Primera parte: Llegar donde llegué… Aun sin estar  

Imagen consultada el 6 de junio de 2026 en https://amazonia.vistprojects.com/vaupes/

A manera de relámpago, quiero decir, escribir, nombrar algunas reflexiones alrededor de lo que ha significado trabajar a otros tiempos; a tiempos en plural, porque de eso se trata la trama de la vida. 

Otros tiempos; los amazónicos signan y dictan el ritmo. Investigar en Vaupés significa entender otros llamados, otras disposiciones, a las cuales Occidente o, mejor, aquello que aprendimos como “investigar”, no está acostumbrado. En los últimos meses ha sido un reto, en todos los sentidos, realizar metodologías a distancia o, como le hemos llamado desde el equipo de investigación en Cali, metodologías multisituadas. Esto significa que, en lo que va del proyecto, todo ha sido mediado por unas pantallas, por una red invisible (internet) que conecta, comunica, pero que a su vez corta, genera silencios y resistencias. 

Pensar una investigación de este tipo genera muchas preguntas, no solo por las inmensas posibilidades de estar y encontrarnos desde distintas latitudes, sino también por las limitantes en el trabajo de campo. Esto significa hacer etnografía privilegiando algunos sentidos —la escucha y una vista parcial—, dejando de lado el tacto, el gusto y el olfato, que también son esenciales para comprender, en alguna medida, los mundos con los cuales interactuamos. 

Ahora quisiera detenerme en los sentidos de la escucha y la vista parcial, pues son estos dos los que me han posibilitado el encuentro que, si bien no es total y nunca lo será, sí me ha permitido comprender y aprender otros ritmos a los cuales la antropología y la educación también deberían atender. 

En una de tantas reuniones virtuales, Hermes, un joven cabiyarí, estudiante y maestro, nos compartió que para “aprender” no basta solo con la repetición, sino con forjar otras disposiciones corporales, atender al llamado de otras sabias, acuáticas, vegetales, que muestran y posibilitan tantos caminos que unx debe saber escuchar, saber hacer silencio y saber contemplar, para que el silencio permita la escucha y esta genere, reverbere con fuerza y se convierta en don. 

Escuchar esto me causó una gran fascinación, pues durante toda mi formación siempre escuché que uno aprende repitiendo, leyendo y preguntando. Y, si bien esto es cierto, nunca me había detenido a pensar que, para lograr eso que nombramos aprendizaje, necesitamos de la escucha, el silencio y la contemplación, no solo como disposiciones, sino como posiciones frente a la infinidad de mundos. 

Me quedo entonces con las siguientes preguntas: 

¿Qué significa aprender desde el silencio? 

¿Qué significa aprender desde la contemplación? 

¿Qué puede generar el escuchar otras sabias, otros llamados y grafías no necesariamente humanas? 

¿Es posible una educación que ponga en el centro la escucha? 

El silencio pareciera ser entonces una de las tantas respuestas y caminos metodológicos. Como dice John Gray (2014), la civilización es una “máquina de distracción” para evitar el silencio; silencio necesario para atender el llamado del territorio, que es hogar y maestro. Silencio, no como una forma de obediencia plena, sino como una relación radical frente a los mundos. Silencio que dispone al cuerpo para aprender y escuchar las historias de los abuelos y las abuelas. 

¿Cómo atender al silencio como camino para aprender y percibir a otros? 

¿Qué significa pensar una metodología que no procura solo por el ver y el escribir? Una metodología del silencio que impregna y resquebraja nuestras certezas investigativas… 

Quizás de eso se trata también de investigar en el Vaupés. Aprender que nuestra mirada siempre es parcial. Mientras escribo estas líneas desde Cali, donde los 7 ríos que cruzan nuestra ciudad, la vida sigue su curso al igual que los caños y los ríos Querary, Apaporis, Papuri. Las aguas continúan subiendo y bajando, los abuelos siguen conversando, las chagras siguen creciendo y los estudiantes de las escuelas  corren, pintan y juegan. Pues, la vida no se detiene para que podamos comprenderla. 

Pienso, entonces, en algo que nos han compartido los investigadores comunitarios. Dicen que cuando el agua del río Vaupés comienza a subir, los pies de la Virgen María van desapareciendo poco a poco. Esa marca anuncia lo que viene, es augurio, advierte sobre los movimientos del río.  Ya que esto no es simplemente un indicador; es una forma de atención, una manera de leer el territorio. 

Tal vez las metodologías que hemos aprendido en la academia suelen hacernos creer que observar consiste únicamente en mirar, registrar y escribir. Pero en el Vaupés, aunque sea mediado por pantalla y cables,  pareciera que observar también implica escuchar, esperar, contemplar y reconocer que el mundo habla en tantos lenguajes que no siempre sabemos interpretar. Por eso, más que buscar una metodología capaz de capturarlo todo, quizás el desafío sea aprender a convivir con nuestra propia parcialidad. Reconocer que siempre vemos apenas un fragmento y que existen otras formas de percibir aquello que llamamos realidad. 

Mientras nosotrxs escribimos informes, tomamos notas o sistematizamos conversaciones, la vida continúa ocurriendo. Tal vez la tarea no sea entonces apresarla en nuestros textos, sino aprender a acompañar, aunque sea por un instante, algunos de sus ritmos, entre el Pacífico, los Andes y el Amazonas.  

Elaborado por: Juan David Dominguez Shek

Pata de logos Vaupés 2.0

¡Primer prototipo de la cartilla de Yacayacá!

Primer prototipo de la portada de la cartilla sobre medicina tradicional de la comunidad Yacayacá

La creación de la cartilla de Yacayacá se estructuró en tres secciones principales: el mito de origen del tabaco, un compendio de plantas medicinales y un rezo para los nacidos. Cada una de estas partes requirió un abordaje distinto, tanto desde el diseño gráfico como desde el trabajo colaborativo con los lingüistas comunitarios. Uno de los mayores retos de esta cartilla fue precisamente la diversidad de sus contenidos, que exigió adaptar estrategias para abordar cada sección. Mientras que la cartilla de Wacará incluye textos en dos lenguas, la de Yacayacá abarca tres: wãchɨ̃na, cubeo y español. Este elemento multilingüe implicó un esfuerzo adicional para garantizar la coherencia y claridad del material presentado.

El mito del origen del tabaco y el rezo para los nacidos fueron ilustrados por la diseñadora del proyecto, quien empleó técnicas de ilustración digital para dar vida a las escenas descritas en los relatos transmitidos oralmente. Mientras que, la sección dedicada a las plantas medicinales requirió del tratamiento digital de las fotografías y el desarrollo de una línea gráfica para recrear la estética de un herbario.

Otro elemento distintivo de esta cartilla es el glosario incluido al final, así como una nota ortográfica al inicio, que explica las particularidades lingüísticas de las lenguas presentes en el documento. Todo lo anterior enriquece el contenido de la cartilla y la convierten en un recurso educativo valioso para futuras generaciones.

El proceso de creación de esta cartilla ejemplifica cómo diferentes disciplinas pueden converger para generar un producto robusto y significativo. La antropología, la lingüística y el diseño trabajaron de la mano para dar forma a un material que no solo preserva y difunde conocimientos ancestrales, sino que también fortalece los lazos culturales entre los pueblos del Vaupés.

¿Qué es lo más curioso de esta cartilla para ti? ¡Queremos leerte, no dudes en dejarnos tus comentarios!

SOCIALIZANDO LA INTENCIÓN GRÁFICA EN TERRITORIO

La reciente socialización del trabajo gráfico en Mitú, realizada por la diseñadora del proyecto en noviembre de 2024, fue una oportunidad clave para validar los avances de las cartillas con las comunidades, quienes serán sus principales beneficiarias.

Desde la primera salida de campo en octubre de 2024, se recopiló un amplio volumen de material gráfico e ilustrativo. Sin embargo, quedaban por delante retos específicos para lograr que cada cartilla tuviera una propuesta gráfica coherente y que respondiera a las particularidades de los contenidos recolectados.

Para la cartilla de Wacará, se decidió desde el principio que las ilustraciones serían realizadas por los niños y niñas de la comunidad. Estas ilustraciones fueron digitalizadas y tratadas para integrarse en las páginas bilingües de la cartilla, que contendrán textos en lengua nativa y español. En el caso de la cartilla de Yacayacá, el enfoque gráfico fue distinto. La temática, centrada en el mito del tabaco y las plantas medicinales, llevó a optar por ilustraciones realizadas por la misma diseñadora y la creación de un herbario visual. Este mostrará las plantas mencionadas en el relato, representadas mediante fotografías tratadas digitalmente para dar uniformidad a las imágenes y asegurar que cada planta se identificará correctamente.

Sesión con los lingüistas comunitarios de Yacayacá

Durante la última visita a Mitú, se llevaron a cabo sesiones tanto de validación como de socialización de la intención gráfica con los lingüistas comunitarios. Estas sesiones permitieron presentar los avances y recibir retroalimentación. En el caso de Wacará, se mostró el proceso de digitalización de los dibujos y la composición de las escenas. Uno de los momentos más significativos fue cuando un lingüista comunitario colaboró directamente con Mariana para crear una tipografía manuscrita, la cual será utilizada en la portada de la cartilla.

Por su parte, en la sesión de validación con los liguistas de Yacayacá se realizaron ajustes importantes, como la ilustración del pez Caribe. Inicialmente, este fue diseñado como un pez común, lo cual era incorrecto. Los miembros de la comunidad explicaron que el pez Caribe tiene un significado mitológico y no representa un animal real. Gracias a su descripción más precisa, la ilustración se fue corregida. Asimismo, se revisaron las imágenes del herbario de plantas medicinales y se explicó el tratamiento digital de las fotografías tomadas por la comunidad para adaptarlas al formato de la cartilla.

Sesión con los lingüistas comunitarios de Wacará

La socialización de la intención gráfica en territorio demostró ser una etapa necesaria para garantizar que las cartillas no solo reflejen los saberes y relatos de las comunidades, sino también sus expectativas visuales y culturales. A su vez, evidenció cómo el diseño gráfico puede ser una herramienta poderosa para fortalecer los procesos comunitarios y educativos.

Al realizar el proceso creativo desde un enfoque colaborativo y participativo, es posible lograr que las cartillas sean más que simples materiales educativos, sino que se convierten en herramientas de preservación lingüística y cultural, un puente entre generaciones para que los conocimientos tradicionales perduren y se transmitan de manera efectiva.

¡Recuerda que cualquier pregunta, duda o sugerencia nos la puedes compartir por medio de los comentarios!

Foto grupal con los lingüistas comunitarios de Yacayacá

Fortalecimiento de capacidades locales para la investigación en lenguas nativas en el Vaupés

En un esfuerzo por preservar la riqueza lingüística y cultural de la región del Vaupés, se ha puesto en marcha el proyecto “Fortalecimiento de capacidades locales de investigación y desarrollo de las lenguas nativas existentes y en peligro de extinción del Vaupés”. Este proyecto, iniciado con socializaciones en septiembre y noviembre de 2023, busca involucrar directamente a las comunidades indígenas en la salvaguarda de sus lenguas ancestrales.

La primera socialización tuvo lugar en Yacayacá, un enclave vital para la etnia wãchɨñã y otras comunidades indígenas, incluyendo los pueblos cubeo, barasana, desano, piratapuyo, siriano, tucano, tuyuca, y yurutí. Este encuentro permitió exponer los objetivos del proyecto y definir el papel fundamental que jugarían las comunidades en la preservación de su patrimonio lingüístico.

La etnia wãchɨñã, resguardada bajo el Auto 004 de 2009 debido a su riesgo de desaparición exacerbado por conflictos, ha mostrado un interés particular en promover la preservación de su tradición oral, cultura y estructura social a través de un Plan de Salvaguarda. Como parte del proyecto, dos miembros de esta etnia comenzarán a trabajar como lingüistas y traductores comunitarios, marcando un paso significativo hacia la protección de su identidad cultural.

Posteriormente, en noviembre, la socialización se trasladó a Wacará, hogar de la etnia cacua. Este pueblo seminómada está enfocado en fortalecer sus capacidades para promover y revitalizar su lengua mediante herramientas de transferencia de conocimiento. Al igual que en Yacayacá, dos personas trabajarán a lo largo del proyecto como traductores y lingüistas comunitarios, reforzando el compromiso con la conservación de su herencia cultural.

Yacayacá y Wacará, ubicados en el corazón del Vaupés, son accesibles tras viajes en lancha y caminatas que se convierten en una aventura por sí mismas, revelando la belleza y la complejidad del entorno natural y cultural de la región. La participación activa de las comunidades indígenas es crucial para el éxito de este proyecto, que no solo busca proteger las lenguas en peligro, sino también fortalecer el tejido social del Vaupés al desarrollar este proyecto de la mano con las comunidades participantes.

 

Taller de memoria e identidad gráfica en Yacayacá

En el marco del proyecto “Fortalecimiento de Capacidades Locales para la Investigación y Desarrollo de las Lenguas Nativas en Peligro de Extinción del Vaupés”, impulsado por la Gobernación del Vaupés, el SENA regional Vaupés y la Universidad Icesi de Cali, nos embarcamos en la tarea de llevar a cabo el primer taller de memoria y construcción de la identidad gráfica en Yacayacá, hogar de la etnia wãchɨñã y otras comunidades indígenas.

En colaboración estrecha con la comunidad, hemos dado inicio a este proyecto, respaldado por un equipo multidisciplinario comprometido con la preservación de las lenguas. El taller tuvo lugar el 26 de noviembre en Yacayacá y contó con la participación de su capitán, hombres y mujeres, además de niños, niñas y adolescentes.

Proyecto interinstitucional busca preservar el conocimiento en lenguas nativas

La Universidad Icesi, a través de su Centro Interdisciplinario para la Transformación Digital e Inteligencia Artificial (CITRADI), en alianza estratégica con la Gobernación del Vaupés y el SENA regional Vaupés, se encuentra trabajando en un proyecto denominado “Fortalecimiento de capacidades locales de investigación y desarrollo de las lenguas nativas y en peligro de extinción del Vaupés”. Este trabajo, que inició en junio de 2023, tiene como objetivo mejorar la capacidad local para la investigación, sistematización y producción de materiales de las lenguas nativas existentes y en peligro de extinción del Vaupés.

Este proyecto, supervisado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia y financiado por el Sistema General de Regalías, representa un paso crucial hacia la salvaguarda del patrimonio inmaterial representado por las lenguas nativas del Vaupés, un departamento con una población aproximada de 48,932 habitantes y que alberga al 95 % de comunidades originarias, representadas por las familias lingüísticas Tucano Oriental, Kakua-Nukak, Caribe y Arawak.

No obstante, y a pesar de la riqueza étnica y cultural de este departamento, la falta de acceso a documentos, estudios y materiales, así como la limitada infraestructura para la investigación lingüística, ha dado lugar a un déficit en el conocimiento sobre las lenguas nativas y su inminente peligro de extinción.

Es por esto que, desde la Universidad Icesi y el CITRADI se conformó un equipo multidisciplinario que incluye no solo a investigadores, sino también a docentes, estudiantes y graduados de las diferentes facultades para trabajar de manera colaborativa y asegurar el éxito del proyecto.

Para este proyecto se han definido tres áreas claves para trabajar:

Generación de conocimiento:

  • creación de un inventario de investigaciones existentes sobre las lenguas nativas del Vaupés.
  • Establecimiento de un repositorio accesible para los actores del departamento, facilitando el intercambio de información.

Mejora de infraestructura:

  • Dotación de equipos básicos al territorio para la producción y almacenamiento de materiales multimedia en sus lenguas nativas.
  • Mejoramiento de la capacidad local para la investigación, sistematización y producción de materiales lingüísticos.

Procesos colaborativos de investigación-creación:

  • Facilitación de la participación activa de las comunidades en la producción de materiales en sus propias lenguas.
  • Fomento de la colaboración entre la Gobernación, la Universidad Icesi, el SENA, ENOSIMAR y las comunidades indígenas.Con la iniciativa se espera impactar a los habitantes de las comunidades de Yacayacá, Wacará, y los estudiantes del Programa de Formación Complementaria de la Escuela Normal Superior Indígena María Reina (ENOSIMAR) quienes son los principales beneficiarios de este proyecto. A la fecha se han llevado a cabo fases como la socialización del proyecto en las comunidades de Yacayacá en septiembre y Wacará en noviembre, logrando así una base sólida para la implementación futura y sobre todo un importante apoyo y colaboración de todas las partes involucradas en este esfuerzo conjunto por preservar la riqueza cultural y lingüística de nuestro país han sido fundamentales.