Convocatoria, Revista CS 36, enero-abril 2022

2020-09-27

Fecha límite para la recepción de artículos: 31 de marzo de 2021

Tema: Genealogías latinoamericanas de las Humanidades Ambientales: derivas, cruces y caminos

Editores invitados: Jesús Alejandro García (UC Berkeley), Alejandro Ponce de León (UC Davis), Sofía Rosa (Pontificia Universidad Católica de Chile)

Las personas que estén interesadas en publicar en Revista CS deben registrarse como autor/a/es en la plataforma y completar los cinco (5) pasos para hacer el envío de su artículo.

Toda la información sobre el proceso editorial y las normas para autores se encuentra disponible en:
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Presentación

Las humanidades ambientales son una plataforma de discusión en construcción que busca complejizar los abordajes dicotómicos de las relaciones entre humanos y naturaleza, característicos de las disposiciones onto-epistémicas modernas y eurocentradas. Se trata de un horizonte de diálogo a la vez novedoso y no tan nuevo. Por una parte, agrupa preguntas surgidas en la academia anglosajona desde la ecocrítica, la historia ambiental, la ecología política y el ecofeminismo, intentando plantear una serie de puentes transdisciplinares. Por otra parte, esta rearticulación responde a un momento histórico específico en el que se constata la imposibilidad de continuar habitando las relaciones socio-naturales que sostienen el actual modelo de acumulación y desarrollo. El Antropoceno, la época en que la huella humana ha alcanzado una magnitud geológica, no solo ha llevado a que las comunidades académicas deban reconsiderar las ambivalentes relaciones entre lo “ambiental” y lo “humano”, sino a que abran diálogos amplios acerca de prácticas que puedan posibilitar el balance de los ecosistemas y la permanencia de quienes en ellos habitan. Un particular sentido de urgencia y responsabilidad frente al presente y a las condiciones de vida del planeta, así como la posibilidad de articular un campo fértil para los diálogos interdisciplinares que permitan comprender y transformar ese presente, son algunas de las fuerzas que animan el proyecto de las humanidades ambientales. 

Si bien es cierto que la emergencia de este campo podría rastrearse en instituciones educativas y de investigación en el norte global, donde las humanidades ambientales llevan algunos años en proceso de consolidación, es necesario reconocer que las fuerzas que movilizan este campo también cuentan con genealogías ubicadas en diversas latitudes. Estas, a su vez, se han configurado en estrecho diálogo con sus condiciones de producción de conocimiento, sus problemas ambientales, sus disputas políticas y sus especificidades regionales. Latinoamérica, por un lado, contribuye a este diálogo a partir de una larga historia de reflexión y problematización de las formas de producción del territorio y la diferencia. Esta puede ser rastreada en las reuniones de los pueblos indígenas en Barbados durante la década de los setenta, en las tradiciones epistemológico-políticas que impulsan los giros epistemológicos (Porto Gonçalves) y ontológicos (Escobar, De la Cadena), o en el cuestionamiento decolonial a las jerarquías de saberes y seres (Mignolo). Por otro lado, y con mayor ímpetu desde la segunda mitad del siglo XX, en Latinoamérica se ha adelantado un importante cuestionamiento del modelo de desarrollo capitalista. Este cuestionamiento puede ubicarse en los trabajos de Mariátegui, la teoría de la dependencia de Cardoso y Faletto, el análisis de las relaciones de subordinación económica entre centro y periferia de Raúl Prebisch, y en los estudios sobre las relaciones ecológico-políticas que configuran el extractivismo y neoextractivismo (Gudynas, Svampa, Acosta).

Más recientemente, los estudios literarios ecocríticos han dado lugar a una amplia discusión en torno a la representación de la naturaleza y el medioambiente en la producción cultural latinoamericana. Desde la revisión crítica en clave ecológica de textos considerados fundacionales de ciertos imaginarios sociales latinoamericanos, como los primeros trabajos de Jorge Marcone sobre Ciro Alegría o los de Mauricio Ostria sobre Vicente Huidobro, a la propuesta de Gisela Heffes de los tropos medioambientales como aparatos conceptuales capaces de dar cuenta de una vasta producción literaria, visual y documental actual, la ecocrítica ha puesto en evidencia de qué modo escritores, artistas y activistas han dado forma a imaginarios ambientales situados y en disputa. Sin duda, son un sinnúmero de caminos de reflexión-acción concernidos de manera directa con el análisis del presente, la experimentación de otras relaciones socio-ambientales y la invención de otros mundos, los que dan cuenta de las especificidades de la emergencia del campo de las humanidades ambientales en América Latina.

Como formación interdisciplinaria emergente, entonces, este espacio de encuentros no suscribe las ansiedades y constreñimientos propios de las formaciones reticulares de la academia moderna. Más bien, busca estimular diversas ecologías de ser-hacer-pensar que permitan abrir nuevos horizontes de sentido a las preguntas más urgentes de nuestro tiempo. Por ese mismo motivo, las humanidades ambientales no se limitan a las agendas investigativas surgidas de la adherencia incondicional a una metodología específica, sino que buscan proponer metodologías que den cuenta de la complejidad de los problemas socio-ambientales. En este campo convergen provocaciones, diálogos y alianzas orientadas a comprender el momento actual y sus posibles devenires. Con esto no queremos sugerir que las humanidades ambientales siguen una agenda investigativa presentista o coyunturalista. El “presente” es más bien ese momento inestable en el que colisionan los legados del pasado, las posibilidades del mundo y la inmediatez de la acción, y que se “abre” a partir de texturas etnográficas, históricas o literarias –entre muchas otras–. Al habitarlo como espacio de inestabilidad, los trabajos en las humanidades ambientales intentan direccionar la mirada colectiva hacia regiones de pensamientos inconclusos, donde es necesario construir nuevos imaginarios, sugerir nuevas preguntas, o hacer nuevas apuestas epistémicas que posibiliten escapar del binarismo moderno y formular otros mundos posibles.

El número 36 de Revista CS busca rastrear posibles genealogías latinoamericanas de las humanidades ambientales. Buscamos mapear las historias y disputas político-epistemológicas que desestabilizan los binarismos euromodernos desde Latinoamérica, la manera como dichas disputas interpelan el campo emergente de las humanidades ambientales en otras latitudes, y las topologías y posibilidades emergentes en dichos cruces y diálogos. Esta es una invitación a proponer artículos que se interroguen por las fuerzas en movimiento, los vectores y los ángulos de participación, los desplazamientos y las potencias de las humanidades ambientales en Latinoamérica.

Se busca que los artículos contribuyan con algunos de los siguientes ejes de discusión:

  • Historias ambientales centradas en la participación de los no-humanos en los conflictos y devenires comunes.
  • Estudios ambientales sobre lo “humano” como sujeto localizado, enraizado.
  • Experimentaciones conceptuales que permitan repensar la racionalidad, la relacionalidad, y el poder en el extractivismo.
  • Apuestas por nuevos vocabularios e imaginarios sobre la justicia ambiental y los entramados de la vida.
  • Ejercicios narrativos de descolonización de la mirada de la hegemonía cultural.
  • Problematizaciones ontológicas y fenomenológicas de la temporalidad de la crisis ambiental e intervenciones alter-temporales.
  • Reflexiones situadas en la producción de naturalezas históricas y disputas por el territorio y contra el extractivismo.
  • Capitalismo verde, economía verde, estudios agrarios críticos y enfoques desde la economía política.
  • Estudios del paisaje y estéticas de los paisajes extractivos.
  • Controversias entre ciencia, tecnología, sociedad y medioambiente.