Seguridad, convivencia y cohesión social
Sentirse seguro también es parte de vivir bien.
La seguridad de una ciudad no se define únicamente por sus cifras de criminalidad. También importa cómo las personas perciben y experimentan su entorno, si pueden apropiarse del espacio público, si confían en quienes las rodean y si existen vínculos sociales que les permiten sentirse parte de una comunidad.
En POLIS estudiamos cómo la violencia, la percepción de inseguridad, la confianza interpersonal y los vínculos sociales afectan el bienestar y la experiencia de habitar la ciudad. Analizamos tanto las condiciones objetivas de seguridad como sus dimensiones subjetivas: el miedo, la percepción del riesgo, la confianza y sus efectos sobre la satisfacción con la vida.
Nuestro trabajo busca aportar evidencia para pensar la seguridad y la convivencia desde una perspectiva más amplia: construir ciudades seguras también implica construir entornos donde las personas puedan encontrarse, confiar y vivir mejor.

