ANALISIS DE LA DECISIÓN DE COMPRA DEL CONSUMIDOR

Conocer los factores y circunstancias que determinan la decisión de compra de un consumidor es el elixir del éxito comercial para las marcas y los vendedores. Sin embargo, en la decisión influyen muchos factores y circunstancias que dificultan una orientación clara de la decisión de compra del consumidor.

Google ha elaborado un estudio titulado “Decoding Decisions: Making Sense of the Messy Middle”, en el que se analiza el comportamiento de los consumidores en línea y los pasos que dan para realizar una compra. El informe señala de entrada que el proceso no es lineal y que los factores varían de una persona a otra. Describe el camino desde la decisión de compra hasta la ejecución final como un “espacio caótico”.

Sin embargo, gracias a la ayuda de expertos en comportamiento, arquitectos del comportamiento, análisis de tendencias de búsqueda e incluso experiencias reales de los usuarios, la búsqueda en Google contiene información útil para los profesionales del marketing y los estrategas de ventas.

Dos escuelas de pensamiento

Los investigadores señalan que es difícil establecer vínculos claros y directos entre los factores o mecanismos que desencadenan la compra y el rendimiento final.

La gente busca primero información sobre los productos y las marcas de una categoría y luego evalúa todas las opciones. Según el informe, hay dos mentalidades o formas de pensar distintas en este “espacio abarrotado”.

Exploración: actividad expansiva
Evaluación: actividad reductora
Ambas mentalidades buscan respuestas en diversas fuentes en línea, como motores de búsqueda, medios sociales, agregadores y sitios web. Según el estudio, las personas repiten estas actividades de investigación o evaluación tantas veces como sea necesario para tomar una decisión de compra.

Sesgos cognitivos que influyen en las compras

Según Google, los sesgos cognitivos en la investigación y la evaluación conforman el comportamiento del comprador e influyen en la decisión de compra de un producto.

El estudio señala que hay cientos de sesgos, e identifica los seis más comunes, que tienen que ver con la familiaridad del producto, la disponibilidad y accesibilidad, las reseñas y las promociones de terceros.

Con esta idea, Google realizó un experimento de compra a gran escala con consumidores reales, simulando 310.000 escenarios de compra en servicios financieros, bienes de consumo, comercio minorista, viajes y servicios públicos.

Como parte del experimento, se pidió a los compradores que eligieran su primera y segunda marca favorita en una categoría determinada. A continuación se realizaron una serie de pruebas para ver si la gente cambiaba su preferencia por otra marca. Para probar una situación extrema, los experimentos también incluyeron una marca ficticia en cada categoría sin aviso.

Los resultados mostraron que incluso el producto menos eficaz, como una marca de cereales ficticia, ganaba más del 28% de los compradores cuando iba acompañado de incentivos como críticas muy positivas y una oferta adicional del 20%. El caso más llamativo a este respecto es el de una compañía ficticia de seguros de automóviles, que obtiene el 87% de las preferencias de los consumidores cuando se sobrecarga de prestaciones en los seis parámetros.

La experiencia ha demostrado que estos principios de comportamiento, cuando se aplican de forma inteligente y eficaz, son capaces de influir decisivamente en las preferencias del consumidor en el espacio de incertidumbre que existe en casi cualquier proceso de compra.

Fuente de información: QuéMeQuedo.com

QUE ESTUDIAR PARA SER CERRAJERO

¿Qué hace un Cerrajero? ¿Qué es la cerrajería?

 

Se denomina cerrajería al oficio que se ocupa profesionalmente de la reparación y el mantenimiento de cerraduras. Normalmente en puertas, ya sean normales o de vehículos.

La cerrajería es un proceso que trabaja principalmente con sistemas de cierre que requieren una llave. De este modo, se garantiza la protección de las infraestructuras, los bienes y las personas. La cerrajería puede considerarse una de las formas más antiguas de mantenimiento de la seguridad. Se remonta a mediados del siglo XVI.

En España, el trabajo de los cerrajeros era especialmente reconocido en la corte real, donde la cerrajería se consideraba un título de confianza para la monarquía. Esto suponía un alto grado de responsabilidad.

CÓMO TRABAJAR COMO CERRAJERO

La cerrajería como tal no requiere un título o una especialización para ser ejercida. Suele transmitirse por vía familiar, aunque hoy en día es posible formarse como cerrajero y adquirir los conocimientos necesarios para convertirse en un profesional del sector.

Las tareas de un cerrajero van desde la apertura de puertas hasta la reparación de mecanismos de cierre. Entre ellas se encuentran las cerraduras o candados, el manejo de herramientas en este campo, la fabricación de llaves capaces de abrir varias cerraduras similares, la realización de copias, entre otras funciones.

Lo cierto es que la profesión de cerrajero como tal no tiene un acceso reglado a través de una formación específica, por lo que no es necesario haber realizado ningún tipo de estudio específico y reglado para poder desempeñar el trabajo con normalidad, algo similar ocurre con los mecánicos o los jardineros, Aunque siempre es recomendable adquirir conocimientos teóricos previos y pasar por fases prácticas antes de ejercer la actividad profesional, no es menos cierto que la gran mayoría de los cerrajeros que trabajan actualmente en nuestro país no han disfrutado de ninguna formación previa.

CONTINUO APRENDIZAJE

Es cierto, sin embargo, que un gran número de profesionales de este sector, tras iniciar su carrera profesional como cerrajeros, inician una formación al cabo de unos años para ampliar sus conocimientos, aunque suele ser muy específica para las dudas y problemas que se han encontrado durante sus años de experiencia.

Al igual que otras profesiones, como los profesores o los informáticos, los cerrajeros tienen que realizar lo que se denomina formación continua, que les permite estar al tanto de todo lo que ocurre en el mercado de las cerraduras y lo que necesitan saber para desarrollar su trabajo diario. Hay que recordar que, al igual que los profesionales de la seguridad informática (donde se puede hacer una analogía con la prevención y/o acceso a los sistemas de seguridad), donde los programadores tienen que estudiar todas las innovaciones que salen al mercado para poder cubrir las necesidades de sus clientes, los cerrajeros tienen que estar al día de las nuevas cerraduras, de los nuevos sistemas de seguridad y, en general, de cualquier innovación que pueda suponer que en el futuro puedan entrar en lugares y abrir cerraduras que sin esta formación no hubieran podido abrir.

CURSOS DE CERRAJERÍA DISPONIBLES

Para realizar un curso de cerrajería es importante que el alumno tenga unos conocimientos básicos del oficio, ya que esto demostrará en parte su capacidad en el mundo de la cerrajería. De esta manera, podrá convertirse en un “aprendiz” de la mano de un maestro cerrajero o de una empresa dedicada a este servicio.
Los objetivos que debe alcanzar cada aspirante son los siguientes

Describir el funcionamiento básico de las cerraduras.
Identificar los diferentes tipos de cerraduras.
Conocer las diferentes herramientas y accesorios utilizados en cerrajería.
Realizar la instalación adecuada según el tipo de cerradura.
Explicar las diferentes técnicas de apertura de cerraduras.
Identificar las averías y realizar las reparaciones oportunas.
Analizar el tipo de avería para identificar las causas.
Comprender los distintos riesgos laborales y cómo evitarlos.

Fuente de información: cerrajeros en zaragoza

LAS INTERJECCIONES EN EL LENGUAJE

Interjecciones

Por antonomasia, las interjecciones son un buen indicador del lenguaje espontáneo y, por tanto, de la pragmática (subcampo de la lingüística que estudia los principios de la comunicación humana y cómo el contexto influye en la interpretación del significado).

Podemos observar 3 tipos: 1 – onomatopéyicos (adaptaciones fonémicas de ruidos o acciones), 2 – apelativos (destinados a atraer la atención del interlocutor o a imponer una determinada actitud), 3 – emotivos, aquellos que manifiestan el estado de ánimo del hablante ante lo que expone, ante lo que experimenta internamente o ante la propia situación.

Cada interjección puede aludir a una gran variedad de realidades, que sólo pueden deducirse del contexto. Las referencias de las interjecciones son múltiples y variables de una situación a otra, por lo que los límites de su aplicabilidad son siempre difusos. Por ello, resulta aún más complicado, si cabe, encontrar el propósito comunicativo de una interjección en una situación de diálogo muy concreta de una lengua determinada para trasladarla a otra. Por lo tanto, la traducción de interjecciones es un terreno fértil para la cartografía pragmática si no se tienen en cuenta estas consideraciones.

1.1. Interjecciones onomatopéyicas

En los audiovisuales, no encontramos muchas interjecciones onomatopéyicas, quizás porque son más propias de otras tipologías textuales y audiovisuales (dibujos animados destinados a un público infantil).

Un ejemplo podría ser:

¡Pss-pss-pss-pss-ss! Por aquí. – ¡Pst, pst, pst! ¡Ya estoy aquí!

 

1.2. Interjecciones apelativas

Esta modalidad no presenta muchas dificultades de traducción, ya que estas partículas tienen usos pragmáticos bastante similares en inglés y español.

He aquí algunos ejemplos:

¡Oye, Juan! ¡Vete de aquí!

¡Eh, chico!. Puedes… ? – Hola, chico. ¿Puedes… ?

Aquí puedes ver más ejemplos de oraciones con la palabra eh

1.3 Intervenciones emocionales

Recuerda que son los que muestran el estado de ánimo del hablante en relación con lo que está diciendo, lo que está experimentando internamente o en relación con la situación en la que se encuentra. Algunos de los siguientes casos corresponden a estas características, según el tipo de emoción expresada:

1 – Sorpresa, asombro, admiración, decepción, compasión, miedo (entre otras emociones y estados de ánimo que pueden deducirse en función de la situación comunicativa y del contexto).

Wow – Wow

Fíu – Fiu

Oh, sí

(Pregunta a un personaje si está bien y él responde)

¡Diablos, sí, hombre! ¡Es un subidón! – ¡Ves, hombre! ¡Una estampida!

2 – Acuerdo, asentimiento o aprobación

De acuerdo. De acuerdo. – De acuerdo. Muy bien.

Ajá. Sí. ¿Ves? ¿Sabes qué? – Ajá. Sí. Mira, ¿sabes qué? No tengo ni idea.

3 – Desaprobación, rechazo, desdén o disgusto.

Oh, vamos… ¡! ¡Tienes que estar bromeando! – ¡Vamos, Julio! ¡Tienes que estar bromeando!

4 – Conmoción, asombro o dolor

¡Auch! – ¡Ay!

¡Ah! Quita tus manos de encima… – ¡Ah! Quita eso de ahí.

5 – Duda, reserva, vacilación, desconfianza

Mmmmmmm

6 –  Sarcasmo, incredulidad, ironía

¿Ah, sí? ¿Y para cuándo?

La ubicuidad del “oh” y sus dificultades.

Una interjección que encuentro curiosa es “oh”. Tradicionalmente, es la que más problemas causa en la traducción, quizá porque su uso en todo tipo de situaciones diferentes la convierte en una partícula difícil de sistematizar a la hora de hacer correspondencias en español. Destacamos el caso de “oh, sí”, que es uno de los anglicismos pragmáticos más extendidos y más criticados, porque en el doblaje solemos escuchar muchos “¡oh, sí!”. En lugar del habitual “ah, sí”.

A diferencia del inglés, en nuestro idioma casi nunca lo utilizamos en la conversación cotidiana, por lo que las veces que aparece en el diálogo en inglés tenemos que recurrir a diferentes estrategias.