
Cerrando la brecha entre los datos y la prevención
En junio de 2026, el proyecto Dengue.IA Cali marca un nuevo hito en la salud pública de nuestra región. Desde la Universidad Icesi, nos preparamos para la entrega formal y funcional de un sistema integrado de predicción y prescripción que cambia el paradigma de la vigilancia epidemiológica. El gran problema de fondo que estamos resolviendo es el cierre de la brecha entre la teoría ideal y la realidad operativa: hemos logrado que la inteligencia artificial no dependa de un escenario perfecto, sino que se adapte de forma flexible a la información real que tenemos disponible hoy, garantizando que la prevención del dengue no se detenga.
Un modelo respaldado por el rigor científico
La creación de un modelo prescriptivo, aquel que recomienda acciones específicas para mitigar la enfermedad, posiciona a esta plataforma como un referente en el uso de tecnología avanzada para la política pública. Este logro se sustenta en un proceso sumamente riguroso: actualmente nos encontramos en la tercera iteración del ejercicio de juicio de expertos, asegurándonos de que cada parámetro del sistema cuente con el respaldo de especialistas. Esto nos permitirá evaluar con alta precisión escenarios climáticos complejos, como las temporadas de lluvias, para que las decisiones que tome el gobierno local estén respaldadas por la mejor evidencia científica disponible.
¿Qué significa esto para los barrios de Cali?
Para entender cómo impacta esto al ciudadano común, imaginemos el flujo de información de la ciudad como el tráfico en una gran autopista. Para que el sistema nos diga exactamente a qué barrio de Cali debemos enviar un equipo de fumigación, entregar mosquiteros o realizar control de sumideros, necesita que los “vehículos” (los datos) circulen fluidamente desde su origen hasta nuestro modelo. Actualmente, algunas de estas vías de información presentan retrasos por parte de las dependencias encargadas. Sin embargo, en lugar de paralizar la autopista, nuestro equipo ha adaptado el sistema para que sea flexible: la plataforma operará con los vehículos que ya están transitando, activando o desactivando rutas según su disponibilidad. Así, garantizamos que las alertas lleguen a tiempo y las cuadrillas de salud puedan proteger a las comunidades más vulnerables sin demoras operativas.

Articulación para la adopción tecnológica
Este nivel de resiliencia tecnológica no se construye en solitario. Es el resultado de un músculo institucional sólido, liderado desde nuestra gerencia técnica, en constante articulación con la Secretaría de Salud y con el papel fundamental de la organización aliada Cubo Social en los procesos de adopción y apropiación institucional. Actualmente, nos encontramos finalizando los canales de automatización de datos (pipelines) para estabilizar la información existente. Este andamiaje será respaldado por un proceso administrativo para desplegar la plataforma en una infraestructura tecnológica en la nube, garantizando su sostenibilidad, lo cual quedará oficializado mediante un documento de cierre firmado por los directivos de ambas instituciones, donde se documentará con total transparencia el alcance real y las limitaciones actuales de los datos.
Las Voces del Proyecto: Flexibilidad, transparencia y solidez
Para comprender la dimensión de este esfuerzo, cedemos la palabra a los líderes del proceso. Frente al reto técnico de la información, nuestro investigador principal, Gabriel Tamura, es claro al explicar el método: “el objetivo no es eliminar componentes del modelo sino adaptarlo para que funcione bajo un esquema flexible”.
Sobre el propósito de la transparencia institucional en esta transición, nuestro gerente del proyecto, Robin Alberto Castro, planteó que la entrega formal documentará objetivamente “el estado funcional del modelo” y, de manera explícita, “las variables que no pudieron integrarse por ausencia de información”.
Finalmente, para garantizar el rigor de esta etapa, se ha priorizado consolidar la información técnica con los especialistas para “tomar decisiones más sólidas respecto a los parámetros del modelo”, consolidando una herramienta confiable y evaluable.
Autonomía y proyección hacia el futuro
El camino hacia adelante está trazado con claridad. En el corto plazo, nuestros esfuerzos se centrarán en la capacitación práctica de los funcionarios de la Secretaría de Salud. Sabemos que la curva de aprendizaje es natural, tal como lo demostró recientemente el funcionario Julián, quien superó los retos iniciales y hoy domina la carga de casos de dengue. Confiamos en que este proceso se replicará con éxito en todo el equipo operativo. Al mantener nuestro acompañamiento en la fase de evaluación posterior a la entrega formal, desde la Universidad Icesi reafirmamos nuestro rol no solo como desarrolladores de innovación, sino como garantes de una tecnología con vocación social, entregándole a Santiago de Cali una herramienta viva, escalable y lista para proteger el bienestar de sus ciudadanos.
