La crisis de confianza en Cali: El informe de POLIS revela que la desconfianza es el problema central en la relación entre los ciudadanos y el gobierno. En Colombia, solo el 30% de las personas confía en el gobierno nacional, lo que sitúa al país entre los niveles más bajos de la OECD. En el caso específico de Cali, la confianza en instituciones como el Concejo Municipal, la Policía y los funcionarios públicos ha sido históricamente pobre, manteniéndose siempre por debajo de una calificación de 4.0 sobre 10.
El impacto del Paro Nacional de 2021: El Paro Nacional fue una manifestación crítica de este descontento. El documento señala que el 73% de los caleños consideró que los motivos de la protesta eran legítimos. Los datos muestran una correlación directa: las personas que más apoyaron el paro son quienes reportan los niveles más bajos de confianza en las instituciones públicas. Durante 2021, año de las movilizaciones, la confianza ciudadana tocó su punto más bajo.
El papel de la clase media: Un hallazgo clave es que el descontento no solo provino de los sectores más pobres, sino también de una clase media inconforme. Este grupo, que representa el 40% de la ciudad, tiene niveles educativos más altos y es más exigente con la calidad de los servicios que recibe. Sin embargo, viven en una situación de vulnerabilidad: más de la mitad trabaja en la informalidad y muchos sienten que, aunque necesitan apoyo del Estado (como subsidios), están excluidos de las redes de protección social.
Transparencia y recomendaciones para el futuro: La percepción de corrupción ha dañado profundamente la imagen de la administración local; de hecho, solo el 13.9% de los caleños considera que el gobierno es transparente. El informe sugiere que, si el próximo alcalde logra mejorar la transparencia, la confianza podría subir significativamente.
Para lograrlo, el documento recomienda implementar modelos de Gobierno Abierto. Esto incluye rendir cuentas de forma sencilla sobre el gasto del presupuesto y crear plataformas de presupuestación participativa, donde los ciudadanos puedan votar y decidir en qué se invierte el dinero de sus impuestos, siguiendo ejemplos exitosos de otros países donde esto aumentó la recaudación y mejoró la infraestructura local.