El documento “¿Qué podría movilizar a la ciudadanía en 2022?” del Observatorio de Políticas Públicas POLIS analiza los factores que podrían influir en la participación electoral en Colombia durante las elecciones de 2022, en un contexto marcado por la pandemia, el estallido social y un profundo descontento ciudadano. El proceso electoral se desarrolla en medio de una alta desconfianza hacia las instituciones y los actores políticos, así como una percepción generalizada de deterioro institucional.
Uno de los ejes centrales del análisis es la relación entre la ciudadanía, especialmente los jóvenes, y el sistema electoral. Aunque existe un fuerte rechazo hacia la política, asociada principalmente con la corrupción, los jóvenes tienden a concebirla como un canal de cambio y transformación social, a diferencia de los adultos mayores, quienes presentan una visión más negativa. A pesar del desinterés generalizado, una proporción significativa de la población, en particular los jóvenes, considera que el voto es importante como mecanismo para incidir en el rumbo del país.
El documento señala que los temas con mayor capacidad de movilización electoral son la educación, la lucha contra la corrupción, el empleo y la situación económica. El desempleo y la crisis económica derivada de la pandemia aparecen como las principales preocupaciones de cara a las elecciones. No obstante, aunque los jóvenes impulsaron estas agendas durante el paro nacional, enfrentan limitaciones para trasladarlas al ámbito electoral, debido a restricciones de edad para aspirar a cargos públicos y a la necesidad de apoyarse en partidos y figuras políticas desprestigiadas, lo que puede generar desmotivación.
Asimismo, el análisis destaca el crecimiento de narrativas populistas y antisistema como un factor clave de movilización. La alta percepción de corrupción, la pérdida de legitimidad de las instituciones y la sensación de una profunda brecha entre la ciudadanía y las élites políticas y económicas han alimentado sentimientos de indignación y frustración. Este escenario favorece el respaldo a liderazgos fuertes y discursos que prometen romper con el orden establecido.
Finalmente, el documento advierte que temas como la migración también pueden ser utilizados para movilizar electoralmente a la población, especialmente a través de discursos nativistas que asocian la inmigración con la pérdida de empleo y el deterioro económico. En conclusión, aunque la abstención y el desinterés siguen siendo altos, el descontento social, la desconfianza institucional y la percepción del voto como una herramienta de cambio podrían impulsar la participación ciudadana en las elecciones de 2022, especialmente entre los jóvenes.