones tengan un impacto real.
La elección de Petecuy II como zona prioritaria para visitar no es casual; pues este sector está ubicado entre dos cuerpos de agua: el río Cauca y un canal de aguas residuales, lo que aumenta significativamente el riesgo de proliferación del mosquito transmisor.
Además, la configuración urbana del barrio, la presencia de pasajes y, por ende, viviendas muy próximas
entre sí, facilita que el contagio se extienda rápidamente de una casa a otra.
Por ello, intervenir en este territorio es una prioridad para las autoridades sanitarias y es necesario
tener en cuenta a la hora de desarrollar el proyecto en cuestión.
Esta salida de campo nos recordó que la lucha contra el dengue no puede darse únicamente desde lo técnico o lo institucional. Las soluciones más efectivas surgen cuando se reconoce el conocimiento del territorio, se valora el rol activo de las comunidades y se trabaja en conjunto.
En este sentido, las acciones encaminadas para el buen desarrollo del modelo predictivo del proyecto Dengue.IA demuestra su interés por construir una red de salud pública incluyen a las personas, en sus barrios, con sus saberes, uniones y su compromiso cotidiano.

Más allá del modelo: Dengue.IA fortalece capacidades institucionales y promueve la articulación técnica en Cali

El equipo articulador de Dengue.IA se reunió para revisar avances clave del proyecto, afinar estrategias de articulación interinstitucional y preparar la siguiente fase de integración técnica con la Secretaría de Salud de Cali. Lo que quedó claro en esta jornada es que el proyecto no solo está construyendo un sistema de inteligencia artificial para prevenir el dengue, sino que está dejando capacidades instaladas que ya empiezan a transformar la forma en que se organiza y usa la información en la ciudad.

Uno de los aspectos destacados fue la presentación de los tableros de control desarrollados por la Secretaría de Salud, que integran datos de nutrición, demografía y dengue a partir de fuentes como el DANE y el Instituto Nacional de Salud. Estas herramientas, diseñadas en Looker Studio sobre la infraestructura de Google Cloud Platform, han comenzado a mejorar en calidad y estructura gracias a la colaboración con el equipo técnico de Dengue.IA. Según los asistentes, la interacción con el proyecto ha incentivado al personal de la Secretaría a organizar, estandarizar y enriquecer sus bases de datos, algo clave para cualquier estrategia de salud pública basada en evidencia.

Otro avance significativo fue el desarrollo de un estandarizador de direcciones por parte del equipo de la Universidad Icesi, que permite mejorar la precisión de la geocodificación de casos de dengue. Aunque no estaba contemplado como un entregable oficial, se acordó entregarlo formalmente a la Secretaría de Salud y a DATIC, con la expectativa de que sea integrado en sus sistemas de georreferenciación. Este tipo de subproductos son evidencia del valor agregado que puede tener la colaboración entre academia y sector público.

Además, se informó que se han fortalecido los vínculos con las oficinas de comunicación de las entidades aliadas, como parte de la estrategia de apropiación social del conocimiento generado por el proyecto. Esto busca asegurar que los resultados de Dengue.IA no solo impacten la toma de decisiones institucionales, sino también lleguen a la ciudadanía de forma clara y oportuna.

El encuentro cerró con la planificación de las próximas reuniones técnicas que se realizarán con el equipo de la Secretaría de Salud, orientadas a avanzar en la integración de infraestructuras y sistemas de información, lo cual representa un paso fundamental para garantizar la sostenibilidad y aplicabilidad del modelo en la gestión cotidiana de la salud pública en Cali.

Cada una de estas acciones demuestra que Dengue.IA no es solo un proyecto de innovación tecnológica, sino un proceso colaborativo de fortalecimiento institucional y articulación multisectorial, que busca transformar la forma en que la ciudad se anticipa y responde al dengue.

Ciencia de datos y normatividad local: el modelo prescriptivo de Dengue.IA se alinea con el plan de contingencia de Cali

El modelo prescriptivo del proyecto Dengue.IA continúa tomando forma con una orientación cada vez más concreta: convertirse en un instrumento que complemente y fortalezca los planes de respuesta de salud pública existentes en Cali, sin sustituirlos ni operar de manera aislada. En una sesión técnica reciente, el equipo del proyecto discutió en profundidad cómo estructurar este componente para que dialogue de forma directa con el Plan de Respuesta y Contingencia para el Dengue de la Secretaría de Salud.

Lejos de construir una herramienta paralela, el objetivo es diseñar un modelo capaz de generar recomendaciones sistematizadas basadas en datos y predicciones, pero siempre ancladas en el marco normativo vigente. En ese sentido, se acordó que el modelo debe ser flexible, adaptable a cambios contextuales (como pandemias o nuevas tecnologías), y respetuoso de las decisiones humanas en el terreno.

Uno de los momentos clave del encuentro fue la presentación de las cinco líneas estratégicas que estructuran actualmente el plan de respuesta ante brotes de dengue en la ciudad:

  1. Gestión integral de la contingencia
  2. Vigilancia en salud pública
  3. Manejo integrado de vectores
  4. Atención clínica de casos
  5. Comunicación del riesgo

Estas líneas servirán como referencia para clasificar e integrar las recomendaciones que el modelo pueda sugerir. La intención es que el sistema no solo reaccione a los datos, sino que pueda orientar decisiones como la activación de auditorías clínicas, campañas comunicativas o acciones de campo, de forma coherente con los protocolos locales.

También se discutió la posibilidad de incorporar agentes de inteligencia artificial que identifiquen patrones específicos —por ejemplo, condiciones climáticas propicias para brotes— y activen recomendaciones oportunas. Sin embargo, el equipo fue enfático en que no todo debe ni puede automatizarse: muchas decisiones seguirán dependiendo de la experiencia técnica y operativa del personal en salud.

La reunión cerró con un compromiso claro: documentar y contrastar cada línea estratégica con los marcos teóricos trabajados por el proyecto, priorizar aquellas acciones con mayor potencial de automatización, y asegurar que el sistema esté preparado para integrar nuevas intervenciones como vacunas o tecnologías emergentes.

Así, Dengue.IA refuerza su apuesta por un enfoque interdisciplinario, normativamente informado y técnicamente robusto, que permita no solo anticipar el riesgo, sino actuar de manera oportuna y coordinada en defensa de la salud pública de Cali.

Del dato a la acción: avanza la construcción del componente prescriptivo de Dengue.IA

El equipo de Dengue.IA avanza en una de las tareas más exigentes del proyecto: traducir el conocimiento generado por el modelo predictivo en recomendaciones útiles para la toma de decisiones en salud pública. En una reciente sesión técnica, investigadores y representantes de la Secretaría de Salud de Cali profundizaron en los fundamentos que deben orientar el componente prescriptivo del sistema, centrado en mejorar la capacidad de respuesta frente al dengue en el territorio.

El reto no es menor. A diferencia de modelos aplicados en contextos clínicos u hospitalarios, prescribir acciones a escala urbana implica considerar una diversidad de factores operativos, institucionales y sociales. Por eso, el equipo discutió marcos teóricos que pueden servir de guía, como el enfoque de legitimidad, capacidad operativa y valor público, así como herramientas ya conocidas en el proyecto, como el modelo de seis ejes del profesor Alzate.

Una de las claves discutidas fue la necesidad de abstraer las acciones. Más que limitarse a operaciones puntuales como fumigaciones o jornadas de inspección, se propuso organizar las intervenciones en categorías amplias, que permitan alimentar el sistema de forma más estructurada y facilitar la actualización del Plan de Contingencia para el Dengue.

También se acordó que la revisión sistemática de literatura que adelanta el equipo técnico será ajustada para incluir estudios centrados específicamente en modelos prescriptivos, más allá del enfoque predictivo dominante. Esta búsqueda servirá para confrontar aprendizajes globales con las herramientas de planeación locales, como el plan de contingencia y su estructura en cinco líneas estratégicas: gestión, vigilancia, promoción, atención y comunicación del riesgo.

Con este trabajo, el proyecto no solo continúa fortaleciendo su dimensión técnica, sino que avanza hacia la construcción de un sistema capaz de dialogar con la realidad institucional y operativa de la ciudad, alineando capacidades, datos y decisiones en un esfuerzo conjunto por prevenir el dengue desde una mirada integral.

La inteligencia artificial se territorializa: así se afina el sistema para prevenir el dengue en Cali

Cali está cada vez más cerca de contar con un sistema de inteligencia artificial capaz de anticipar y orientar acciones frente a los brotes de dengue en la ciudad. En una reciente sesión técnica, el equipo del proyecto Dengue.IA, junto con representantes de la Fundación Rockefeller y de entidades locales, consolidó un nuevo enfoque para aumentar la precisión y utilidad del modelo predictivo, y comenzó a delinear el componente prescriptivo de la herramienta.

Uno de los avances más importantes fue la evolución del modelo hacia una estructura basada en “digital twins”: representaciones digitales de zonas específicas de la ciudad, de aproximadamente un kilómetro cuadrado cada una. A diferencia de la primera versión —que utilizaba una sola red para todo Cali—, esta nueva arquitectura permitirá entrenar redes individualizadas con datos específicos de cada sector. La meta es clara: lograr predicciones más ajustadas a las realidades locales.

Además de este cambio de escala, se definió el uso de una arquitectura ConvLSTM, que combina redes convolucionales (para comprender relaciones espaciales) con redes LSTM (para captar dinámicas temporales). Esto se articula con un inventario en curso de más de 25 fuentes de datos —epidemiológicos, meteorológicos, demográficos y ambientales— que alimentarán el sistema.

El componente prescriptivo, aún en diseño inicial, también empieza a tomar forma. Frente a la limitada disponibilidad de datos sobre decisiones pasadas ante brotes, el equipo propuso comenzar con un motor de inferencia basado en reglas, posiblemente apoyado en lógica difusa. Este motor no automatizará decisiones, sino que entregará recomendaciones justificadas, que podrán ser consideradas por las autoridades locales de salud. Con el tiempo, y a medida que se recojan datos sobre intervenciones reales, se espera migrar hacia un modelo que integre aprendizaje supervisado y reforzado, permitiendo que el sistema se fortalezca con cada ciclo de retroalimentación.

En paralelo, el desarrollo de una plataforma web sigue avanzando. El dashboard final permitirá visualizar zonas de riesgo, predicciones semanales y recomendaciones específicas, integrando toda la potencia del modelo en una herramienta accesible para la Secretaría de Salud.

Este enfoque se basa en una lógica de sistema de aprendizaje continuo: las decisiones tomadas y sus efectos reales serán retroalimentadas al sistema, no solo para mejorar su desempeño, sino para enriquecer el conocimiento institucional sobre la dinámica del dengue en la ciudad.

Finalmente, se revisó el cronograma general del proyecto, destacando que cerca del 70% del esfuerzo actual se concentra en el procesamiento de datos, y que, hasta ahora, se avanza conforme a lo previsto. Las sesiones de validación con la Secretaría de Salud ya están en marcha, lo que garantiza que las soluciones técnicas estén alineadas con las capacidades y necesidades reales de la ciudad.

Con estos desarrollos, Dengue.IA sigue consolidándose como una propuesta innovadora, que combina ciencia de datos, salud pública y gobernanza territorial para enfrentar uno de los retos epidemiológicos más persistentes de Cali.