“Lo maravilloso es que el ejercicio moderno de la enseñanza no haya ahogado por completo la sagrada curiosidad por investigar, pues esta delicada plantita, además de estímulo, necesita, esencialmente, de la libertad, sin la cual perece de modo inevitable”
- Albert Einstein
“No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.”
- Thomas Stearns Eliot.
Antes de ponerme a escribir esta entrada reflexiva sobre la investigación que se ha realizado durante 2025, encontré dos frases que me llamaron la atención cuando estaba buscando un epígrafe sobre la labor de “investigar”. La primera fue escrita por Albert Einstein, una de las mentes más brillantes del siglo XX, y la segunda fue escrita por el nobel de literatura del siglo XX por sus contribuciones a la poesía universal. Ambas describen aspectos que he podido encontrar en este proceso que se ha tenido, y leyendolas, me parece que reflejan de diferentes maneras la esencia de la investigación. Esta idea es la que busco desarrollar en este texto, centrándome en la primera salida de campo, luego los diferentes temas que se han podido encontrar durante la investigación y por último mis experiencias y reflexiones que me ha dejado esta experiencia.
Como fue desarrollado en la entrada del blog sobre la primera salida de campo, fue realizada a principios de año, visitando la finca de un aliado del proyecto en Calima, a quien el director de la investigación ya conocía previamente y si bien hubo una preparación del equipo de trabajo, no se tenía claro lo que se podría encontrar en la salida. Durante la visita se pudo entrevistar a Don Jairo, el trabajador de la finca, tener un recorrido y hacerle preguntas al dueño Don Roberto y conocer sobre la historia de la familia, la manera en que llegaron a ese territorio y las razones detrás su plantación de café.
Lo más interesante fue no haber encontrado en un primer momento los temas principales de la investigación, que son las herramientas y prácticas “tradicionales”, lo que hizo que nos cuestionáramos como equipo de trabajo el enfoque del proyecto. Por otro lado, se encontraron temas que no se esperaban, la gentrificación que se está dando en el campo por personas jubiladas que buscan su propio terreno, la importancia de la comunidad y los intercambios de favores que se dan, el balance ecológico al que se debe llegar y la importancia del agua, las dificultades que tienen los pequeños productores para empezar a comercializar sus productos y que existen trabajos que solo se dejan a las mujeres en el campo.

(Fotografía de la entrada a la finca en Calima Darién tomada por mi)
Personalmente, terminando la salida me vi desconcertado por lo que estaba ocurriendo. Me di cuenta del sesgo que teníamos cuando se hizo la propuesta de investigación y las imágenes que teníamos sobre el campo en Colombia, sobre los campesinos y sus prácticas, y sobre dónde se encontraba el punto más importante en la práctica agrícola, que para nosotros en un principio eran las herramientas. Fue llegando al final del recorrido que nos estaba dando el dueño de la finca, Don Roberto, que recordé la investigación que había hecho para mi trabajo de grado en antropología, que en parte ayudó en la propuesta de este proyecto.
El enfoque de esa investigación era el estudio de objetos cotidianos y su “vida social”, sus biografías construidas por medio de entrevistas y con esto expandirlas a diferentes ambitos de la ciudad de Cali, analizarlos bajo diferentes teorías de antropología y ver si estas biografías cambiaban cuando estos objetos eran digitalizados. Esto fue lo que inspiró a poner en el centro del análisis las herramientas que los campesinos utilizan, asumiendo que existía una relación profunda que saldría por medio de entrevistas, historias de vidas y anécdotas, pero, como ya fue mencionado, las herramientas tenían un papel poco significativo que a duras penas se vio en las entrevistas.

(Foto de los cultivos de café de la finca “La Siria”, tomada por mi)
Cuando el recorrido terminó regresamos a la casa donde hicimos la entrevista y nos empezamos a organizar para regresar al punto de encuentro con el transporte a Cali. Don Roberto nos empezó a preparar una bolsa con frutas cultivadas de la finca y durante este momento empecé a hablar con su hijo Jorge. Le pregunté si ellos habían sido los que construyeron las estaciones de secado, para ver si esas estructuras podrían ser vistas como objetos y empezar a construir sus biografías, pero esta idea no duró mucho, ya que Jorge me empezó a contar como ellos mismos las diseñaron, consiguieron la guadua del bosque que tienen al fondo de la finca y las construyeron para aprovechar el espacio. Lo que más me llamó la atención fue que ellos mismos lo diseñaron e hicieron, al preguntar si habían hecho lo mismo con otras objetos de la finca, me empezó a hablar de que también han hecho herramientas para recoger el café, como el “coco” y el “gancho”.
En este momento empecé a darme cuenta sobre el “objeto” que debe estar en el centro de la investigación, los cultivos. En esta salida de campo empezamos a encontrar la relación tan cercana que existen entre las familias y el tipo de cultivo que eligen producir y cómo esta relación inter-especie influye en todos los aspectos de la producción, desde la distribución del terreno, su modificación para sostener las plantas de la mejor manera posible, como también las herramientas necesarias para trabajar con ellas de la manera más eficiente.
Esta realización se dio al finalizar la visita, se discutió con el equipo de trabajo en el recorrido de regreso y la idea se desarrolló. Por este evento que ocurrió al principio de la investigación fue que me sentí identificado con la frase de Einstein sobre la curiosidad, ya que eso fue lo que me permitió experimentar ese momento de encontrar algo que se encuentra “a simple vista”. La investigación se ha desarrollado durante casi 8 meses, durante este tiempo se han visitado más lugares, hecho más entrevistas y se ha ampliado esta idea, lo que nos ha permitido ver y reflexionar nuevamente sobre la primera salida de campo que tuvimos, es por esto que también me sentí identificado con la frase de Eliot, y siento que es algo que seguirá pasando incluso después de que la investigación termine.

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